Mostrando entradas con la etiqueta Reseñas Grind. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reseñas Grind. Mostrar todas las entradas

jueves, marzo 20, 2014

TROCOTOMBIX - Psicopompos (2013)

¡Los valencianos atacan de nuevo! Así es, poco antes de que acabara el pasado año sacaron este segundo trabajo completo, para mayor gloria de su esquizofrenia musical y su particular odisea psicotrópica, plasmadas ambas de nuevo en títulos delirantes y, sobre todo, en una propuesta compositiva sin rivales en el ámbito nacional. Esta vez su estilo se inclina más decididamente en la dirección del Grindcore convencional, el de siempre, el de toda la vida, en el sentido de que es menor la presencia de elementos que no sean los propios del género, frente a las partes acústicas, melódicas y técnicas que se paseaban libremente por su debut. Aun así la diversidad de ritmos y de riffs que ponen sobre el tapete es igual de alucinante, incluso tiene más mérito, porque lograr esa sorprendente variedad sin recurrir a usar un montón de elementos ajenos es aún más difícil. Básicamente cogen los presupuestos del Grindcore y los estiran hasta sus límites. Se sacan de la manga un catálogo de ideas a cual más imaginativa pero limitando siempre el nivel de extravagancia, todo gracias a una inspiración en estado de gracia. Encima la brutalidad es la propia de cualquiera de los exponentes más cafres del género, ¿qué más se le puede pedir?

La batería vuelve a ser la gran protagonista en la sombra, la responsable de dar las puntadas que mantienen unido el tejido. Todo está encajado con precisión ultrasónica y cada cambio de ritmo (y son incontables) entra donde debe y siempre conducido por la sabia mano de Daniel Ayala. Redobles, fill-ins, blasts, contratiempos, acentos en los platos, cada cual cumple su función, sin llamar la atención, sin alardear de virtuosismo, pero basta prestar un poco de atención para valorar su contribución como se merecen. Las cuerdas, por su parte, se llevan lo más vistoso del espectro compositivo, como es de esperar. Yo no sé qué se meten estos tipos, de qué se alimentan o a qué dios invocan, pero es una proeza cómo consiguen hacer temas Grindcore con frases y riffs tan distintos entre sí, tan ocurrentes sin resultar forzados, tan poco comunes en el género, pero que a la vez te patean la cara de principio a fin. Es perfecto para los amantes de la brutalidad directa y también es perfecto para los que se quieran parar a apreciar los detalles y a admirar su desbordante creatividad. De nuevo, ¿qué más se puede pedir?

Las letras también siguen en su línea: cortas y concisas, a caballo entre lo social y lo surrealista, combinando imágenes oníricas y elementos sacados de la realidad más inmediata. Violencia y rabia destiladas en perlas de extraña naturaleza, como todo lo que crean. Por ir terminando, lo que han hecho TROCOTOMBIX es ir un paso más allá que en su anterior trabajo, buscar el "más difícil todavía" y conseguirlo pero no a base de añadir recargamiento o querer ir de raritos por la vida, sino todo lo contrario. Eso sí que es difícil. Sacar del Grindcore lo que ni el propio Grindcore sabía que tenía es digno de alabanza. Fuerzan un poquito las cosas a veces, sí, también es cierto, y algún momento aislado puede chirriar, pero es ocasional. Creo que no solo a nivel nacional, sino más allá de nuestras fronteras no hay mucho más de media docena de grupos con esta prolífica inventiva y con una aproximación tan indomable y fresca a un género a menudo asfixiado en su propio reduccionismo.

El disco ha sido coeditado por Noma Records, Hecatombe Records, Nooirax Producciones, Discos Macarras y el propio grupo, por ahora en formato vinilo (la edición en CD quizá se la planteen más adelante), incluyendo las letras y un interesante artwork, y limitado a quinientas copias. ¿A qué esperas para hacerte con una?

lunes, noviembre 18, 2013

BLOOD I BLEED / LYCANTHROPHY- Split (2013)

Para quien conozca a MY MINDS MINE esto no será nuevo, porque BLOOD I BLEED son su continuación tanto en componentes como en estilo, el mismo Grindcore rápido y encabronado, de temas cortos y simples pero hechos con mucha gracia. El Grindcore tampoco llega mucho más lejos, estuvieron NASUM, siguen PIG DESTROYER y siempre habrá grupos como BEYOND TERROR BEYOND GRACE, TROCOTOMBIX, STILLBIRTH, BEATEN TO DEATH o GRIDLINK que estiren los límites del género y se empeñen en darle nuevos aires, pero lo que tenemos en este breve Split se mueve en el estilo clásico, el de unos PHOBIA, ROTTEN SOUND o RETALIATION, recogido por los más recientes MUMAKIL o WORMROT.

Dos o tres riffs básicos, batería a toda velocidad y una voz que se desgañita chillando como si le estuviesen acuchillando entre veinte tíos. Algunos temas como “Lust” dejan de lado los blasts por una batería rápida tipo tupa-tupa-tupa, o en “Never kneel” y algunos más por un ritmo D-Beat, aunque es excepcional y dura poco, la fórmula protagonista es la anterior y los temas superan por poco el minuto de duración o no llegan. Pero es que lo hacen de maravilla, igual que cuando funcionaban bajo el nombre de MY MINDS MINE. No sé qué tienen estos holandeses en sus cabezas que son capaces de hacer el mismo tema una y otra vez y conseguir que siempre suene distinto, fresco y salvaje.

La otra mitad del Split la completan los checos LYCANTHROPHY, en una onda más áspera, algo más cercana al Powerviolence de CAPITALIST CASUALTIES o los modernos HATRED SURGE, cruzado con el Thrashcore de clásicos como S.O.B. o ATTITUDE ADJUSTMENT y una buena dosis de la violencia de ASSÜCK. Es una propuesta musicalmente más variada, también menos directa, pero igual de furiosa, rabiosa y cafre. Son siete temas, tras once de los holandeses, el disco dura poco pero lo aprovechan al máximo y no se hace corto, y les da tiempo a cambiar, parar, correr, gritar, gruñir y lo que haga falta. El Grindcore de siempre no da para mucho más.

domingo, septiembre 22, 2013

BEATEN TO DEATH- Dødsfest! (2013)

Esto debe estar entre lo más vanguardista ahora mismo en Grindcore, una mezcla de brutalidad, innovación y melodía que no se parece a nadie: así los promocionan y desde luego lo son. Lo que no son es un experimento ni una excentricidad gratuita, y tampoco un batiburrillo de estilos distintos metidos con calzador. En realidad los elementos que ponen en juego son sólo tres o cuatro, nunca se alejan hacia subgéneros que pudieran resultar chocantes y, aunque derrochan ingenio y variedad, tienen personalidad propia y son fácilmente reconocibles. Todas esas son las claves que hacen a BEATEN TO DEATH tan especiales.

El asunto de la melodía es el más comentado en los medios y seguramente el que más llama la atención en las primeras escuchas, por ser novedoso y también porque es el que primero muestran al empezar el disco: bajo el extraño título de “Vulpes Vulpes, Mustela Lutreola, Praedium”, el primer tema entra a saco con una bonita melodía de guitarra sobre una armonía diatónica y a la vez un blast brutal y unos gritos histéricos, menudo comienzo. Luego hay partes contrastantes, cambios de ritmo, nuevas melodías, más gritos… Y el resto del álbum sigue ese patrón de no dar descanso al oyente y de alejarse de las convenciones más trilladas del género.

A medida que caen los temas se descubre que lo de la melodía no es para tanto. Está claro que es lo que más destaca, porque esto es Grindcore y la melodía en principio le es ajena, pero no es lo que más utilizan y no es la base de su estilo. Lo más peculiar aquí es que nunca tiran de la fórmula clásica de ‘riff básico + blast’ y hala, a correr, tipo TERRORIZER y primeros NAPALM DEATH, que por aquel entonces estaba bien pero que casi treinta años después está más que gastada. Guitarras y batería trabajan juntas para diseñar los riffs, los ritmos y los cambios, que a su vez son distintos para cada tema y que se pasean sin complejos por el Grind, el Death y hasta por ambientes Groove.

Junto al mencionado primer tema, otros que hacen un uso intensivo de la melodía serían el socarronamente titulado “True Norwegian Internet Wetal Warrior”, “Døv, Døvere, Død”, “Nazi slippers” y “The flesh prince with swell hair”, a veces con demasiado parecido entre dichas partes melódicas. Pero ya, el grueso de la música descansa en otros recursos y hay grandes temas que amplían notablemente la cantidad y presencia de éstos, como “Dødsfest!” y “Obliteration of Nekromantheon”. El disco termina con el áspero e incómodo “Vinni Butterfly”, tras poco menos de veinte minutos de locura comprimida.

martes, abril 09, 2013

Entrevista con CATTLE DECAPITATION



Los californianos CATTLE DECAPITATION son de esos grupos, como NAPALM DEATH o ANIMALS KILLING PEOPLE, preocupados por el bienestar animal, la estupidez humana o la situación del planeta, pero que al mismo tiempo hacen una música destructiva en las fronteras entre el Grindcore y el Death Metal, o transitando de un lado a otro según se les antoje. A punto de empezar la gira europea que les va a llevar junto a CRYPTOPSY y DECREPIT BIRTH por diez países, incluidas cuatro fechas en España, su cantante, ideólogo y letrista Travis Ryan nos ha concedido esta entrevista por email en la que demuestra ser un tipo locuaz y con las ideas muy claras.


-It hasn’t been a year yet since your last album, "Monolith of inhumanity", came out, and during that time it has received great positive reviews: to what extent are you glad with what you achieved with it?

We are very happy with the amount of praise its gotten. We weren’t sure how people were going to receive it, but we didn’t expect it to be so much in our favor, honestly. Especially for myself with the vocals. I thought to myself that I could be fucking us by doing “melodic” witchy high vocals on this kind of extreme music we do but I just didn’t care. I’m getting to old to give a shit what people think anymore. Luckily for the band and the label, people liked it for the most part! Some kids don’t like it and email me asking why I would do such a thing. I point them to the feminine odor section of the grocery store and let them know there’s wipes they can get for their vaginas if they feel so inclined. Well, to the males I say that anyways.

-Judging on the lapse between your albums, we can except some time until a new full-length one is out, is that so? In the meantime, do you have any other project in mind?

Probably not as much as last time. The guys have already started working on new stuff, I have a ton of song titles still left over that weren’t used from the last recording and I even have a working title for the next album! We don’t want to take so long between albums this time.

-The musical style of the band has evolved through the years maybe leaning more towards the Death elements rather than the Grindcore ones, despite always keeping the essential hybrid approach, and at the same time it has increased the level of instrumental technicality, variety and even has added some progressive element, what is your personal view about this? Is the change intentional or do you just let it flow?

That’s exactly what I feel we’re doing. We only do what we want but on this last record, we finally did listen to the fans because the reaction was so positive on The Harvest Floor. We kind of took the things they liked from that record and blew them up on this one. The next record might be a little more of the same but we don’t want to do Monolith part II. It will move forward just as we have done of the last couple albums. We love to keep things fresh and we are very much a “flow” oriented band. We’re not looking to please anyone but our fans and ourselves in the process. Luckily, the fans are only gaining in numbers so that must mean we’re doing something right.

-Can you tell us about the controversy caused by the video for the track "Forced gender reassignment"?

Well… the USA is more of a puritan based country, steeped in various forms of Christianity but is also a melting pot for all sorts of other walks of life. The conservative public has permeated into its youth now so much to the point where I’m seeing guys with brutal death metal posters on their walls saying we’ve “gone too far” with this video or that its crap because it made them sick. Sounds like it did the job if you ask me! It’s a HORRIBLE view of life and horrible things are happening in the video. The fucking song is called “Forced Gender Reassignment”. The fucking band is called “Cattle Decapitation”. What the fuck did you expect? Flowers and vegetables because Josh and I are vegetarians and our lyrics condemn the ills of humanity with an emphasis on how we treat our environment and its animals? I think these concepts, the way WE bring them to the table, are simply too provocative for most people, but we’re not ones to “preach to the choir”. You want to make a difference, you gotta make people stand back and gasp sometimes. We did that 1000 fold with this video. It’s a depressing, horrible scene that I don’t recommend anyone to watch and that’s exactly what I intended when going over it with the director. People should remember we’re a fucking extreme death metal band and the video ONLY mirrors the lyrics. These are BY FAR NOT the most grotesque lyrics I’ve ever written either. People just weren’t ready for it. And to me that’s a good thing. It means maybe people are starting to wake up and looking to do good in this world. We can only hope.

-This is your fifth album released by Metal Blade Records, in fact all of your full-length albums have been published by that label, so it’s easy to infer that you feel satisfied working with them, is that so? How long do you expect this good relationship to last?

They’re a huge label and have been good to us. You may have never even heard of the band if it wasn’t for Metal Blade and same goes for a lot of other people too. They’ve propelled us into an arena that we needed to be in and we took the reigns from there. We have a manager now (after 15 years of doing it ourselves) and that’s going to help as well! We re-signed to Metal Blade actually for one more album. We’ll see what happens I guess! But so far so good!

-At the moment you’re going through a phase of line-up stability, as long as the current members have been the same since 2010: how big is the good influence of that on the band? Do you think it will go on like this for a long time?

We give each other shit a lot and its getting harder and harder to do this, but we all feel this is the prime lineup. Honestly, I’ve been around enough other bands and even played in some recently to know that we’re doing more than ok. Bands all go through the same bullshit just at different degrees of bullshit and how that bullshit is handled. I think we do ok. We’re on the rise, I don’t think anyone wants to fuck that up. We’re already working on the next album’s material so I’m sure we’re not going anywhere for a while.

-You’re about to start touring Europe, what are your plans for next tours afterwards? And on the other hand, do you have many festival appearances booked for this year?

We are doing a HUGE festival in Guadalajara after Europe in May with Motorhead, Anthrax and a ton of other bands that should be insane! We’ve never played Guadalajara and I know that every time we’ve played anywhere in Mexico, people from there fly just to see us so it should be great. After that we’re finally doing Australia. The new management is locking down all sorts of awesome international stuff for us this year including Asia, South Africa and hopefully South America and eastern Europe. I need to go to Russia in my lifetime. What better way to do that than with the band! I was infatuated with that country when I was a kid in the 80s and we all had nukes pointed at each other. I even took to trying to learn Russian. Didn’t get far with that though, haha.

-Let me say that the vocals of Travis Ryan are one of the most versatile in the Deathgrind scene, he has a wide range of sounds, from high shrieks to deep growls, and even some occasional clean singing, the man seems like a bunch of different guys all by himself! Does he get many praises in this regards? Where does he get the inspiration from in order to be sure when to shift between vocal styles?

Thanks! I’ve never done any training or anything like that. I’ve just been doing it forever it seems. Started out trying to emulate bands like Broken Hope, Cannibal Corpse and the Bill Steer/Jeff Walker combo but eventually discovered my own voice. I actually quit playing drums in the late 90s because I felt I could be a good death metal singer and Cattle gave me that platform. It wasn’t until we started doing a lot of touring that I developed what I do today. I have this issue with singers all sounding the same. I think one reason people gave death metal such a bad rap in the beginning (yes, I was around back then) was the vocals. A lot of singers end up sounding the same and with this whole deathcore trend, oh man… that sure got out of control. I swear everyone of those guys sounds the fucking same, do the same fucking stage banter, all that shit. When I see kids online pick out one guy specifically and talk about how amazing he is, I just don’t get it half the time. He sounds like everyone else. THAT I want to avoid. When kids ask “how can I do what you do?” I just say “don’t”. I encourage them to do their own thing, even use the singers they like as a starting point but going somewhere else from there. I don’t understand the point in trying to sound like someone else and then turn around and try to show the public what you got as if its something special. I just don’t get that. But yeah, I’m very happy with the feedback regarding the vocals on the last couple albums. It was a big risk on my part and I’m just glad it worked out and now I can explore some more without fear that I might ruin my friends’ hard work (the rest of the band whom are the songwriters).

-Going on with the vocal aspects, surely “Projectile ovulation” is a remarkable highlight especially for the ultra-deep gurgles, but in some parts of “A living, breathing piece of defecating meat” he reminds me of the vocal tone of Wendy O. Williams, do you agree?

Hahhahahahaahahah… Thanks! I think its so awesome that you mentioned that. I don’t mind at all being compared to a woman (no, I’m not gay, I’m a happily married heterosexual), they got all the range! One of my big inspirations is Diamanda Galas. I would love to do a cover of “Wild Women With Steak Knives” some day. I absolutely love her. I’d be totally cool with being deemed “the Diamanda Galas of extreme metal” but sadly, I’ll have to stick with “Celine Dion” for now thanks to our producer who called me that while we were recording! Haha… Fuck, I don’t know man... I’m just doing what feels right. Trust me, that choruse on ALBPODM almost didn’t happen. I showed a brutally rough demo of it to Dave and he was like “what the fuck is that supposed to be?” hahaha. I’ve never had to say “just trust me guys” more than I did with this record. It all comes together in the studio. I actually wanted to do crazier things but the producer had me pull it back a little bit – its in the studio vocals video report where the “celine dion” part came from. It was just a funny joke.

-Your lyrics have also changed through the years, from a more exclusively explicit and disgusting Gore approach to a more conceptual elaboration of some recurring topics, but these topics have kept the same: is your misanthropy so intense? Is it real or just a literary excuse?

Its at the very least half real. I fuckin hate people for the most part. They get the best of me every fucking day. My wife and I are perfect for each other because we both feel the same way. Constantly asking ourselves “is it just us? Or do people really suck this bad?” I think they do for the most part. Its unfortunate. There’s also varying degrees of chemical imbalances and depression in there that brings out lyrics like that. I’m not going to lie to you. In fact, the telling of truths seems to get me in more trouble in a world of metal bands who pretend everything is so OK to the rest of the world and their fanbases. You’ll always hear the truth from me, even if its to my detriment. The recession of gore in our lyrics isn’t that full either… there’s still plenty of gore in there but its been a little diluted with other topics. I’ve been trying to get back to the roots of it all lately but so many other more important things keep coming into play. SO many other things that people need to hear about in this context I feel. We’re sending our world straight to hell with no thought of future generations of ANY life form, especially our own. We’re a selfish, selfish species.

-When you are not playing live or recording with the band, what other occupations do you have? Do you make a living out of music alone or do you have regular jobs aside?

We live in one of the top most expensive cities to live here in America, San Diego. Its a struggle but we’re doing ok. We do not live off our music unless we’re on the road. Day jobs are a must, unfortunately, for pretty much ALL death metal bands in the US. I think Cannibal Corpse are literally the only ones that can live off their music from what I can tell and that’s fuckin awesome for them! I’m glad to see all that hard work wasn’t for naught. I sell mostly media online, and have been doing online resale for years now. It allows me to be my own boss. Josh Works at a law firm, Dave works at Guitar Center and Derek is always busy printing with his new print business Monolithic Merchandise. We’re doin’ ok.

lunes, julio 09, 2012

ANTIGAMA- Stop the chaos (EP, 2012)


Quiero pensar que ANTIGAMA se han tomado este EP como un tránsito entre discos "normales" dentro de su catálogo, porque está entre lo más convencional que han hecho nunca. Unos pocos temas que en el 99% suenan a NAPALM DEATH de forma exagerada, pero además a los ND más previsibles. Es decir, Grindcore básico a toda leche, sin ninguna otra perspectiva desde la que contemplarlo, salvo por unas cuantas disonancias y algunos riffs particularmente desquiciados. Es sin duda un trabajo bastante vulgar (sin matiz peyorativo) por parte de estos polacos, hay que reconocer que es ameno, fácil de escuchar y tremendamente cafre e intenso, pero también muy alejado de los originales ritmos y personalísimas texturas de discos como "Intellect made us blind". Es verdad que desde el "Resonance" del 2007 se empezaron a notar síntomas de una mayor ortodoxia, pero mantenían su identidad más que reconocible. Ahora suenan a un grupo más del montón, tocando de forma ultrafuriosa pero sin aportar prácticamente nada de lo que les hizo ser distintos y excitantes. En un grupo de su categoría semejante giro es una pena. Por otra parte, ¿qué sentido tiene meter una instrumental ambiental de cuatro minutos en un disco de quince? Lo dicho, supongo que se lo toman como un pasatiempo y poco más, pero incluso así no veo razonable que haya que publicar todo lo que a uno se le ocurre como distracción en sus ratos libres. Quizá si lo hubieran sacado en forma de Split...

lunes, junio 04, 2012

TROCOTOMBIX- Somormujo lavanco (2011)


Otro grupo que demuestra que es posible innovar y exhibir una fuerte individualidad sin abandonar los presupuestos de brutalidad y el compromiso con la pureza del género. Estos valencianos practican una suerte de Grindcore esquizoide, rabioso, ingobernable, que pasa de las secciones rápidas a las intermedias sin inmutarse y junto a otro montón de posibilidades rítmicas y tímbricas, todo en medio de ambientes claustrofóbicos y desquiciados. El talento que derrochan en cada riff y cada frase está muy por encima de los planteamientos simplistas que a veces propicia el género: si uno quiere dejarse arrastrar por la marea de brutalidad sonora podrá hacerlo, pero si además le gusta rascar la superficie y escuchar con atención todo lo que están haciendo los instrumentos, se llevará una sorpresa tras otra.

Y es que la avalancha está respaldada por un tejido musical sólidamente enlazado, donde cada pieza tiene su lugar necesario y donde todas compiten por crear la melodía más ingeniosa, el riff más impensable o el redoble más audaz. Temas cortos y furibundos, voz rugiente, guitarras como un muro que nada pudiera atravesar y una batería totalmente lisérgica son los artífices de la locura. Intercalan pasajes acústicos, arpegios técnicos, líneas solistas de bajo, repentinas melodías soñadoras, solos nítidamente ejecutados, constantes cambios de ritmo, la música más inquieta y creativa que puede encontrarse en este género… Y cuando retoman la caña directa todo vuelve a estar tan perfectamente encajado como antes del desvarío de turno, pero dando una impresión de caos absoluto. Impresión falsa, por supuesto, pero de la cual uno se puede dejar arrastrar con total garantía de aniquilamiento.

Las letras son igualmente cortas y penetrantes, cosa que logran a veces por su carga crítica y otras veces precisamente por su visión surrealista del entorno, por su deslumbrada lucidez propia de un visionario. ¿Y qué decir de los títulos? Sin palabras… Completan los trece temas del disco con otros diez procedentes de su Demo 2008, redondeando la oferta y dándole así las dimensiones que merece. Tratándose de un grupo aún con una corta trayectoria y viendo el potencial que derrochan, es fácil augurarles una gran proyección, ya que esto es sin ninguna duda todo un ejemplo de Grind destructivo e inteligente hecho en pleno siglo XXI. Un motivo de orgullo para el género en nuestro país, que vuelve a demostrar que se coloca en primera línea internacional gracias a talentos de la categoría de TROCOTOMBIX.

jueves, mayo 31, 2012

ABOSRANIE BOGOM- COPROcessor (EP, 2011)


Copro-Death… ¿eso existe? Pues parece que sí. Este peculiar grupo, liderado por un ruso emigrado a Israel, suele hacer Goregrind, pero este EP durante más o menos la primera mitad es Death por lo que respecta a la parte instrumental, tiene un sonido de voz totalmente a cisterna/gárgaras y temática 100% escatológica, así que… sí, parece que existe, y si no, se inventa. Hasta que llega el tema “Poop in da soup” prácticamente todos los ritmos son pesados, pausados y contundentes, luego se arrancan con ritmos más movidos y vacilones sin abandonar del todo los anteriores, e incluso asoma algún blast fortuito (“Baptized in a toilet-bowl” reúne él solo los tres ritmos en su poco más de un minuto de duración), y para acabar el disco retoman la tendencia inicial. Es un planteamiento curioso, y da como resultado un viaje muy entretenido a lo largo de un cuarto de hora largo de cochinadas metalizadas.

Como puede uno imaginarse, los riffs son simples, de diseño básico y de intención directa, plasmados en temas muy cortos que rondan o sobrepasan por poco el minuto. No se enredan con intros ni samples, salvo en el tema “Fart analysis”, y verdaderamente van al grano en todos los sentidos. Otra gran ventaja es el hecho de que la batería es real, lo que se traduce en buen sonido y en una interpretación menos mecánica y lineal que cuando están programadas, cosa frecuente en el género. En definitiva, una propuesta diferente, sin ser rompedora, que resulta amena y engancha, y un trabajo que no deja de lado el ambiente guarro habitual del grupo pero demostrando haber hecho las cosas bastante mejor que en otras ocasiones.

jueves, mayo 24, 2012

MAGISTRAL FLATULENCES- Under the sign of the vagina (2011)


Segundo disco completo de este desparrame musical Porno-Grind, limitado a quinientas copias y obra del pintoresco personaje llamado Omega-Etron, que vuelve a encargarse de todo en solitario. En grabaciones de otras épocas había contado con baterías de sesión, pero ambos discos completos los ha grabado enteros él. Las directrices no cambian lo más mínimo, temas cachondos, música simple pero muy variada y efectiva, voces tipo alcantarilla/cisterna junto a adorables gruñidos, poca velocidad, guitarras corrosivas y bajos bulldozer de sonoridad MORTICIAN, títulos disparatados y en general un humor muy imaginativo. De eso se trata, de pasarlo bien, hacer un rato el cafre y echarse unas risas, que no por querer ser más underground que nadie hay que tomarse las cosas a la tremenda.

Todos esos elementos estaban ya en sus otras publicaciones y se mantienen aquí, y hay que decir que este tiparraco se las ingenia para sacar leche de las piedras, porque consigue que la música sea accesible, fresca y divertida pero sin dejar de ser Grind del bruto, y todo a base de ideas directas pero ocurrentes y mucha variedad, seguramente la clave para el éxito en este género. Son diecisiete temas, entre ellos cuatro versiones (y en otros cuatro hay colaboraciones de invitados), una hilarante intro, una instrumental con vacilada rocanrolera, y para despedir el engendro un tema techno-friki como en su disco del 2010. Por el camino ha habido samples, ruiditos, mugidos, algún solo bastante marciano, riffs básicos y muchos ritmos contrastantes que dan ganas de acompañar a cabezazos. El género en su mejor expresión, como muy bien describe su nombre Flatulencias Magistrales.

Y para acabar, algunos datos. El grupo lo montó hace una década, en una onda –según él mismo explica- “Porn-Scat-Gore-Noise” al estilo de grupos como GUT, ABOSRANIE BOGOM, UTERUS, AMOEBIC DYSENTERY o NECROBESTIALITY, pero después de quedarse solo al frente del proyecto, éste adquirió tintes más Grind-Gore tipo REGURGITATE o ROMPEPROP. En sus primeros Splits no usaba ni letras ni títulos (como sus compatriotas S.C.D.), y ahora letras tampoco, pero esto no impide que exista un universo lírico y que la música forme un conjunto coherente con los títulos y con las diversas excentricidades sonoras que se marca. En este disco algunos de los temas proceden de otros Splits o de álbumes de tributo, y entre eso, la abundancia de temas ajenos y la presencia de intro/outro –mas un innecesario silencio en esta última-, se queda corto y se echa de menos que hubiese incluido más material propio y nuevo, más locuras y desvaríos porno-sonoros que hubieran llevado este disco tan festivo aún más lejos.

miércoles, mayo 16, 2012

RAZOR RAPE- Revenge of the hermaphrodite whores (2012)

Segundo disco completo del proyecto en solitario de Martin Schönherr, batería de grupos como SPLATTERED MERMAIDS, VIRGIN SIN o DPOS!!! y cantante de DERANGED entre el 2007 y el 2011. Estamos ante un caso de continuidad absoluta respecto al anterior trabajo, “Unleashing the shemales of vengeance”, publicado en el 2009, y ello a todos los niveles: desde el título (“Revenge”/”Vengeance”, “Hermaphrodites”/”Shemales”) o la portada (que muestra los mismos híbridos transexuales con cuerpo femenino, genitales masculinos y cabeza de cerdo, aunque ahora con un estilo menos realista y también menos brutal), hasta el sello discográfico y, por supuesto, la propia música. En lo que sí ha variado es en el colaborador que le graba las guitarras y el bajo, que en aquella ocasión fue Niklas Lindeke, guitarrista de CARNALIST, y ahora ha sido Alexander Roth, guitarrista de EXTIRPATED.

Lo demás todo igual: el estilo, la forma de componer, el sonido, las voces, la duración de los temas y hasta la cantidad de estos. Pero ha perdido gancho en algunas cuestiones que en seguida desgranaré. Prosigue con su mezcla de Goregrind y Grindcore administrado en dosis concentradas, sonido claro, cortante y un tanto metalizado, y voces gorrineras que cubren un amplio marco de posibilidades (graves, agudas, regurgitantes y hasta esa especie de croar sostenido que parece un eructo de sapo, además de la colaboración en cuatro temas por parte de Alexander Roth y de Padde Holmgren, cantante de DPOS!!! y cantante en directo con los propios RAZOR RAPE). De  nuevo nos encontramos trece temas y de nuevo muy pocos sobrepasan los dos minutos (cuatro esta vez).

También se mantiene la forma de componer, que básicamente consiste en ensartar una serie de riffs anónimos y combinarlos mediante cambios aleatorios. ¿Entonces qué es lo que ha ido a peor? Pues que hay demasiadas partes en cada tema –y eso que son cortos de narices- y que en todos intentan embutir la misma gama de tempos contrastantes: parte ultraveloz, parte movida en plan Goregrind cachondo, parte pesada y parte Grindcore, lo que al final hace que todos los temas se parezcan demasiado y encima resulten un tanto agobiantes. Además esta vez no hay partes pegadizas ni riffs ingeniosos, puede que por separado todos sean más o menos resultones, pero lo cierto es que el disco es tan homogéneo que ningún tema destaca. En el anterior lograban crear dinamismo intercalando algún fragmento Groove, o Death, o Thrash, o hasta Heavy, un parón, un solo de guitarra… Pero en esta segunda entrega la uniformidad es tan continua que vuelve indistinta a la música.

Y con la duración total del álbum también repiten estrategia: veinticuatro minutos de música, cinco de silencio y tres de una oscura grabación de lo que parece ser un ensayo o una Demo instrumental con los temas “Diarrhea bucket” y “Shemale snuff scatorgy”. En definitiva, un buen entretenimiento y un rato de disfrute sensorial primario, cuya clave para aprovecharlo al máximo estará en saber dosificarlo.

viernes, mayo 04, 2012

COPROPHILIAC- Whining bitch treatment (2012)

Media hora de entretenimiento y brutalidad elemental, eso es lo que ofrece el dúo italiano COPROPHILIAC en su debut editado por Sevared. Lo primero que se me ocurre es que el estilo no es el que suele promocionar el sello, ya que esto es Goregrind/Death, no el Brutal Death al que estamos acostumbrados. Al margen de eso, el disco no está a la altura de lo publicado habitualmente por Sevared, por culpa de unas composiciones bastante monótonas y una grabación demasiado tosca.

Creo que el problema es que el grupo ha planteado su música de forma poco afortunada: ya sabemos que siendo Goregrind lo que hay que esperar es precisamente composiciones simples, temas directos y brutalidad a raudales, pero lo raro en este caso es que ningún tema baja de los tres minutos, y por eso acaban por cansar. El rollo MORTICIAN, XXX MANIAK o primeros EXHUMED (a quien, por cierto, se dan un aire) es divertido en la medida en que resulta simple y efectivo, pero más allá de la píldora concentrada la cosa se vuelve repetitiva. Normal, porque los materiales de por sí son muy básicos, así que dan para lo que dan. Se pueden hacer pocas cosas a base de riffs siempre con ritmo regular y blasts casi idénticos, y desde luego va a ser muy difícil que dé para tres minutos largos.

Hay momentos como los temas “Ball-gag punishment” y “Smothered with vaginal cum” en que parece que el grupo aspira más bien a fabricar temas Death, y de hecho alternan varias partes contrastantes, componen riffs con otro diseño, hay cambios de ritmo, usan varios tempos… Pero aun así sigue habiendo varios riffs que, pese a querer salirse del diseño habitual, no terminan de decidirse y se quedan a medio camino, víctimas aún de su simplismo rítmico. Por eso decía que el planteamiento global del álbum no está muy claro, y esta ambivalencia al final pasa factura.

Y respecto a la grabación tampoco hay conclusiones muy felices: la batería programada suena artificial a más no poder, maquinera total, con el resultado de que vuelve aún más monótona la música, no hay relieves ni dinámicas ni cambios, y el sonido de por sí puede llegar a ser irritante (por no decir que es un dolor, aunque gustos hay para todo). A cambio, el resto de instrumentos suena denso, pastoso, como una mole, y las dos voces se reparten lo gutural y lo chillón creando entretenidos juegos de respuestas y marcando acentos rítmicos en las líneas vocales. Este es uno de los mayores elementos de amenidad del disco, junto a la propia brutalidad, la portada o los títulos. Cada cual que juzgue a qué le da más importancia en un disco y qué le parece secundario.

viernes, abril 06, 2012

SVIN KILLER- Drowning into the green mass (2011)


Que no engañe la portada ni la tipografía: nada de Metal experimental o progresivo, esto es Gore-Grind-Death simple y directo a la yugular. Caña, caña y más caña, en una onda ANAL NOSOROG menos groovy, los SUBLIME CADAVERIC DECOMPOSITION de su tercer disco o cualquier álbum de THE DAY EVERYTHING BECAME NOTHING. Es decir, guitarras pastosas como un charco de barro, ritmos sencillos a más no poder y una voz que parece un vómito continuo. El bajo está difuminado en medio del lodazal, pero a cambio nos obsequian con un sonido seco y agudo en la caja de la batería totalmente irresistible, una delicia para los adictos al género, frecuentes armónicos (“Awakening of the something abominable”, “Zaire”, “Violence” y el tema-título), glissandos chillones (“Cryptic milk”) y unos pocos gorrinillos histéricos (de nuevo “Zaire”, “Hate, sick and disemboweled human”). El paraíso hecho pocilga.

Lo más logrado en términos de efectividad y capacidad de enganchar son, en mi opinión, justo los temas que incluyen armónicos y que me ahorraré repetir, y de rebote “Awakening… “ y “Drowning…” suponen dos de los pocos momentos en los que el bajo se oye de forma independiente, lo justo para que constatemos que, efectivamente, estaba ahí. El resto es más de lo mismo, guturalidad y machaconería para dejarse las cervicales, con un punto máximo de pesadez en “Violence” y un tema particularmente adictivo en “Zaire”. La gran pena es que el álbum sólo dure veintitrés minutos (al menos no escatiman tiempo de música con samples ni intros): ya sabemos que el “Keep it simple” es una consigna válida en el género, pero hacerlo así de corto cuando uno se lo está pasando tan bien es una lástima. En resumen, un disco extraordinariamente simple y extraordinariamente disfrutable.

jueves, febrero 23, 2012

NAPALM DEATH- Utilitarian (2012)

Por algo NAPALM DEATH tienen ganado el estatus de leyenda: porque después de treinta años son capaces de sacar su disco número catorce con semejante fuerza, convicción y valentía. Sin dejar de lado toda la sabiduría acumulada a lo largo de los años, despliegan una energía y una frescura que no se les veía desde el “Enemy of the music business” del año 2000 (vaya por delante que considero aquel disco el más proporcionado de toda su carrera, por lo bien que combinaba los distintos registros habituales en el grupo). Esto es lo más variado que han hecho desde entonces, con aún mayor equilibrio entre sus ingredientes, pero a la vez siguen siendo ultraviolentos y a ratos incluso parecen más enfadados que nunca.

Por ahondar en estas ideas: no se han conformado con complacer a los nostálgicos y ofrecer un repertorio retro –una jugada quizá fácil en tiempos de “revival”-, pero tampoco se meten en experimentos inapropiados vistos en otras etapas. Y sin embargo lo hacen todo a la vez: el disco recorre todas sus fases previas, influencias, estilos y rasgos, añade alguna nueva audacia y, lo que es aún más alucinante, los amalgama todos con perfecta coherencia. Al grindcore criminal y desmadrado se le unen disonancias, ritmos entrecortados, baterías hardcoreras, riffs Death, chillidos, gruñidos… toda la paleta que NAPALM DEATH ha ensayado durante décadas puesta al servicio de una sola idea: crear un álbum devastador.

Y lo consiguen: frente a discos recientes más apagados o monocromáticos como “Smear campaign” (o el no tan reciente “Order of the leech”), este nuevo ataque suena brillante y vibrante, y su variedad lo eleva hasta alturas muy superiores. Ante un disco innovador como fue “The code is red…”, este va un paso más allá en atrevimiento pero sin llegar a los niveles de la época “Inside the torn apart”/”Words from the exit wound”. Y comparado con su inmediato antecesor, el violento y reivindicativo “Time waits for no slave”, este disco número catorce tiene tanta o más virulencia pero además la expresa con mejores medios.

Su mayor acierto, insisto, es la combinación de los hallazgos del grupo a lo largo de tres décadas, dejando al margen la sempiterna cuestión de que ninguno de estos ND son los mismos que estaban allí entonces. No importa: el espíritu original pasó a Shane Embury y de ahí al resto de miembros de lo que hoy sigue siendo la formación básica del grupo, con la ausencia del difunto Jesse Pintado. Así, la herencia de clásicos como “Utopia banished” está presente en trallazos como “Think tank trials”, los orígenes más radicales se aprecian en la breve “Nom de guerre”, hay espacio para las indagaciones rítmicas propias de un disco como “Fear Emptiness Despair” en “Blank look about face”, y los escarceos más groovies de la era “Diatribes” vuelven a la palestra en temas como “The wolf I feed” y “Orders of magnitude”.

Y encima es un disco directo, muy inmediato y que engancha desde el principio. En absoluto simple, porque cada tema recorre un buen número de secciones, ambientes y velocidades distintas, pero sí muy directo, como decía. Estribillos fáciles y destructores como “Think tank trials” o “Quarantined” van directos a la médula. Y “Barney” está más colérico que nunca desde hace años, con un vozarrón que parece el de un grizzli infectado con la rabia y puesto de speed hasta las cejas, aparte de que siguen explotando de forma magistral la alternancia de sus gruñidos con los gritos histéricos de Mitch Harris.

Dentro de las audacias antes mencionadas, la más llamativa es la del tema “Everyday pox”, que cuenta con la participación al saxo del insigne John Zorn, creador de los no bien conocidos pero geniales NAKED CITY así como de PAIN KILLER, estos junto al batería ex-NAPALM DEATH Mick Harris. Pero también voces melódicas en “The wolf I feed” que recuerdan a los primeros FEAR FACTORY, coros orquestales en “Fall on their swords” y “Blank look about face”, o los propios ritmos Groove ya apuntados, que nunca sobrepasan una aceptable discreción pero que le dan al conjunto unos momentos de contraste verdaderamente impagables. Lo que no cambia es la orientación de las letras, siempre centradas en problemas de nuestro mundo como la ecología, la explotación humana o las tiranías de la política.

Junto a los anteriores grandes ejemplos de variedad y de calidad, el final del disco parece decaer hacia un panorama algo más previsible, con varios temas convencionales y “normalitos”… pero justo al final rematan con “A gag reflex”: la balanza se inclina hacia el lado de la satisfacción completa y el círculo se cierra con este tema de marcada factura Death, lo poco que aún no había tenido ocasión de destacar en todo su esplendor. Es una jugada maestra y culmina un álbum en el que NAPALM DEATH se han recreado a placer. Quizá mirados por separado, los distintos elementos no tengan la impresionante categoría propia de los clásicos, pero la sabia combinación y la salvaje ejecución de todos ellos devuelve a NAPALM DEATH a su momento de mayor gloria desde hace años.