Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta España. Mostrar todas las entradas

domingo, mayo 11, 2014

BARBARIAN PROPHECIES- XIII (2013)

A finales del año pasado apareció el segundo álbum de lo que BARBARIAN PROPHECIES gustan de considerar su verdadera trayectoria, la que iniciaron dos años antes con el excelso "Remember The Fallen". Hace alrededor de mes y medio tuvieron la amabilidad de enviarme el disco, en formato físico porque su devoción por la tradición es total, y si la reseña se me ha retrasado ha sido por una buena razón, y es que el disco, como las buenas esencias, lleva su tiempo, un tiempo que merece la pena dedicarle para conocerlo a fondo, pasear por cada uno de sus recovecos, sus ambientes, descubrir un sinfín de detalles... Al principio, qué duda cabe, no es una escucha fácil, y no solo por su duración, de nuevo superando la hora, sino porque todo está hecho con ese mismo sentido de magnificencia, a lo grande, con ambición a todos los niveles. Cada tema es un monumento de feroz Death Metal a la vieja usanza, un monolito poderoso que se impone por su propio peso, y todos juntos conforman un disco sólido, exuberante y sin apenas fisuras.

Los cambios de ritmo, las intros, las partes acústicas, las guitarras dobladas, los solos melódicos pulcramente fraseados con ese sentido clásico tan arraigado en la banda... son solo algunos de los muchos detalles que uno se encuentra a lo largo y ancho de estas nueve composiciones. Trece temas (cómo no, en un disco llamado "XIII" y publicado en el 2013) que recorren las muchas referencias del Death Metal a lo largo de su dilatada historia. Sin salir del primer tema, "The Hidden", tenemos todos los elementos mencionados pero también unos apabullantes blasts, mucha furia y energía, momentos más sosegados que recrean atmósferas evocadoras, y en todo momento esa sensación de que nos encontramos ante un disco atemporal, y es que el grupo es especialista en combinar todos los sabores y aromas del Death clásico con mayúsculas, sin sonar ni especialmente retro ni especialmente moderno. Es Old-School consciente, devoto y orgulloso, pero no en plan añejo ni cavernoso, y aunque derrochen vitalidad y tengan incursiones de brutalidad, no es Brutal Death, y al mismo tiempo podrá gustar tanto a unos como a otros.

Sin desmerecer a ninguno de los otros músicos, hay que destacar la gran labor del batería Julio G. Valladares, por su precisión y su firme pulso que sirven de fuerza motora al conjunto, guiando la música, marcando los cambios, dando el carácter propio a cada sección y distribuyendo las dinámicas. La voz solista en el disco es la de Kike Rodríguez, quien actualmente ya no está en el grupo y ha sido sustituido por Xavier Lobelle, y pese a tener un timbre y un registro muy apropiados para el estilo que practican, su ejecución resulta por momentos algo monótona y desaprovecha una posible diversidad de recursos que se limita a insinuar de vez en cuando. El sonido y producción del álbum buscan, como la propia música, el término medio y no resultan ni muy digitales y modernos ni muy lúgubres y oscuros, es una sabia decisión por su parte. Todos los temas, salvo "Engulfed", del que hablaremos luego, y la intro de "The Hidden", han sido compuestos y arreglados por el grupo al completo, tanto la música como la letra, otro rasgo más de cohesión en este rocoso disco.

Tras un comienzo magnífico con "The Hidden" y "Anger", llega "Towards Nowhere" con sus fugaces armónicos y su riff elemental, un tema algo deslavazado al que sigue un estupendo "Into The Infinite Void", de nuevo un tema pegadizo y de nuevo con blasts tremendos, además de la aportación novedosa de una voz rasgada y áspera que alterna con el registro rugiente. "Twilight Of Mankind" vuelve a ser algo más flojo y menos pegadizo, pero resurgen -en lo que parece una clara alternancia entre temas pares e impares- con "Embrace Of Insanity", muy pegadizo no solo por la breve parte que hace las veces de estribillo, sino todo él, incluida la sección central antes de los solos (largos, muy largos, fomidables). "Dreadful Game" incorpora ese grito de "Hostility dominates us!" que invita a participar de la música a pleno pulmón. "Nameless Shadows" se queda por debajo, no solo en el apartado vocal (con toda probabilidad unos de los pocos puntos flacos del álbum), sino en los propios materiales que pone en juego, es decir, los riffs y las frases melódicas.

"Punishment Of Oblivion", aunque tiene un principio prometedor, no llega a la altura alcanzada unos temas atrás, las guitarras dobladas y los elementos melódicos quedan contrarrestadas por un parón en el que se quedan como estancados y un final demasiado abrupto. "Defeated" sigue sin conseguir remontar el vuelo, al menos en las estrofas, porque en el estribillo logra recuperar pegada gracias a la bajada de velocidad y al "Lie to me" repetido por la voz, luego pasa por varias partes y velocidades, pero difícilmente conectadas entre sí, y al final le ocurre lo contrario que a "Punishment Of Oblivion" en lo que viene a ser un larguísimo fade-out de minuto y medio. "9 Days Of Storm" es sin duda uno de los momentos cumbre del álbum, el tema más largo (en realidad el único verdaderamente "largo", ya que ningún otro llega siquiera a los seis minutos) y también el más lento y atmosférico, de ritmo marcial y poderoso; poco antes de la mitad da paso a varias secciones algo más rápidas y luego regresa al carácter majestuoso del principio, para cerrar con un largo y obsesivo pasaje melódico, y pese a su longitud es claramente el tema de construcción más sólida y austera.

Y ya poco antes del final llegamos a "Engulfed", tema rescatado de la Demo de ABSORBED "Unreal Overflows", de 1992: música de Óscar Ínsua Jumpin', guitarrista y vocalista en aquella grabación, que colabora habitualmente con la banda y que ya aparecía en dos temas de "Remember The Fallen", y letra de Javier Zarco, bajista en dicha Demo. Aunque tiene una orientación por momentos más cercana al Death melódico y su tempo rápido no es el que prevalece en el resto del disco (salvo quizá en "Punishment Of Oblivion"), "Engulfed" se integra perfectamente bien, además de compartir el mismo gusto por los cambios constantes. Óscar contribuye a la ejecución renovada del tema aportando el solo de guitarra (también lo hace en "Embrace Of Insanity") y se encarga también de la voz solista, con un timbre algo más rasgado que el de Kike Rodríguez y unas inflexiones más alargadas que le dan mayor agresividad e incluso un aire lejanamente Black. El disco se cierra, cómo no, con "XIII", el tema número trece, una pieza exclusivamente acústica que pone el broche de oro a esta larga travesía.

En conclusión, pese a que los temas son más cortos que los de "Remember The Fallen", han metido quizá demasiadas cosas en algunos, cosas que además no siempre merecen la pena, cosas a veces poco o nada pegadizas, y además la forma de enlazarlas es en ocasiones demasiado brusca. Un tema como "Embrace Of Insanity" es un ejemplo fantástico de todo lo contrario, de cómo alternar partes, ritmos y cambios sin pasarse, conservando siempre una cierta economía de materiales y también buscando para los cambios unos ritmos y ambientes que no corten de golpe lo que ha sonado justo antes. En el otro extremo está, por ejemplo, "Towards Nowhere". Por otra parte, algunas estrofas son bastante genéricas, y la voz en general se acaba volviendo algo repetitiva (no se entiende que no la cambien más veces como en "Into The Infinite Void" o que no la doblen como en "Nameless Shadows"). Si el disco no alcanza la perfección es por estas pocas razones. Les habría venido bien aligerar ciertas cosas, desbrozar la espesura, ahuecar por aquí y por allá y dejar que el aire soplara con más libertad. Material hay de requetesobra, y la enorme diversidad del álbum no se habría visto comprometida. Al mismo tiempo hay que alabar que con la creatividad y ambición desplegadas en sus dos discos otros habrían hecho tres o hasta cuatro. y aunque la ambición no garantiza que el resultado sea perfecto, discos grandilocuentes y arriesgados como este son, frente a trabajos más conformistas y previsibles, un auténtico placer.

Por último, algunos datos técnicos: el disco se grabó en los estudios Sadman de Madrid en diciembre del 2012 y fue masterizado nada menos que por Mika Jussila en los renombrados estudios Finnvox de Helsinki, Finlandia, en febrero del 2013. Fue producido,sonorizado y mezclado por Carlos Santos, que ha trabajado previamente con grupos como HYBRID, FREQUENCY, HUMAN MINCER, WORMED o DULCAMARA. La edición física es en formato digipack, el más parecido a un disco de los de siempre, esos en los que todo es especial e insustituible: nada de cajitas de plástico clónicas en las que burdamente se mete un libreto de dos hojas y que podemos cambiar por otra si se rompe o sufre el inevitable desgaste del paso del tiempo, sino un disco en el que el propio continente es parte de la obra, dando lugar a una experiencia global en la que todo es importante, porque aquí todo está cuidado al detalle, el recipiente, la portada, las letras, las imágenes, por supuesto la música, la composición, ejecución y grabación, todo es fruto de la pasión y está hecho por y gracias a la devoción hacia esta música, y eso se nota de principio a final.

jueves, marzo 20, 2014

TROCOTOMBIX - Psicopompos (2013)

¡Los valencianos atacan de nuevo! Así es, poco antes de que acabara el pasado año sacaron este segundo trabajo completo, para mayor gloria de su esquizofrenia musical y su particular odisea psicotrópica, plasmadas ambas de nuevo en títulos delirantes y, sobre todo, en una propuesta compositiva sin rivales en el ámbito nacional. Esta vez su estilo se inclina más decididamente en la dirección del Grindcore convencional, el de siempre, el de toda la vida, en el sentido de que es menor la presencia de elementos que no sean los propios del género, frente a las partes acústicas, melódicas y técnicas que se paseaban libremente por su debut. Aun así la diversidad de ritmos y de riffs que ponen sobre el tapete es igual de alucinante, incluso tiene más mérito, porque lograr esa sorprendente variedad sin recurrir a usar un montón de elementos ajenos es aún más difícil. Básicamente cogen los presupuestos del Grindcore y los estiran hasta sus límites. Se sacan de la manga un catálogo de ideas a cual más imaginativa pero limitando siempre el nivel de extravagancia, todo gracias a una inspiración en estado de gracia. Encima la brutalidad es la propia de cualquiera de los exponentes más cafres del género, ¿qué más se le puede pedir?

La batería vuelve a ser la gran protagonista en la sombra, la responsable de dar las puntadas que mantienen unido el tejido. Todo está encajado con precisión ultrasónica y cada cambio de ritmo (y son incontables) entra donde debe y siempre conducido por la sabia mano de Daniel Ayala. Redobles, fill-ins, blasts, contratiempos, acentos en los platos, cada cual cumple su función, sin llamar la atención, sin alardear de virtuosismo, pero basta prestar un poco de atención para valorar su contribución como se merecen. Las cuerdas, por su parte, se llevan lo más vistoso del espectro compositivo, como es de esperar. Yo no sé qué se meten estos tipos, de qué se alimentan o a qué dios invocan, pero es una proeza cómo consiguen hacer temas Grindcore con frases y riffs tan distintos entre sí, tan ocurrentes sin resultar forzados, tan poco comunes en el género, pero que a la vez te patean la cara de principio a fin. Es perfecto para los amantes de la brutalidad directa y también es perfecto para los que se quieran parar a apreciar los detalles y a admirar su desbordante creatividad. De nuevo, ¿qué más se puede pedir?

Las letras también siguen en su línea: cortas y concisas, a caballo entre lo social y lo surrealista, combinando imágenes oníricas y elementos sacados de la realidad más inmediata. Violencia y rabia destiladas en perlas de extraña naturaleza, como todo lo que crean. Por ir terminando, lo que han hecho TROCOTOMBIX es ir un paso más allá que en su anterior trabajo, buscar el "más difícil todavía" y conseguirlo pero no a base de añadir recargamiento o querer ir de raritos por la vida, sino todo lo contrario. Eso sí que es difícil. Sacar del Grindcore lo que ni el propio Grindcore sabía que tenía es digno de alabanza. Fuerzan un poquito las cosas a veces, sí, también es cierto, y algún momento aislado puede chirriar, pero es ocasional. Creo que no solo a nivel nacional, sino más allá de nuestras fronteras no hay mucho más de media docena de grupos con esta prolífica inventiva y con una aproximación tan indomable y fresca a un género a menudo asfixiado en su propio reduccionismo.

El disco ha sido coeditado por Noma Records, Hecatombe Records, Nooirax Producciones, Discos Macarras y el propio grupo, por ahora en formato vinilo (la edición en CD quizá se la planteen más adelante), incluyendo las letras y un interesante artwork, y limitado a quinientas copias. ¿A qué esperas para hacerte con una?

miércoles, junio 05, 2013

VIRULENCY- Virulent Promo (2013)


Vaya, vaya, vaya… ¿Quiénes son estos VIRULENCY del año 2013? Desde luego no los mismos que hace un año editaron el primerizo “Unbearable Martyrdom Landscapes” en forma de EP. Qué diferencia, y qué sorprendente capacidad de avanzar y de llevar su propuesta a unas cotas de maduración insospechadas hace sólo unos meses. Los músicos son los mismos, pero el grupo se ha transformado como de la noche al día. De aquella primera tentativa no queda nada, y la impresión de búsqueda de identidad que recorría el EP ha desaparecido por completo. Estos dos temas son dos moles, rocosos, salvajes y directos. Ya no hay titubeos y está claro que han optado por un tipo de Brutal Death muy concreto y hasta sus últimas consecuencias.

GORGASM, REGURGITATION, CINERARY, primeros PATHOLOGY o INCINERATE, y en Europa DESPONDENCY, PUTRIDITY, EXHUMER… por ahí va la cosa, velocidad y brutalidad sin compasión. Queda claro que se han pasado al Brutal americano más radical, gutural y bestia, tocado a mil por hora y con intención de no dejar piedra sobre piedra. Dentro de la orientación señalada no siguen la rama de DISGORGE y DEEDS OF FLESH que luego se ha exportado cual franquicia bajo nombres como DISAVOWED en Holanda, DEFEATED SANITY en Alemania y un largo etcétera, sino que se tiran a la yugular sin más miramientos, y por momentos hasta traen a la mente el espíritu y las maneras de unos BRODEQUIN.

Y ciertamente lo hacen muy bien, eso es innegable. Se decantan por riffs básicos, sin complejidades ni mares de notas y con ritmos sencillos, por lo general regulares, de manera que es la batería la que literalmente vuela como un misil supersónico por encima de la debacle de guitarras y gruñidos. El sonido es crudo, muy orgánico, quizá algo opaco, ya que a veces cuesta distinguir qué hacen las guitarras (todo lo contrario que la batería), aunque la sensación que transmite es devastadora y en este caso la pérdida de nitidez -excesiva en su debut- se compensa gracias a este efecto. La voz también ha ganado en cantidad de registros, trucos e inflexiones, añadiendo incluso espeluznantes “predator croaks” inspirados en Joe Wolfe (CLEAN FLESH, HEINOUS KILLINGS).

Las estructuras tampoco pretenden complicarse mucho la vida: hay cambios, por supuesto, y distintas secciones (más en el segundo tema, “Mephistophelian Aesthetic Eroticism“), pero lo llamativo es que los cambios de velocidad se mueven entre lo rápido y lo hiper-rápido, dejando a Rubensick con el morrocotudo trabajo de oscilar continuamente entre los blasts medidos y los blasts incontrolados “a toda leche”, pasando por cortos fragmentos que sirven para ensamblar unas partes con otras, en un verdadero alarde de precisión. Los escasos pasajes lentos o pesados tienen la virtud de durar muy poco, lo cual le da muchísima agilidad a los dos temas porque evita la tan habitual sensación de que el frenético impulso inicial se pare de golpe y la fuerza se desvanezca hasta una nueva y previsible estampida. Aquí no, aquí todo dura muy poco y no da tiempo a bajar la guardia ni a considerar nada como previsible.

Como conclusión, el drástico giro que han dado VIRULENCY les sienta de maravilla. No creo que se les pueda echar en cara falta de personalidad o haber querido reinventarse de forma oportunista y sin espontaneidad, más bien creo que es la evolución natural tras unos primeros pasos indecisos y la culminación honesta de su autobúsqueda. Por cierto, el otro título aparte del ya mencionado es “Immeasurable Gigantomastic Phenomenology”, de diseño muy parecido a aquel. También la música de ambos se parece mucho, quizá demasiado, y la única preocupación que me causa esta Promo es que si el disco entero va a seguir a rajatabla estos derroteros, corre el riesgo de volverse un poco monótono, aunque incluso así estoy convencido de que será un trabajo digno de ser publicado en un sello como Sevared Records o Comatose Music. ¿Apostamos?

miércoles, marzo 13, 2013

WORMED- Exodromos (2013)

Mucho han cambiado las cosas en diez años para WORMED desde su aclamado debut en larga duración hasta esta continuación que llega de la mano de Willowtip (en Europa lo distribuye Hammerheart Records), un sello cada vez más orientado a seleccionar de entre las hordas de grupos de Brutal Death aquellos que destacan por su inquietud, su calidad técnica, su complejidad, por tener una propuesta personal o por contribuir a ampliar el sonido más convencional del género y su temática repetitivamente escabrosa. Los madrileños, hace una década, iban por delante en este segundo aspecto mientras que el primero seguía anclado en el carácter impenetrable y reiterativo de unos BRUTUS o de unos primeros DECREPIT BIRTH, pero ahora, igual que hicieran éstos últimos, le han dado un vuelvo drástico también a la música.

Eso sí, la brutalidad e intensidad son exactamente iguales, incluso potenciadas por una serie de factores que la hacen más efectiva. Siempre impacta más una buena dosificación de la agresividad que un chorreo continuo de riffs que acaban por dejarle a uno embotado. Perder el barullo sonoro también les ha venido bien, y no impide que sigan machacando sus instrumentos y desgarrándose las cuerdas vocales con la misma violencia. Quizá el nuevo enfoque no agrade a los ultras más sectarios, pero el hecho de ofrecer un producto con miras más amplias y no tan cerril desde el punto de vista sonoro hace que la impresión global sea la de estar mejor hecho, con más cuidado, más logrado.

Está claro que han aligerado la excesiva densidad del debut, que era casi asfixiante (aunque en parte eso fue lo que gustó, como pasa con grupos como ORIGIN, PORTAL, etc.), y han hecho de ello una virtud en este disco: es más digerible, respira mejor y, pese a ser un trabajo difícil que no entra a la primera, es infinitamente más dinámico y tiene partes pegadizas que se recuerdan sin problema, algunas incluso hipnóticas. La fórmula consiste en darle variedad a las composiciones, ni más ni menos, incorporando arpegios, notas tenidas, discretos “leads”, ampliando el uso del registro agudo, profundizando en el las disonancias, explotando algo más el diálogo entre las guitarras (que se queda corto y podría haber dado más de sí), alternando riffs complejos con otros algo más simples… en general extendiendo mucho el catálogo de recursos a la hora de confeccionar los temas. Los continuos y bruscos cambios de ritmo, sin embargo, no son ninguna novedad porque siempre han sido marca de la casa, y en todo caso perjudican a la cohesión de los temas porque pecan de aleatorios.

En general, sin ser desde luego revolucionario, creo que es un disco con un pie en la modernidad, gracias a una serie de ritmos y armonías audaces, cierto aire a grupos canadienses como NEURAXIS, ATHERETIC (otro grupo igualmente denso e impenetrable), ARCHSPIRE o inevitablemente CRYPTOPSY, e incluso unos cuantos arpegios exportados directamente de VOÏVOD (el que hay poco antes del segundo minuto en “The nonlocality trilemma” es descarado) y que le dan la nota psicodélica a su Brutal Death, lo cual es innovador (en otros géneros puede que no fuese nada nuevo, pero en este sí). Puestos a escoger temas, “Stellar depopulation” probablemente sea de lo mejor, seguido de cerca por “Multivectorial reionization” y “Tautochrome”, al menos en cuanto a accesibilidad combinada con variedad, rasgos que, como digo, no son incompatibles con el molde general de brutalidad, complejidad, técnica y ambiente sci-fi, y que creo que materializan el planteamiento deliberado que han seguido WORMED en esta ocasión.

No obstante, el disco resulta irregular, porque tiene varias partes muy estáticas frente a las ya aludidas y dotadas de enorme intensidad y gran diversidad musical. De repente nos encontramos un totalmente superfluo “Solar neutrinos” con dos minutos de sonidos ambientales, recitados vocales y unas pocas notas repetidas que luego desaparecen, y vista la duración total del álbum -al margen ya del tiempo que han tardado en publicar disco completo nuevo-, esta especie de interludio es sólo un parón, una distracción, un obstáculo. Y otro tanto pasa después con “Darkflow quadrivium”, en el que no plantean nada salvo repetir una y otra vez un mismo riff con algún cambio en el patrón de la batería, dando la apariencia de ser un retal sobrante y acabando por convertirse en un pasatiempo que no aporta nada en absoluto. Aún hay otro caso, sobre el que volveré más adelante.

Retomando los méritos de “Exodromos”, también hay que elogiar la magnífica producción, superior con creces a la de su debut en todo, la nitidez, la potencia, el equilibrio de los instrumentos o en particular el sonido de la batería. Ya en “Quasineutrality” las cosas habían mejorado sensiblemente, acercándose al resultado actual, más sofisticado, más pulido y de paso más acorde con la ambientación temática del grupo. Con cada nuevo trabajo WORMED han dado pasos de gigante en este apartado, y entre “Exodromos” y “Planisphaerium” hay tanta diferencia como la que hubo entre éste y su primerísima Demo “Floating cadaver in the monochrome”. La voz, por su parte, en lugar de gruñir o rugir, que sería lo propio del género, lo que hace es ruido, literalmente puro ruido. Desconozco la técnica y no sé si lo hace aspirando o cómo, pero es un maravilloso ruido ininteligible que llega a ser adictivo y cuyo timbre recuerda a veces al debut de DISAVOWED, pero con mucha más variedad y una enorme gama de matices.

La citada ambientación temática, toda esa recreación conceptual propia de un universo de ciencia ficción, está bastante lograda, gracias a la portada y, sobre todo, a la historia que narran los temas (la precuela de “Planisphaerium”: la historia de Krighsu, el último ser humano en el cosmos, y de su viaje a través de los “xenoversos” después de que el universo conocido haya sido absorbido por un agujero cuántico “en una reionización inversa multi-vectorial”). OBSCURA, PROTEUS, RINGS OF SATURN y otra serie de grupos de Tech Death vienen a la cabeza ante estas epopeyas intergalácticas. Los títulos de “Exodromos”, sin embargo, resultan recargados, artificiales, como demasiado "buscados" y un tanto excesivos, en evidente consonancia con las letras.

Para concluir, retomo la cuestión que dejé antes a medias: el disco termina con “Xenoverse discharger”, y el tema está bien durante tres minutos, una brutal estampida a toda velocidad sostenida con obsesión propia de bandas post-Black como PANOPTICON y discos como el debut de ALTAR OF PLAGUES o el segundo de UNDER THAT SPELL. Pero desde que a continuación retoman uno de los riffs de “Stellar depopulation” ya no ocurre nada de nada: dos minutos de repetición y repetición y luego uno más con ruiditos atmosféricos. Ah, que se acaba el disco y hay que darle un final y un carácter apropiados, pero es que se han cepillado la mitad del tema, y cuando es ya la tercera vez que hacen algo parecido, y sabiendo que WORMED no son un grupo especialmente fértil, uno acaba preguntándose si esas secuencias no están puestas para rellenar o para que el disco alcance una determinada duración.

Quizá las hayan puesto para “relajar” la escucha, para dar un respiro al oyente a intervalos regulares -su colocación (temas 4, 7 y 10) no parece casual-, pero ningún grupo de las corrientes más retorcidas, arduas y densas se molesta en hacer eso hoy día (más bien lo contrario), porque si ceden un palmo en la batalla son rápidamente superados por una legión de competidores a cual más abstruso. Parece un contrasentido ponérselo fácil al oyente a base de estas “áreas de descanso” perfectamente distribuidas. Quizá pueda argumentarse que son parte de la historia narrativa del álbum y, por tanto, participan de sus subidas y bajadas a la hora de dosificar la tensión, como pasa en todo relato, pero no parece una razón muy sólida vistas las dimensiones del disco. Lo sería si hubieran construido un álbum más ambicioso, una especie de obra magna que reconvirtiera la fuerza conceptual de unos PINK FLOYD en forma de criatura monstruosa de Brutal Death del siglo XXI. Tal como configuran el disco, esos bajones de intensidad sólo consiguen distraer y hacer perder la concentración, no tienen la capacidad de articular el conjunto y, sinceramente, sabiendo que con un simple botón podemos saltárnoslas, no me imagino a nadie poniéndose el disco de principio a final para cumplir obedientemente con su historia conceptual.

jueves, julio 12, 2012

VELOCIDAD ABSURDA- Inexorably doomed to cataclysm (2012)


Sólo un año después de su primer disco completo, aquí tenemos el segundo de VELOCIDAD ABSURDA, esto sí que es "recuperar el tiempo perdido" y compensar la larga espera de épocas anteriores. Lo primero que le viene a uno a la cabeza en un caso así es si no estaremos ante un exceso de precipitación, si no será que han querido aprovechar el tirón y el buen momento del grupo y se han lanzado demasiado pronto a la piscina. La respuesta es no, y la conclusión, por tanto, que lo que ocurre es que verdaderamente están en racha, las cosas les salen bien y sin duda deben aprovechar el momento.

El planteamiento del disco parte de lo que ofrecieron en "Reborn for the extermination", pero lo lleva un paso más allá en todos los aspectos. No sólo conserva su estilo, sus señas de identidad y sus rasgos principales, sino que los supera y logra encontrar una estupenda forma de continuar aquel trabajo. Las partes brutales han aumentado su presencia, la voz es aún más gutural y cavernosa y los tempos algo más rápidos, es decir, que su propuesta se vuelve más radical pero sin pasarse de la línea y sin dejar de ser reconocibles como grupo. Su gran acierto es que no han dejado de ser ellos mismos, sino que sólo han reforzado ciertos elementos que ya existían.

Dentro del gusto por la brutalidad han preferido no buscar una producción ultramoderna, digital y fría, ni tampoco grabar un disco ininteligible a base de técnica y partes intrincadas. El sonido vuelve a ser denso, orgánico y crujiente, como hace un año, y el ambiente general conserva el gusto por lo macabro y lo oscuro, en la mejor tradición del Death Metal con raíces. Con una admirable sencillez de medios consiguen sonar aún más compactos que antes, ningún instrumento destaca -ni es a lo que aspiran- pero entre los tres, mas la voz en su doble ataque, consiguen presentarse como un bloque sin fisuras y levantar un monstruoso muro de sonido.

Los temas también siguen los criterios compositivos ya conocidos: riffs de mediana complejidad, ocasionalmente algo más técnicos pero en general concebidos para ser asimilados sin tremendos esfuerzos, frecuentes armónicos chillones, partes pesadas aunque con menor presencia que las rápidas, y muchos cambios de ritmo, si bien hay que destacar que los realizan con menos brusquedad que en su anterior entrega y que también en este apartado se nota una mejoría considerable. Lo que no cambia, e incluso se acentúa, es la sensación de que a los temas les falta una personalidad propia especialmente marcada, o que muchos fragmentos podrían aparecer en cualquier otro sitio y no pasaría nada. En este sentido me quedo con "Abiotic abyss" y "Dawn in the world burning with napalm", dos temas que en buena medida condensan las virtudes del disco entero y también sus limitaciones.

lunes, junio 04, 2012

TROCOTOMBIX- Somormujo lavanco (2011)


Otro grupo que demuestra que es posible innovar y exhibir una fuerte individualidad sin abandonar los presupuestos de brutalidad y el compromiso con la pureza del género. Estos valencianos practican una suerte de Grindcore esquizoide, rabioso, ingobernable, que pasa de las secciones rápidas a las intermedias sin inmutarse y junto a otro montón de posibilidades rítmicas y tímbricas, todo en medio de ambientes claustrofóbicos y desquiciados. El talento que derrochan en cada riff y cada frase está muy por encima de los planteamientos simplistas que a veces propicia el género: si uno quiere dejarse arrastrar por la marea de brutalidad sonora podrá hacerlo, pero si además le gusta rascar la superficie y escuchar con atención todo lo que están haciendo los instrumentos, se llevará una sorpresa tras otra.

Y es que la avalancha está respaldada por un tejido musical sólidamente enlazado, donde cada pieza tiene su lugar necesario y donde todas compiten por crear la melodía más ingeniosa, el riff más impensable o el redoble más audaz. Temas cortos y furibundos, voz rugiente, guitarras como un muro que nada pudiera atravesar y una batería totalmente lisérgica son los artífices de la locura. Intercalan pasajes acústicos, arpegios técnicos, líneas solistas de bajo, repentinas melodías soñadoras, solos nítidamente ejecutados, constantes cambios de ritmo, la música más inquieta y creativa que puede encontrarse en este género… Y cuando retoman la caña directa todo vuelve a estar tan perfectamente encajado como antes del desvarío de turno, pero dando una impresión de caos absoluto. Impresión falsa, por supuesto, pero de la cual uno se puede dejar arrastrar con total garantía de aniquilamiento.

Las letras son igualmente cortas y penetrantes, cosa que logran a veces por su carga crítica y otras veces precisamente por su visión surrealista del entorno, por su deslumbrada lucidez propia de un visionario. ¿Y qué decir de los títulos? Sin palabras… Completan los trece temas del disco con otros diez procedentes de su Demo 2008, redondeando la oferta y dándole así las dimensiones que merece. Tratándose de un grupo aún con una corta trayectoria y viendo el potencial que derrochan, es fácil augurarles una gran proyección, ya que esto es sin ninguna duda todo un ejemplo de Grind destructivo e inteligente hecho en pleno siglo XXI. Un motivo de orgullo para el género en nuestro país, que vuelve a demostrar que se coloca en primera línea internacional gracias a talentos de la categoría de TROCOTOMBIX.

sábado, mayo 19, 2012

BRUTOLOGOS VIII - Actualización


Hay algunos cambios de última hora en el cartel del BRUTOLOGOS 2012: según informa la oficina de Brutología "produccionesraras", algunos grupos se mueven y entran otros en su lugar, pero manteniéndose la cifra de dieciocho bandas para hacer de esta experiencia extrema un hito en nuestro país (y no sé si en general, porque no me suena que haya otros "festivales" que duren 24 horas del tirón). Los grupos que se caen son CATIVEIRO (Grindcore, Brasil), DECOMPOSED TORSO (Brutal Death, Palma de Mallorca) y los propios RATO RARO, los grinders palentinos impulsores de esta locura y de tantos otros estrambóticos actos en forma de concierto. En su caso, suponemos que ceden el puesto en beneficio de la cantidad y la variedad de grupos invitados. Como novedades para reemplazar a los tres mencionados se han añadido ESCARNIUM (Death, Brasil), CLITGORE (Goregrind, Rumanía) y PRAYERS OF SANITY (Crossover Thrash, Portugal).

De hoy en dos semanas - 24 horas de mortificación y delirio - No habrá supervivientes

martes, mayo 08, 2012

ANGELUS APATRIDA- The call (2012)

Pocos se esperaban este giro de ANGELUS APATRIDA, después de haber fichado con la poderosa Century Media y haber publicado hace dos años un “Clockwork” en una línea más moderna de lo que era habitual en ellos y que en este disco ha desaparecido del todo. Ahora, contra todo pronóstico, vuelven hacia… no sé si hacia atrás, más bien hacia dentro, hacia ellos mismos, hacia esencias que ya estaban en su música pero entreveradas con otros muchos ingredientes. Sin duda en este disco potencian extraordinariamente el elemento Thrash por encima de cualquier otro, causando una enorme sorpresa como primera y más llamativa impresión. Pero el resto de elementos están presentes, cada uno procedente de un género o subgénero, y en eso el grupo no ha abandonado su gusto por rehuir la pureza estilística, o, mejor dicho, el purismo. La ausencia de estrechez mental y de dogmatismos siempre es un buen punto de partida, y en su caso además una seña de identidad ya sólidamente establecida.

Lo que prevalece, como decía, es un Thrash cortante y dinámico, tampoco demasiado violento pero sí muy intenso. Riffs incisivos, guitarras cortantes, agresividad y energía, y todo ello sin perder ni una milésima de calidad, complejidad ni técnica, pero sin que ésta esté concebida para exhibirse. Es una música directa, que llega al oyente y le hace reaccionar de forma física, a la vez que le ofrece material muy elaborado y de alta calidad. Es decir, Thrash Metal en su mejor dimensión.

El acento más Heavy –sin matiz peyorativo-, o simplemente más clásico, lo aportan distintos riffs y frases que estarían a caballo entre lo más acerado del género y su momento de transformación en el primer Thrash. Vamos, que por momentos esto puede sonar más cercano al primer y variopinto disco de ANTHRAX que a unos EXODUS o al “Reign in blood”. También contribuyen a ello las ocasionales armonías diatónicas, como en el solo de “Flesh pleasure” o en “Killer instinct” -particularmente su estribillo-, otro tema con bastante aire entre Heavy y proto-Thrash, al igual que ciertas partes de “The hope is gone”, sobre todo el estribillo o también el solo. Y luego está ese ejercicio de reminiscencia de JUDAS PRIEST llamado “It’s rising”, en especial -una vez más- el estribillo.

Y es que la diferencia de carácter y hasta de orientación entre estrofas y estribillos es una constante a lo largo de todo el álbum. Y ya que menciono partes, otro rasgo de clasicismo del disco es el construir los temas  a base de la estructura tradicional de estrofa, pre-estribillo, estribillo, solo, etc. Ahora bien, todos tienen sus introducciones, sus finales y sobre todo unas estupendas transiciones entre las distintas secciones, transiciones donde encajan detalles de virtuosismo o pequeñas células melódicas con las que compactan todo el armazón y le dan verdadero empaque. Los méritos constructivos del disco son a todas luces uno de sus mayores logros.

Otro atractivo destacado son los solos, también con sabor clásico y una ejecución pulcra y claramente fraseada, en las antípodas del binomio Hanneman-King, por ejemplo. Los cambios de ritmo también caen del lado de los “pros”, ya que casi siempre están hechos con sentido métrico, manteniendo el doble o la mitad del tempo, o como mínimo buscando cambios que resulten fluidos. También logran encajar bastante bien los riffs y las líneas vocales, como si los unos le fuesen necesarios a las otras y viceversa.

La producción tampoco tiene nada reprochable, salvo quizá que el sonido es demasiado limpio, o demasiado poco crujiente, o que el bombo está poco empastado con el resto de instrumentos -con ese “tiqui-tiqui” tan digital y poco retumbante-, pero incluso esto dependerá de gustos. Como se ve, lo que encontramos son los logros propios de un cuarto disco, o sea, sabiduría, experiencia, buen hacer… valores que se reflejan a la hora de estructurar los temas o de rematarlos fantásticamente o de conseguir unos arreglos estupendos. Lo que se echa en falta es que la inspiración haga brotar temas especialmente memorables, partes adictivas o ideas deslumbrantes. También se le puede achacar demasiado gusto por las velocidades rápidas (excepto “At the gates of Hell”, que en este sentido equilibra mucho el conjunto), lo que, unido a poca variedad también en las estructuras, hace que en algunos momentos el disco se vuelva un tanto lineal.

Sin llegar al nivel de “deslumbrante” o genial, sí hay muchas partes altamente disfrutables, riffs verdaderamente asesinos y estribillos contundentes y efectivos como los de  “Flesh parade” y “Still corrupt”, curiosamente situados ya cerca del final. Y para el final completo han dejado esa pequeña joya titulada “Reborn”, un tema que, aparte de ser el más largo, llama la atención por su estribillo muy diferente al resto del álbum, con un aire a IN FLAMES por su carácter ampuloso y épicamente melódico, además de tener una sección intermedia arrebatadora.

Como temas extra en la edición limitada han incluido una regrabación de su propio “Free your soul” de su segundo disco “Give ‘em war” del 2007 junto a una versión del “Hell Patrol” de JUDAS PRIEST, grabado en el álbum “Painkiller” de 1990. Una elección significativa, como lo fueron en otras ocasiones las de temas de IRON MAIDEN o de PANTERA.

sábado, abril 14, 2012

DARKNESS BY OATH- Near death experience (2012)

A ver si sé enfocar esta reseña para que se me entienda bien, que no siempre es fácil. Lo que tenemos aquí es el tercer disco en sus diez años de existencia por parte de los vascos DARKNESS BY OATH y el segundo que publican con el sello Cyclone Empire. Si su anterior “Fear yourself” del 2009 lo mezcló y masterizó Dan Swanö, esta vez se ha encargado de los asuntos técnicos Tristán Íñiguez, uno de los dos guitarristas del grupo, y su labor no desmerece en nada a la del polifacético músico y productor sueco.

A lo largo de once temas y casi tres cuartos de hora plasman un Death melódico estilo Gotemburgo y con claras influencias de AT THE GATES reconocidas por ellos mismos, pero tan exageradas que da la impresión de estar oyendo a los propios AT THE GATES o como mínimo una reproducción muy fiel, concretamente de su última etapa con los discos “Terminal spirit disease” de 1994 y “Slaughter of the soul” de 1995. Esto es AT THE GATES por los cuatro costados, con alguna cosilla más pero básicamente ATG. Quizá también menos agresivo y más melódico. Hay momentos que recuerdan a los IN FLAMES de antes de cambiar de orientación -o de cuando empezaban a hacerlo-, blasts un tanto más brutales que por momentos le dan otra dimensión a la música, un cautivador tema instrumental y algún otro momento aislado más como las voces limpias en el último tema, pero casi en su totalidad esto es una pura recreación del estilo medio/final de ATG.

Aclarado esto, hay que decir que el disco está magníficamente compuesto y trabajado, tiene una estructuración muy firme en cada tema, unas deliciosas guitarras dobladas, solos expresivos, arreglos muy meticulosos, riffs melódicos que contrastan con la espectacular fuerza de la voz de Aritz Nabarro, pero… y no es por volver con la idea de antes, pero es que resulta inevitable hacerlo… todos esos elementos están sacados punto por punto de los mencionados e influyentes suecos. Tomemos como ejemplo los cambios de ritmo, sabiamente distribuidos y combinados, qué duda cabe, pero que proceden de donde ya he dicho y están situados en los mismos puntos que allí. La bajada de tempo al llegar al preestribillo o estribillo en los temas rápidos (“Streams of blood”, “In an obscure eternity”, entre otros), por ejemplo, es otro caso palpable (y lo contrario en los temas más lentos, como “NDE”). La armonía de los temas, las frases melódicas que entretejen y doblan las guitarras, la estructura de muchos riffs, las partes rápidas de la batería, la voz solista rasgada -no me refiero al registro gutural, que le aporta un interesante contraste-… son también rasgos tomados de ATG, a quienes DARKNESS BY OATH está claro que tienen en un altar: su primera grabación fue una versión del tema “The swarm”, que luego apareció en el álbum “Slaughterous souls – A tribute to At The Gates” de 1994, editado por Drowned Scream Records y Goi Music, y en este tercer disco participa como invitado Anders Björler de ATG y THE HAUNTED metiendo un solo en “Unequivocal evil excitement”, junto a la aparición de Marios Iliopoulos de NIGHTRAGE haciendo lo mismo en “Terror in thousand faces”.

Volviendo al principio: lo que quiero expresar es que el disco es una gozada de arriba abajo, y si lo hubieran sacado ATG en 1996 habría sido una formidable continuación de su carrera (de hecho este “Near death experience” me parece más variado, rico y equilibrado que el “Slaughter of the soul”, que cerró mucho el estilo previo del grupo), o si, por ejemplo, hubieran aparecido ahora de repente unas “cintas perdidas” con esta grabación. Pero han pasado cerca de dos décadas desde entonces y la consideración debe ser otra, y no puedo pasar por alto que estoy oyendo un disco del 2012 en el que cada dos por tres tengo la impresión de que el cantante va a empezar a chillar el estribillo de “Under a serpent sun” o “Terminal spirit disease”. Al valorar un disco todos tenemos unas premisas de fondo, aunque no las hagamos explícitas, y puede que concedamos más importancia a la ejecución, a la grabación o a la composición (con los subapartados y matices correspondientes en cada bloque). Yo me decanto claramente por la composición, creo que en cualquier proceso creativo es la base y el punto de partida, y así lo hago también al puntuar este disco. En todo lo demás el resultado del mismo es sobresaliente.

miércoles, abril 11, 2012

HUMAN CARNAGE- Unleash the carnage (2011)

La escena catalana de Brutal Death es una de las más prolíficas y activas en España, con grupos clásicos como CAUSTIC o MIXOMATOSIS, veteranos como BAALPHEGOR o ENTROPIA, luchadores incansables como HAEMOPHAGIA, nuevos valores como ENGORRIMENT, grupos a punto de publicar nuevos trabajos como INFECTED FLESH o AVGRUNN y otros que acaban de hacerlo como CARRIONED o FALL OF MANKIND, y promesas recién surgidas como estos HUMAN CARNAGE de Barcelona.

Lo más apropiado es valorar este disco autoeditado precisamente como eso, un disco autoeditado y un grupo que aún está en fase de promesa, así es más fácil pasar por alto ciertas deficiencias que podrán ir puliendo con el tiempo. Pero de entrada exhiben un gran potencial y atesoran valores como intensidad, técnica, variedad y personalidad, rasgos interesantes en el siempre repetitivo mundo del Brutal Death. Vaya también de entrada la observación de que quizá habría estado bien elegir un nombre que no suene tanto a refrito y que no corra el riesgo de perderse en el bullicio de todos los que ya empiezan por “Human” o incluyen “Carnage”, no creo que sea una buena carta de presentación, y es que la saturación de grupos hace que el oyente pase por alto los que, como éste, no llamen la atención ni destaquen frente al resto.

El punto más débil de este disco es la producción, bastante tosca. Dudo que sea ese el sonido que han querido lograr, demasiado oscuro y algo confuso, sobre todo la batería, porque no es lo habitual en el género. Y, sin embargo, al mismo tiempo resulta atractivo, porque ese toque orgánico y cálido le da mucha vida a la música. Podrá parecer paradójico, pero al evitar los sonidos digitales excesivamente tratados ganan mucho en cercanía y causan una mayor impresión sobre el oyente, y esa especie de caos provocado por la oscuridad del sonido refuerza a su vez la propia oscuridad de la música. No es que me contradiga: objetivamente la producción es tosca, elemental, poco elaborada, pero su impacto sobre la música es una cuestión que puede mirarse desde ambas perspectivas, y al final cuál de las dos prevalezca será cuestión de gustos.

Eso sí, la batería no hay forma de entenderla, porque sencillamente no está bien grabada. Muchas partes del kit no se oyen siempre como deberían, la caja tiene una sonoridad muy mate, casi opaca, hay veces en que parece que no va bien sincronizada con el resto de instrumentos (por ejemplo en el principio de “Engines of a genocide”, el tema más largo del disco, con sus más de seis minutos bien distribuidos y equilibrados), y en general los blasts van a su bola y suenan bastante descontrolados. Sí, al final acaba entrando a tiempo en la siguiente parte, pero por momentos hay una preocupante sensación de barullo percusivo que no le sienta nada bien.

Volviendo a los méritos del disco, las partes rápidas y brutales se compensan en todos los temas con muchas otras más pesadas, lo que evita la monotonía y asegura la variedad. Un tema como “Predators of God” es un buen ejemplo, aunque en realidad cualquiera valdría, ya que la uniformidad entre todos ellos es muy alta. Y el bajo, aunque en la mezcla no siempre resulta claramente audible, tiene un papel instrumental muy destacado y hace continua demostración de una técnica envidiable, bien sea cuando va al unísono con los riffs o los arpegios de la guitarra -lo que de por sí ya se las trae- o bien cuando tiene sus ocasionales momentos para destacar por sí mismo (“Glorious revenge”, y no me refiero a la parte en que se queda casi solo, sino a lo que hace por detrás de la guitarra desde el principio y después varias veces más, una de ellas hacia el final del tema; otro tanto sucede en “Execution VII” y también en la mencionada “Engines…”, con un breve momento de lucimiento solitario que en realidad enmascara lo más complicado que ejecuta y que está en la parte central del desarrollo del tema).

Lo que destaca claramente por encima de todo lo demás es el trabajo de guitarra, la auténtica protagonista del álbum: ha logrado combinar elementos de Death Técnico y Brutal sin caer en los tópicos de ninguna de esas corrientes. Curiosamente, no los fusionan, sino que los superponen, al estilo de unos DYING FETUS (con menor presencia de lo técnico y nada de su Groove): progresiones y muy especialmente arpegios son lo más socorrido, y de hecho la guitarra vuelve a estos cada dos por tres. No son los arpegios que se han puesto tan de moda en el Tech-Death más ultra, de esos que lo llenan todo hasta anular cualquier otro ingrediente y que en el fondo no son más que ejercicios de dedos; aquí están ensamblados como pequeñas partes de los riffs, normalmente tras una célula rítmica, lo que hace que aparezcan sólo de vez en cuando y no lo copen todo ni lleguen a agobiar. Este particular diseño es a la vez la seña de identidad más clara en las composiciones del grupo, aunque con sólo un disco se ve ya que recurren a ella casi en exclusividad -al margen de las partes pesadas con riffs más clásicos- y en el futuro deberán encontrar otros elementos aparte de este si quieren consolidar un estilo propio.

sábado, marzo 24, 2012

BRUTOLOGOS VIII


¡Ya está aquí el cartel completo del BRUTOLOGOS 2012! Una nueva edición de brutalidad extrema y toda una prueba de resistencia física y mental. Sólo apto para lunáticos, cafres, masocas y brutólogos en general!!!

Si la edición del año pasado ya fue desquiciada, la de este pretende poner el listón muy alto y desafía a la peña con 24 horas seguidas de extremismo musical. En mi caso el año pasado fue la primera edición a la que iba, y fue tan flipante que este año he comprado la entrada ultra-anticipada antes de saber qué grupos tocaban!! Daba igual, sé cómo hacen las cosas la gente de Produccionesraras y uno se puede fiar a ciegas de que el festi será insuperable... hasta el del año siguiente!!!

2 de junio - Palencia - BRUTOLOGOS - Moriremos todos

lunes, marzo 19, 2012

NOXBLEED- Progress in dementia (2011)


Desde Guipuzcoa vienen estos NOXBLEED, formados en el 2009 y presentando su primer trabajo discográfico en forma de álbum completo con once temas a lo largo de unos 47 minutos. Lo que ofrecen es un interesante Death Metal sin etiquetas pero claramente impregnado de ritmos modernos (que no "modernetes") y frecuentes pasajes hardcore ("Hate from the womb", "Waiting for glory", "Digging our own grave", etc.). Nada de Old School y muy poquito de Brutal, es Death abierto a nuevas influencias y que no se pone barreras, con el consiguiente abanico de posibilidades. Las mezclas siempre tienen esta ventaja de partida, que se mueven en un campo creativo más amplio. En este caso prevalecen los ritmos entrecortados y los riffs de pocas notas -a veces de una sola-, pero no tienen problema en hacer riffs ligeramente más complejos ni en clavar un buen blast (como en "Isolated" o en el tema-título, entre otros muchos) o en recrearse en partes más pesadas o unos buenos power-chords, además de los citados fragmentos hardcorianos. El aludido "Isolated" sería un buen ejemplo de cómo lograr un conglomerado de todo ello en un solo tema.

Se aprecia energía, inquietud creativa y buenas ideas, mucha variedad compositiva y, en general, un marcado gusto por querer hacer las cosas bien. Su limitación por ahora viene del hecho de juntar todo eso sin mucho orden: los temas no tienen un punto focal claro y no se sabe muy bien hacia dónde van. Incluyen secciones a veces más llamativas y a veces menos, pero les falta una dirección, un momento de énfasis que conduzca la atención del oyente. La sensación de "conglomerado" que mencioné antes juega a menudo en su contra, porque impide que cada tema tenga una identidad propia. Pero es el resultado, como decía, de querer plasmar todas las ideas que les bullen en la cabeza, toda esa efervescencia que hace que el disco resulte tan atractivo. Seguro que en el futuro un criterio más afinado al estructurar los temas hará mejorar este apartado, porque material hay de sobra.

Otro punto débil del álbum es que la grabación es algo básica y por momentos da una cierta sensación de "boceto" más que de obra completa y rematada. En parte podemos suponer que por puros impedimentos técnicos o limitaciones de presupuesto, y que una producción más elaborada les haría más justicia, pero la parte estrictamente instrumental también carga con lo suyo: a lo primero puede achacarse que apenas haya arreglos ni remezclas en las guitarras -aunque sí las hay en las voces, cuya alternancia entre los dos registros es lo más ameno desde el punto de vista sonoro-, pero musicalmente el bajo está poco aprovechado, al igual que la tesitura aguda de la guitarra, y la batería es excesivamente simplista y se limita a marcar los ritmos sin más. Y me atrevo a opinar que, para lo variado de su música y el tipo de ideas que exhiben, una sola guitarra no es suficiente. En algunos momentos se insinúan pasajes más pulidos, como las disonancias de "The fall" y especialmente "Hate from the womb" -con sus ecos de SEPULTURA-. También será un interesante capítulo que podrán desarrollar en próximas entregas, porque está claro que tienen mucho que ofrecer. De momento con este disco un tanto primerizo han demostrado talento y un gran potencial, que, unidos a la imprescindible maduración, habrá que ver hasta dónde les llevan.

martes, marzo 13, 2012

Split Torso Trauma - 5 Way Split (2011)


He aquí el último álbum por el momento de todas estas bandas, cinco, para ser más preciso. Y todas ellas con dos discos completos a sus espaldas, salvo los italianos ANTROPOFAGUS con uno menos, pero en el caso de estos caerá pronto su nuevo "Architecture of lust", de aquí a un mes. También publicarán pronto discos nuevos -el tercero en su caso- los españoles INFECTED FLESH, "Concatenations of severe infections", y los griegos MASS INFECTION (tanta infección seguida quizá ya huele un poco, haciendo un chiste fácil, pero en parte es verdad). Y evidentemente son todos artistas fichados por Comatose, aunque los también italianos PUTRIDITY publicaron su último "Degenerating anthropophagical euphoria" con Willowtip, una asociación de lo más llamativa y casi hasta poco comprensible.

En lo que también coinciden casi todos los grupos de este Split es en venir de países del Mediterráneo: a los cuatro mencionados hay que añadir a los argentinos PRION y la lista queda completa. Como se ve, hay muchos y variados motivos de homogeneidad entre estas bandas, y la música también cuenta con este rasgo. Son diez temas, a dos por grupo, de un convencional Brutal Death Metal, como no podía ser menos, con diferencias interesantes pero en general manteniendo una regularidad muy alta en todos los aspectos.

El estilo de cada grupo, pese a todo, es perfectamente reconocible, sobre todo el de MASS INFECTION, fieles a su habitual simplicidad de medios y al uso de riffs y frases poco complejas, y más aún el de PRION por situarse lejos de la onda americana que prevalece en los demás casos. Lo suyo es un estilo mucho más cercano a MORBID ANGEL, con más medios tiempos, partes pesadas y guiños rítmicos, y por eso mismo también algo más variado y con más facetas que mostrar, aunque todos frecuentan los conocidos e imprescindibles cambios de ritmo propios del género. Tampoco se queda ninguno atrás en brutalidad y efectividad, pero sí a menudo en originalidad o ideas frescas.

ANTROPOFAGUS suenan cortantes y muy metalizados, con una batería quizá demasiado lineal y alta en la mezcla y una producción algo aséptica, devastadora pero fría. En las antípodas se sitúa la producción de PUTRIDITY y de INFECTED FLESH, de sonido grueso y crepitante, tal vez también demasiado inclinados por el extremo opuesto, y es que al Brutal Death ese sonido sucio no siempre le sienta bien. Una vez más hay que reconocer a PRION, y en cierta manera a MASS INFECTION, un muy logrado punto intermedio por su sonido agresivo pero bien integrado en una producción orgánica. Y en el lado negativo, qué decir de la tacañería de PUTRIDITY, que para este Split hecho totalmente a base de temas exclusivos sólo entregan una versión del "Necropedophile" de CANNIBAL CORPSE junto a un tema propio que ya incluían en su álbum del 2007 "Mental prolapse induces necrophilism". De nuevo una excepción con la que se rompe la sólida homogeneidad que, en general, preside este Split.

viernes, febrero 10, 2012

THIRST OF REVENGE- Annihilation of races (2011)

El ex-HUMAN MINCER Carlos Mejías vuelve con la segunda entrega de su proyecto en solitario, en el cual se encarga de todos los instrumentos y, por supuesto, de la voz. Brutal Death a la americana y sin sorpresas, y una buena continuación solo un año después de su debut “The beginning of the end”, que, por cierto, es el título del tema que a modo de intro musical abre este trabajo (con una llamativa recreación del comienzo del “Mandatory suicide” de SLAYER).

Como decía, pocas o ninguna sorpresa y sí mucha velocidad y también brutalidad a raudales, que es de lo que se trata. “Rest in pieces”, “Deprecated homicide” o “Devouring human scum” son buena muestra de este planteamiento sin más complicaciones, caña directa, riffs asesinos y voz gutural en píldoras concentradas de poco más de tres minutos, una fórmula quizá demasiado conocida pero que, si no se aspira a más, da lugar a verdaderos trallazos imparables como los que aquí se recogen.

El tema título, por su parte, ofrece otro enfoque algo más elaborado y también más variado, sin dejar de ser brutal ni directo. Con ello consigue alejar durante sus casi seis minutos la sensación de que “cualquier riff vale con tal de acoplarle un blast monstruoso”. Esta es probablemente la principal limitación de los demás temas, en los que a veces la célula principal -el riff- tiene una regularidad rítmica algo monótona o incluso un carácter demasiado genérico, pero que al final cumplen gracias a toda la parafernalia de brutalidad que los recubre.

lunes, febrero 06, 2012

TRANSDIMENSIONS- 2010- ...And the story begins (EP, 2010)

Tal como reza su propia biografía promocional, TRANSDIMENSIONS es un proyecto en solitario que surgió en noviembre del 2008 en la mente de Jorge Gabilondo "Ossian", un joven músico de Pamplona que ha formado y forma parte de bandas de la escena local como KITEEN NUKKUA (Power Metal sinfónico), RAISE AFTER MIDNIGHT (Death Metal) y SEKRETO DE SUMARIO (Thrash-Crossover). Influenciado por multitud de corrientes, decide crear TRANSDIMENSIONS como un proyecto musical que aglutina gran variedad de estilos basados en el Metal extremo y melódico, así como otras influencias de carácter más leve fuera del metal. Las pistas de las canciones de este EP fueron grabadas por Javier Armendáriz en su “home studio”, mientras que la grabación de las voces, así como la mezcla y la masterización, corrieron a cargo de Miguel Santamaría en los On-Off Studios de Berrioplano (Navarra). Las cuatro canciones forman parte de lo que será un disco completo que verá la luz en algún momento del 2012.

Hasta ahí la información promocional y los datos técnicos, y entrando en la reseña del contenido musical lo primero que hay que decir es que este responde a la descripción anterior: Metal variado y concebido desde perspectivas múltiples, con un claro afán de no encasillarse en ninguna tendencia y libre de la rigidez de escuelas inmóviles. Aquí hay tanto voces guturales como limpias, ritmos pesados junto a medios tempos, guitarrazos de riffs cortantes entre melodías de carácter evocador, ambientes épicos que alternan con pasajes más agresivos… La descripción, como digo, se cumple y el estilo se abre a una variada gama estilística, todo un estupendo punto de partida.

Después ese enfoque inicial tiene que plasmarse en temas concretos y en una grabación sonora final, y ahí surgen los puntos flacos. Aclarada la orientación estilística, todo disco se puede valorar atendiendo a aspectos como composición, ejecución y grabación (por eso existen temas inspiradísimos pero técnicamente muy fáciles de tocar -con los  primeros MOTÖRHEAD o VENOM como paradigma-, discos de Metal técnico apabullantes pero sosos y sin gancho, o álbumes que deslumbran en lo uno y lo otro pero arruinados por una infame producción, entre los cuales un claro ejemplo es el “…And justice for all”). A TRANSDIMENSIONS la inspiración se le ha ido por derroteros algo impersonales, y aunque el abanico de influencias es digno de alabar, no ha conseguido dar forma a temas que aporten nada sustancial frente a sus modelos originales ni que generen frases, riffs o estribillos verdaderamente impactantes, cuanto menos memorables.

El ensamblaje de los materiales está hecho con muy buen criterio, eso sí, pero la materia prima no brilla a la misma altura. Es decir, se nota una profunda labor de asimilación de los cánones establecidos desde hace tiempo en el amplio mundo del Metal, en cuanto a arreglos, estructuras, cambios de ritmo, alternancia de voces, etc., patrones que llevan en vigor varias décadas porque otras generaciones de músicos los han ido estableciendo. Pero eso no salva a un disco si la base, que son las ideas, no son igual de buenas. Lo mejor, lo más valioso de cualquier obra, me atrevo a decir que es su parte creativa, no su parte artesanal. Sobre esto cada cual tendrá su opinión, claro, pero visto desde la que yo acabo de exponer, el álbum de TRANSDIMENSIONS se queda a medias.

Aun así hay diferencias entre los cuatro temas: el primero (“Lights in the abyss”) es el que más engancha, y el segundo, llamado “Repression”, tiene más pegada que ningún otro, acercándose al Death más contundente frente a la orientación Melo-Death del resto, pero viene lastrado por algo que se repite en los dos últimos: el estribillo se cae. De hecho, casi ni hay estribillo, y el que hay, al igual que en los otros dos temas, está en la misma o en una tesitura más baja que la estrofa, todo un error de bulto. A cambio, “Repression” tiene una de las secciones instrumentales más potentes y compactas del EP. En “The universal game” tenemos aires casi Viking y guitarras solistas que dibujan un interesante contrapunto melódico con la voz a lo largo de todas las secciones. “Once in the deepest” recupera la agresividad y la contundencia, alternando de nuevo con un estribillo melódico y de voces limpias y ofreciendo un solo breve pero intenso.

La voces limpias, por cierto, son la parte que peor parada sale de la producción, no sólo porque en la mezcla final están demasiado altas, sino porque su sonido parece demasiado “casero”, como si no tuvieran suficiente compresión, con el resultado de que no empastan bien del todo con los instrumentos. La batería es programada -o eso parece a todas luces- pero no hay nada que objetarle porque suena clara y a la vez potente, y de hecho toda la producción tiene un buen nivel, salvo por el punto señalado. El EP, en definitiva, es un buen primer intento, parte de una admirable toma de postura y tiene sobrada ambición de miras, además de un meritorio trabajo de arreglos y producción. Confiemos en que los buenos principios lleven a un final aún superior de aquí a un tiempo.