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jueves, octubre 16, 2014

ASSESOR- Invaze (1990)

De nuevo viajamos hasta 1990, para encontrarnos con la que tal vez sea la primera banda checa (por aquel entonces checoeslovaca) de Death Metal, o de Thrash/Death. Una banda, además, con un estilo peculiar y muy personal, incluso un poco "rara" en el mejor sentido, que difícilmente recordará a nadie en concreto y que en este debut logró crear su propio paradigma musical. En momentos aislados se pueden apreciar ecos de otros grupos, pero tan variopintos que irían desde KREATOR y CORONER (probablemente su mayor influencia y con quienes comparten motivo icónico para esta portada) a VOÏVOD pasando por POSSESSED o CELTIC FROST. En fin, un mejunje bastante insólito y una más de tantas piezas valiosas que se fueron quedando enterradas en el olvido con el paso de las décadas. En su caso influyen también la procedencia geográfica y el hecho de no haber estado en un sello grande, así que doble razón para darle al único disco que editaron en su día algo de la difusión pública que se merece.

El género que practican se mueve en la frontera entre el Thrash técnico y un Death Metal primerizo. Ni en uno ni en otro apartado presentan riffs típicos, previsibles o que suenen familiares, sino que tienen siempre su propio enfoque, como hacían la inmensa mayoría de grupos por aquel entonces. Partiendo de una clara inclinación por lo técnico, sus temas presentan riffs precisos e inquietos por igual a cargo de un concienzudo Jarda Pracna a la guitarra, que incluso se intensifican hacia el final (en "Volaní bitvy" y "Svedomi"), intrincados ritmos de batería llenos de pequeños detalles, un bajista a la misma altura que sus compañeros, extraños desarrollos melódicos, ocasionales disonancias y en todo momento un impecable trabajo al conjuntar los tres instrumentistas sus respectivas partes.

En general no es un disco fácil, no entra a la primera y no tiene el atractivo de la música más apegada a lo convencional, pero por eso mismo su disfrute supone un reto estimulante, tanto para el oído como para la mente, al que hay que añadir el punto de exotismo que tiene oír las letras en checo, y tiene la ventaja de que cuando le coges gusto y se te mete en la cabeza ya no sale de ahí. La producción es de lo más modesta que se pueda imaginar, sin remezclas y con un sonido casi maquetero o propio de un local de ensayo, pero muy diferenciado al separar instrumentos, con lo cual todo se oye a la perfección, y por otra parte la falta de medios supone el encanto de lo sencillo, de lo auténtico y real, y le da a la ejecución una cercanía que compensa la falta de inmediatez de las composiciones.

Los primeros temas pecan quizá de ser algo parecidos, particularmente en la estrofa (al menos los temas 1 y 3, "Setkání" y "Nárky Zapomenutých"), pero rápidamente superan este pequeño escollo y a partir de ahí cada uno crea su propio microuniverso y tiene identidad propia. En la instrumental "Apokalypsa" despliegan todas sus cualidades y hacen gala de sus mejores rasgos de estilo (no ocurrirá así al cerrar el disco con la también instrumental "Destrukce", bastante elemental y poco acorde con el resto del álbum), y en el tema-título incluso ganan pegada gracias a un estribillo simple pero efectista. Al año de la edición original apareció la versión en CD, con portada ligeramente distinta y dos temas más que van intercalados entre el 6 y el 7 originales, de manera que el 7 pasa a ser ahora el 9 y así sucesivamente. El añadido es todo un acierto, porque se trata de dos de los mejores temas, en especial "Prijmi svuj osud", el más largo del disco, con su ritmo de depredador al acecho, sus llamativas dobles cuerdas disonantes en el bajo y su curioso desarrollo intermedio.


El grupo se separó al poco de editar este trabajo, se reunieron en el 2005 y al parecer sacaron un nuevo disco en el 2012 con una formación distinta, el cual no he tenido ocasión de escuchar. Aun concediéndoles el beneficio de la duda, es su solitario "Invaze" de 1990 (mismo título que usarían unos años después para un disco sus compatriotas MANIAC BUTCHER) lo que les hace destacar en el panorama internacional de aquel momento, al menos mirando hacia atrás desde el presente, y lo que les hace acreedores de un puesto de honor que merece la pena reivindicar.

lunes, noviembre 18, 2013

BLOOD I BLEED / LYCANTHROPHY- Split (2013)

Para quien conozca a MY MINDS MINE esto no será nuevo, porque BLOOD I BLEED son su continuación tanto en componentes como en estilo, el mismo Grindcore rápido y encabronado, de temas cortos y simples pero hechos con mucha gracia. El Grindcore tampoco llega mucho más lejos, estuvieron NASUM, siguen PIG DESTROYER y siempre habrá grupos como BEYOND TERROR BEYOND GRACE, TROCOTOMBIX, STILLBIRTH, BEATEN TO DEATH o GRIDLINK que estiren los límites del género y se empeñen en darle nuevos aires, pero lo que tenemos en este breve Split se mueve en el estilo clásico, el de unos PHOBIA, ROTTEN SOUND o RETALIATION, recogido por los más recientes MUMAKIL o WORMROT.

Dos o tres riffs básicos, batería a toda velocidad y una voz que se desgañita chillando como si le estuviesen acuchillando entre veinte tíos. Algunos temas como “Lust” dejan de lado los blasts por una batería rápida tipo tupa-tupa-tupa, o en “Never kneel” y algunos más por un ritmo D-Beat, aunque es excepcional y dura poco, la fórmula protagonista es la anterior y los temas superan por poco el minuto de duración o no llegan. Pero es que lo hacen de maravilla, igual que cuando funcionaban bajo el nombre de MY MINDS MINE. No sé qué tienen estos holandeses en sus cabezas que son capaces de hacer el mismo tema una y otra vez y conseguir que siempre suene distinto, fresco y salvaje.

La otra mitad del Split la completan los checos LYCANTHROPHY, en una onda más áspera, algo más cercana al Powerviolence de CAPITALIST CASUALTIES o los modernos HATRED SURGE, cruzado con el Thrashcore de clásicos como S.O.B. o ATTITUDE ADJUSTMENT y una buena dosis de la violencia de ASSÜCK. Es una propuesta musicalmente más variada, también menos directa, pero igual de furiosa, rabiosa y cafre. Son siete temas, tras once de los holandeses, el disco dura poco pero lo aprovechan al máximo y no se hace corto, y les da tiempo a cambiar, parar, correr, gritar, gruñir y lo que haga falta. El Grindcore de siempre no da para mucho más.

viernes, febrero 03, 2012

SPASM- Taboo tales (2011)

Lo más llamativo de este disco es su presentación, el aspecto general con la exhibición en los títulos de todo un catálogo de depravaciones (literalmente una lista de desviaciones sexuales, las parafilias que ya aparecían en su anterior álbum) y unas imágenes en el libreto ciertamente turbadoras, en parte por lo que sugieren y no muestran. Los subtítulos de los temas son la franja donde han dado rienda suelta a su “creatividad” más pervertida.

Pero la cosa no va más allá, este es un caso claro en el que el envoltorio está por encima del contenido y este después no llega a su altura ni responde a las expectativas creadas. La música es Grindcore cafre y machacón, no excesivamente rápido ni dado a los ultrablasts, correcto y agresivo pero también facilón, previsible, impersonal, genérico y otros calificativos por el estilo, aunque sin duda entretenido. Pero si no fuera por el mencionado envoltorio, el disco se diluiría en el universo del anonimato y su marea de clones.

Los escasos veintiséis minutos hacen pasar un buen rato, los temas son amenos y cuentan con unas voces variadas y salvajes, así que tampoco puede decirse que sea un mal disco, solo que por fuera parece prometer algo deslumbrante y luego no es para tanto. En realidad estos checos se las han ingeniado para sacar un disco que llama la atención en un mercado saturado de productos difíciles de distinguir y donde cuesta que alguno sobresalga, así que bien por ellos.

sábado, enero 21, 2012

CARNAL DISFIGUREMENT- Inhuman devoured content from cranial cavity (2011)

Hace un año aparecía esta pieza de brutalidad y guturalidad sin sorpresas a cargo del sello ruso Inherited Suffering Records, responsable de monstruosidades como el “The slow decay of infected flesh” de GUTTURAL ENGORGEMENT, el segundo álbum de INGURGITATE o el EP homónimo de THE EMPTY TOMB (proyecto en solitario de Mark Rawls, el engendro inhumano que vocea en los citados G.E. y que también está o ha estado al frente de aberraciones como DROWNING IN PHEMALDEHYDE o PROPAGATING THE ABOMINATION). El sello cuenta actualmente con nuevas bandas por todo el planeta como los australianos ICONIC VIVISECT, los rusos ABNORMITY, los ucranianos EZOPHAGOTHOMIA, los griegos ABNORMAL INHUMANE o, en una línea ligeramente distinta, los alemanes BEGGING FOR INCEST. Se ve por dónde van los tiros.

Y así es: el debut de estos checos no ofrece nada que no haya aparecido en las mencionadas ediciones o que no hagan igual de bien o mejor cualquiera de los grupos anteriores. Slam, ritmos destrozacuellos, blasts repentinos (la batería es programada), voces sacadas del subsuelo y afinaciones ultragraves, ese es el panorama del álbum y ahí termina la cosa. Originalidad y personalidad cero, no hay nada que los individualice frente a sus compañeros/competidores y tampoco se llevan la palma en ser los más cafres, pero para quien no se canse de gorrinismo, riffs en palm-mute de tres notas y un sonido tan denso que retumba, esto será una delicia. Más de lo mismo, ajustado a la más brutal ortodoxia del género y sin salirse un milímetro de los dogmas previsibles, pero con la ventaja de que el oyente hambriento de vísceras sabe lo que va a encontrar y además hecho con la suficiente variedad e ingenio para resultar ameno y enganchar. Ahora bien, algo más de veinte minutos de música se les podía haber pedido, ya que se ponen.

miércoles, marzo 30, 2011

DESTROYING DIVINITY- Dark future (2010)

Esto es Death Metal con todas las letras, oscuro, maléfico y tenebroso. Un cañón de disco, una apisonadora, un demonio hambriento de almas malditas. Nada de Old School Death, flirteos con historias de zombies ni reminiscencias thrashers, sólo Death engendrado por alguna divinidad venida del mismísimo infierno. Con un sonido grave y denso como pocos, estos nueve temas levantan un muro impenetrable que verdaderamente sobrecoge y crean una atmósfera totalmente opresiva, asfixiante, casi agónica. Un disco que si hubiera salido a principios de los 90, hoy sería una obra de culto.

E incluso hoy merece serlo, porque el hecho de tener unas raíces reconocibles no significa que imite a nadie, al contrario: todo el disco muestra una marcada personalidad y una manera definida y propia de hacer las cosas. Por un lado toman la oscuridad esotérica de grupos polacos y por otro la naciente brutalidad que tenía el Death de Florida cuando el estilo adquirió sus rasgos, y lo presentan con un insuperable gusto por lo siniestro y una fuerza aplastante. Tienen un aire del carácter de INCANTATION pero más rasgos musicales en común con MORBID ANGEL, y al mismo tiempo suenan rabiosamente actuales.

Pese a ello, aquí no hay concesiones a las modas ni tampoco música fácil o pegadiza, y de hecho recurren a armonías poco previsibles que cuesta retener y se ve que no intentan agradar a nadie más que a ellos mismos. Por eso mismo el disco resiste una larga serie de escuchas repetidas, no sólo las resiste sino que las pide y con cada una es mayor el peso de su poder hipnótico. Salvo la final “Face to face to destiny” –la más larga y lenta del álbum-, puede que no sea un disco pegadizo en el sentido de entrar a la primera, pero sí lo es por ese carácter hipnótico, y desde su mismo comienzo resulta seductor a la manera de un ritual diabólico.

Musicalmente, alternan pasajes más tradicionales con otros en los que mandan los blasts o incluso una especie de caos controlado, y construyen riffs de diseño intrincado que no recuerdan a nadie pero que entroncan sabiamente con toda la vasta tradición anterior gracias a la omnipresente oscuridad del conjunto. Se le añade un poderoso trabajo de producción, una voz de ultratumba, detalles solistas y arreglos oportunos y tenemos un resultado magnífico. Desde luego, muy superior en todos los sentidos a sus dos anteriores discos (el segundo, “Hell unleashed”, sufría particularmente de una producción confusa que no ayudaba a distinguir la música y en la que los instrumentos no estaban bien equilibrados), aunque ya en ellos mostraban su estilo personal y el mismo gusto obsesivo por la oscuridad.