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viernes, julio 05, 2013

NEOANDERTALS- Australopithecus (2012)

Tercer disco de este dúo de Estonia desprovisto de guitarras, original planteamiento para una banda de Death Metal, desde luego. Esta propuesta se ve reforzada por la temática de las letras y el monotema que desarrollan acerca de nuestros antecesores prehistóricos, en esta ocasión retrocediendo hasta el Australopitecus.

Este álbum no sólo prescinde de las guitarras sino también de la voz, lo que hace que su escucha sea aún más difícil que la de trabajos anteriores y, sobre todo, que esté más lejos de lo que podemos entender como Metal extremo. Además mantienen el sonido sin distorsión para el bajo que ya introdujeran en su segundo disco y de nuevo rehúyen el doblar sus pistas, con lo cual estamos ante treinta y seis minutos de bajo+batería desnudos, ni más ni menos. El resultado se mueve en un terreno de Fusion Rock, por momentos con tintes progresivos o incluso con guiños ocasionales al Free Jazz, ciertamente bastante variado para la radical escasez de medios.

Pese a estar grabado en el 2009 (y con el batería original, más limitado que la actual Sandra Vungi), presentarlo ahora es un paso más en la pérdida progresiva de elementos extremos y también una merma de personalidad para un grupo que comenzó como uno de los más singulares del planeta.

martes, mayo 21, 2013

ROTTED REBIRTH- The depth of cessation (MCD, 2009) 2012 Re-release

Vaya animalada de disco, ¿qué es esto, Ultra-Guttural-Brutal-Death o qué? Llamémosle desquiciamiento sonoro y nos vale, porque no es fácil describir este ejercicio de mega-cafrismo subsónico. La mayor parte del tiempo no hay manera de distinguir qué está pasando, toda sensación rítmica está ausente y las guitarras forman junto a la voz un amasijo sonoro imposible de atravesar. ¡Una gozada absoluta! Por más que lo intento escuchar detenidamente, incluso con cascos, apenas consigo enterarme de nada… y sin embargo van todos a la vez. Los músicos, quiero decir. O sea, el conjunto tiene sentido, se nota que cada uno está en su sitio, las cosas están bien hechas aunque resulten impenetrables, y lo que se percibe no es un caos absurdo sino un misterio que desafía y seduce a partes iguales. Una barrera de brutalidad con la que estrellarse una y otra vez. Cuando lo oigo no puedo imaginarme músicos tocando, personas, instrumentos, sólo monstruos sin rostro, pesadillas desfiguradas, el horror primigenio…

Literatura aparte, la descripción de este engendro sería más o menos la expuesta hasta aquí: ritmo desdibujado, riffs indescifrables, una mole de distorsión y una voz que no es más que un ruido informe y continuo, sin el menor asomo de patrones rítmicos y que a veces ni siquiera gruñe, sino que crepita, cruje, chirría… Un par de veces hasta se oye un bajo con momentos de protagonismo fugaz, pero el resto del tiempo se funde con la maraña de guitarras. BRODEQUIN o DEVOURMENT se quedan cortos como posibles paralelos, los primeros por inteligibles y poco densos y los segundos por falta de velocidad y de enrevesamiento (sólo en comparación, recordemos). ROTTED REBIRTH están más cerca de GUTTURAL SECRET, GUTTED, DEATH DU JOUR, ORIGIN, el primer disco de WORMED o los primeros EMETH, y se aproximan, aunque no llegan, a cosas como PORTAL. La sensación sonora que transmiten puede recordar a grupos como ATHERETIC, ULCERATE, CROWPATH, COMMIT SUICIDE o KALIBAS, y se podría decir que su propuesta se inspira en el espíritu de unos ANAAL NATHRAKH, UNQUINTESSENCE, V.E.G.A. o THE AXIS OF PERDITION, sin que, por supuesto, sus estilos se parezcan.

Eso sí, luego lo estropean todo cuando de repente plantan unos convencionales pasajes Slam (pocos, la verdad) y unos riffs perfectamente comprensibles con sus notas regulares y su conocido palm-mute… ¿en qué estaban pensando? ¿Lo hacen para dar un momento de respiro? ¡¡Si no hace falta!! Lo que queremos es más locura, más bestialismo, más de todo y más enfermo. Plantear una propuesta tan extrema y luego aligerarla con esos momentos es un contrasentido, y da rabia que no hayan terminado de sonar inhumanos del todo superponiendo voces o añadiendo disonancias, chillidos, ruidos, lo que sea, es una pena llegar hasta aquí, haber hecho lo más difícil y quedarse a las puertas del abismo sin lanzarse de lleno en él.

Por otra parte, lo que reseñamos aquí es la reedición hecha en el 2012 del MCD originalmente publicado en el 2009 por Bound To Dissonance (sello que a todas luces parece ser de andar por casa, si uno se fija en los componentes de los dos únicos grupos que ha editado). A ese MCD le han añadido una Demo de dos temas y le han cambiado la portada por otra indudablemente mejor y más apropiada para el estilo que practican. Es una pena que el grupo se separara poco después de aquel trabajo, porque lo ideal sería haber regrabado esos dos temas, componer alguno más y parir un disco completo verdaderamente devastador que fuese la abominación de todas las abominaciones. Además, esos dos temas son tan inferiores en sonido a los cinco principales -también en composición, pero no tanto- que la continuidad respecto a ellos no existe. El estilo es prácticamente el mismo, o muy parecido, pero el sonido es tan malo que se disipa toda la sensación de brutalidad del EP: la música se distingue, por desgracia, es como una radiografía de lo que habíamos oído en los cinco primeros temas y en cierta manera se rompe el misterio y el halo de fascinación alucinada que provocaban. Si a todo esto le unimos que el conjunto dura veintitrés minutos, cuesta aceptar que el EP se haya convertido en algo más que un EP sólo porque la compañía lo diga.

Para terminar, una curiosidad sobre la formación: el batería Andrew Sutton y el “cantante” James Ipock (que no fue el mismo que vio los últimos días de existencia de la banda) tocaron juntos en el también extinto grupo de Black FUNERAL EUCHARIST pero intercambiando sus papeles, Ipock a la batería y Sutton a la voz, además de guitarra y bajo. Y este mismo Sutton se marchó con Dylan Cox (sustituto de Ipock en ROTTED REBIRTH) a formar VISCERAL THRONE junto a dos de sus excompañeros de KINGDOM, el otro grupo que había sido editado por el sello del EP de ROTTED REBIRTH, Bound To Dissonance. Lo dicho, todo queda en casa. 

sábado, mayo 18, 2013

BIRTH OF DEPRAVITY- The coming of the ineffable (2012)

El Death griego no ha parado de crecer en los últimos tiempos, con nombres de largo recorrido como OBSECRATION a los que se han ido añadiendo los más recientes DEAD CONGREGATION o RESURGENCY. El equivalente en el Brutal Death serían los ya clásicos INVERACITY junto a grupos asentados durante este milenio como MASS INFECTION, HUMAN REJECTION o TERRORDROME, y finalmente nuevas incorporaciones como CEASE OF BREEDING, ABNORMAL INHUMANE o BIRTH THROUGH GORE (nombre parecido al de quien nos ocupa, y más proclive aún a la confusión si pensamos que su disco del 2012 se titula “Reign of depravity”). Ciertamente, la tendencia a la endogamia está presente en todas partes del planeta, apenas hay escuelas nacionales -salvo donde las hubo desde un principio, caso de Holanda o los países nórdicos- y tampoco en Grecia se libran, como queda claro. Al menos estos BIRTH OF DEPRAVITY aportan cosas propias que les ayudan a llamar la atención en medio de la avalancha de compatriotas.

En principio esto es Brutal Death a la americana sin más misterio, pero sobre esta base bien conocida añaden ciertos elementos: el más llamativo, el gusto por moverse en la tesitura aguda más que en la grave, de manera que las guitarras parecen ejecutar una sucesión continua de frases solistas. El resultado es algo parecido a imaginar a SPAWN OF POSSESSION creyéndose DISGORGE. No está nada mal, y desde luego ofrece más posibilidades que el quedarse sólo en los primeros trastes del instrumento, registro que también usan cuando les conviene (“Enslaved in somnium”, “Misconceived superiority”, etc.), demostrando que no rehúyen los riffs simples y de pocas notas, pero que tampoco es ésa su principal aspiración.

Otro punto a su favor es que la batería se integra bastante bien con los demás instrumentos a la hora de estructurar los riffs y no se limita a marcar el ritmo sin más. A diferencia de tantos discos en los que acaba siendo poco más que un elemento de fondo y dando la sensación de que un mismo patrón podría acompañar cualquier riff por distinto que fuese, aquí la batería sí tiene relevancia. Aparte de colaborar en los riffs, también dirige los cambios de unas partes a otras dentro de los temas, y en general todos los músicos trabajan juntos. Además, pese a ser Brutal Death, muy a menudo los tempos rápidos no están hechos a base de blasts, sino a la manera tradicional de batería rápida a contratiempo, lo que le da un punto bastante retro y una variedad interesante.

Sin embargo, no siempre siguen los procedimientos explicados y muchas veces caen en lo previsible y lo ordinario, e incluso dentro de sus riff/leads no todo el material es interesante o igualmente inspirado. El resultado, como tantas veces, es que la mayoría de los temas se parecen demasiado. Por otra parte, la variedad rítmica no va mucho más allá de los dos tempos principales, el rápido y el ultrarrápido, y las ocasionales partes pesadas en medio, de manera que al final la aportación de los leads continuos pierde chispa y se difumina en ese mar indiferenciado. El paso de “Patterns of hatred” a “Dehumanization by Hellfire” es un claro ejemplo, de hecho son tan parecidos que uno se pregunta si lo han hecho adrede.

La voz también podría mejorar y ganar en variedad, aunque al menos tiene dos registros, el gutural de siempre y uno áspero y rasgado que a veces recuerda a los NAPALM DEATH más vociferantes. Lo mejor lo consiguen  cuando superponen los dos, como en “Dehumanization by Hellfire” o ya desde el primer tema, “Enormous voracity”. Y la producción, mediocre y con un sonido poco más que decente, les quita buena parte de la potencia que podrían tener, aunque refuerza el carácter retro tan peculiar ya mencionado.

Para el final dejan el estupendo “The coming of the ineffable”, que demuestra por contraste todo lo que he dicho: este tema sí tiene personalidad, respira y fluye mejor que la mayoría, también usa las fórmulas descritas (voz, leads, batería, ritmos) y consigue no caer en los errores del resto del álbum. En realidad lo que plantea da para mucho más e inexplicablemente lo dejan poco más que esbozado, otra prueba de que el grupo tiene talento pero aún debe pulir muchas cosas. En general ésa es la impresión que deja el álbum, la de contar con ideas propias -de las que tal vez ni son conscientes del todo-, talento, inquietud y sobrados recursos técnicos, y sólo les falta ordenarlo bien para poder sacarle el máximo partido.

(Originalmente publicado en Xtreemmusic.com)

viernes, marzo 08, 2013

MALIGNANCY- Eugenics (2012)

Y he aquí al grupo menos “headbangeable” del mundo…Ya sé que no, era una broma, hay una larga lista de muchos otros que los superan con creces, pero está claro que MALIGNANCY no son un grupo directo, que sus ritmos no pueden seguirse a impulsos físicos, ya sea a cabezazos, con los pies, o repiqueteando en una mesa, y que se han propuesto desde hace tiempo que su batería no mantenga un mismo patrón durante mucho rato seguido. Todo lo cual no es a priori ni bueno ni malo, se trata de su estilo y en este reciente “Eugenics” lo consagran una vez más como su identidad inamovible, por si alguien no lo tenía claro. Bien pensado… quizá no sean tantos los grupos que los superan en esto del retorcimiento a ultranza, el cambio continuo y el “más difícil todavía”.

Brutal Death técnico pero no a la manera de OBSCURA, sino por el lado del citado retorcimiento y la inestabilidad rítmica. La pericia con que los instrumentos consiguen ensamblar entre sí sus distintas partes, todo ese meticuloso entramado de riffs, redobles, cortes, acentos, etc., a cual más irregular, demuestra una maestría digna de admiración. El riesgo es que acaben sonando fríos, o que obliguen a una aproximación demasiado intelectual a su música, demasiado analítica, en lugar de ofrecer una experiencia visceral, que sería lo propio del género (o lo fue en sus orígenes). En general en este álbum esquivan bien ese peligro, y a la vez que conservan su estilo, machacan sin piedad a base de una música brutal, violenta y tremendamente intensa.

No deja de ser curiosa la participación simultánea de Roger J. Beaujard en dos entidades tan diferentes como MALIGNANCY y MORTICIAN, consagradas a la complejidad compositiva y la excelencia instrumental, la una, y a la simpleza en ambos apartados la segunda, hasta el punto de poder considerárseles como exponentes arquetípicos de dos polos opuestos. La música de MALIGNANCY no está concebida para provocar una reacción emocional más o menos inmediata, ni tampoco está dotada de capacidad de sugestión o de creación de atmósferas, pero en “Eugenics” sí logran al menos que sea expresiva, lo cual ya es mucho, porque es ahí donde más se la juegan siempre con su peculiar propuesta y donde más carencias suelen mostrar.

“Global systemic collapse” y “Separatists”, por ejemplo, ofrecen secciones algo más regulares y riffs que la memoria puede retener sin tener que hacer un Máster, y la segunda presenta además una fantástica sección intermedia, con solos de guitarra incluidos, en la que demuestran que se pueden combinar los ritmos espasmódicos con los riffs inteligibles, sin renunciar, por tanto, ni a su estilo ni a una mayor cercanía al oyente. Por su parte, el riff principal (??) de “Creatures of conformity” o el principio de “The breach” parecen un híbrido entre PSYCROPTIC y CANNIBAL CORPSE con algo de DYING FETUS, confirmando así los méritos generales de un disco que consigue ser técnico, difícil y a la vez impetuoso y agresivo.

La producción, magnífica, en línea con lo dicho sobre su música: lo bastante clara para que todo se distinga a la perfección, pero con la potencia necesaria para aplastar al oyente y cocearlo mientras agoniza. Por otro lado, y aunque esto sólo empiece a suceder al cabo de muchas escuchas, el disco se “rentabiliza” más cuanto más tiempo pasa, porque cuando uno consigue asimilarlo -tarea larga y peliaguda- es cuando despliega todo su atractivo y puede apreciarse su rico catálogo de riffs, ritmos, creatividad y trabajo minucioso. Eso sí, el caos estructural provoca la impresión de no saber dónde se está en cada momento, y también resulta innegable, casi desde un punto de vista estadístico, el abuso de armónicos a la hora de estructurar los riffs, otra desafortunada marca de la casa.

jueves, febrero 21, 2013

PATHOLOGY- The time of great purification (2012)

Lo de PATHOLOGY es impresionante, desde el 2008 van a disco por año y ya tienen previsto el que van a publicar en este 2013, que aparecerá con Sevared Records, una discográfica en principio más acorde para ellos que Victory, con quienes han editado los tres últimos. Aun así, el ingreso en uno de los sellos icónicos en cuestión de brutalidad y guturalidad no creo que los lleve atrás en esa senda de la que se empezaron a alejar claramente con su “Age of onset” del 2009. Con su hasta ahora último trabajo perseveran en esa línea y entregan una nueva colección de temas variados, intensos y muy directos.

No se me ocurren muchos grupos que estén haciendo hoy día lo mismo que PATHOLOGY, un Death de orientación muy amplia, a ratos Brutal Death, a ratos Death convencional, concentrado en píldoras de un par de minutos durante los cuales les da tiempo a atravesar una considerable diversidad de ritmos y cambios, y coronado todo ello con unos solos de guitarra de lo más clásico, limpios, bien fraseados y con muchos elementos melódicos. Velocidad, contundencia, agresividad, voz cavernosa, sonido cortante, mil y un cambios y los citados solos de guitarra, ese sería someramente el menú que ofrecen.

Pero ni la fecundidad y regularidad anual, ni la lista de elementos de su música serían en sí mismo un logro definitivo si después los temas cojearan, pero esto no pasa. Al contrario, cada uno por separado es una pequeña joya en la que crean riffs intemporales, sencillos pero efectivos, y cambian oportunamente de ritmo y de ambiente hasta conformar con cada uno de ellos un microcosmos deathmetalero de lo más atractivo y donde cabe todo aunque sea de manera efímera. “Torment in salvation”, “Imprisoned by fear”, “Dissection of origins” o “Cultivating humanity” son buenos ejemplos, a mi juicio de lo más logrado del álbum.

En su contra se puede decir que son quizá muchos temas y muy cortos -trece en total y en torno a los dos minutos cada uno, como decía-, aunque esto lo hacen por norma los grupos de Grindcore, por ejemplo, y no pasa nada. Otro problema es que repiten la misma fórmula en todos ellos y esto hace que haya que oírlo bastantes veces hasta ubicarlos en la cabeza por separado, pero de nuevo podemos decir que en el Grindcore pasa lo mismo y todos tan felices. Además ni siquiera es del todo cierto, porque ni siempre hay solos de guitarra ni siempre hay secciones con blastbeats, por ejemplo, aparte de que el disco incluye también una instrumental de asimilación casi inmediata -“Distorted conscious”- y un tema que alcanza los tres minutos.

Por último, las letras siguen siendo un apartado que los diferencia de la saturadísima corriente principal del género, se dedican a temas reales y actuales y en general se consagran a denunciar las estructuras de dominación de nuestro mundo. Es otro rasgo de continuismo respecto a discos anteriores, junto a los riffs inteligibles, el sonido limpio, la variedad de registros, la voz regurgitante o los solos de guitarra. Hasta la formación esta vez se mantiene casi intacta, salvo por la baja de Tim Tiszczenko en la segunda guitarra, aunque después del disco regresó a las filas del grupo, en una más de sus innumerables idas y venidas, junto al también voluble Matti Way a la voz. Una vez más, PATHOLOGY en su mejor momento.

lunes, enero 21, 2013

BEHEADED- Never to dawn (2012)

“Malignancy, malignancy, malignancy, malignan… cyyyyyyy!!” No, el grupo no, me estoy refiriendo a la frase final del tema que daba título al álbum “Recounts of disembodiment” del 2002, con el que un servidor descubrió a estos malteses. La última parte del tema era pegadiza hasta decir basta, y esa frase en concreto más aún. Por aquel entonces BEHEADED eran devotos seguidores de DISGORGE, y si uno no conocía su nacionalidad fácilmente los tomaría por americanos. Algo después remonté su discografía hasta llegar al debut “Perpetual mockery” del ’98, un disco de oscuro Death Metal tradicional, denso, sugerente y dinámico, nada que ver con lo que empezaron a hacer pasado el cambio de milenio. Y ahora, a finales del 2012, regresan con un nuevo giro estilístico que abre, por tanto, la tercera fase de su carrera. Tantos cambios, y sobre todo tan drásticos, hacen perder credibilidad a una banda, especialmente si no son resultado de la incorporación de nuevos compositores, y uno al final no sabe si pensar que son creadores inquietos, víctimas de las modas o que simplemente no encuentran su lugar.

Lo que ofrece “Never to dawn” se aleja de los presupuestos de la escuela SUFFOCATION y secunda el giro experimentado por grupos americanos como SEVERED SAVIOR o INCINERATE hacia terrenos más modernos y técnicos, un cambio que alcanza todos los confines geográficos del universo extremo y que llega hasta la Rusia de bandas como CEPHALIC IMPURITY, de modo que ahora mismo BEHEADED ya no adoran a DISGORGE, sino que prefieren situarse junto a bandas como INHERIT DISEASE (compañeros de sello) o, sin salir del Mediterráneo, sus compatriotas ABYSMAL TORMENT y diversos vecinos como los turcos CARNOPHAGE (también compañeros de sello) o los griegos SICKENING HORROR. Pero junto a este extenso menú de modernidad, lo que prevalece es la influencia del Death canadiense de bandas como NEURAXIS, con toques de GORGUTS, MARTYR, AUGURY, ATHERETIC, DESCEND INTO NOTHINGNESS, etc. Lo dicho, que si antaño miraban a los USA como único referente, ahora han subido el punto de mira unos grados, pero siguen sin encontrarse a sí mismos.

Siete años de espera son muchos, de hecho son tantos como los transcurridos a lo largo de todas sus anteriores entregas discográficas. Y, como no podía ser menos, de nuevo cambian de cantante, uno por cada “full-length” y ya van cuatro. Este Frank Calleja hace un papel muy loable, con una notable versatilidad entre el registro áspero, el gutural, el chillón e incluso ciertas inflexiones casi Deathcore a lo DESPISED ICON. Los solos de guitarra también salen bien parados, aun sin ser precisamente gloriosos, pero es la batería quien se lleva la palma en el apartado instrumental. La producción fantástica, potente, agresiva, clara y equilibrada. Y respecto a los temas, yo encuentro una sensación general de precipitación y cierto aturullamiento, temas congestionados de cambios y en los que, aun habiendo algunas buenas ocurrencias, casi nada se queda en la mente tras innumerables escuchas. “Dead silence” es distinta, más directa, más convencionalmente Death Metal rápido a base de riffs sencillos y ritmos regulares, y también más corta. “Towards an abducted sun”, pese a durar tres minutos, es prácticamente un interludio por su carácter, un tema casi instrumental, compacto y muy esquemático. Y luego está el tema-título, con sus ecos de KATAKLYSM, probablemente lo más memorable del álbum. El resto, correcto pero impersonal y recargado.

lunes, enero 14, 2013

SINISTER- The carnage ending (2012)

El culebrón SINISTER continúa y va ya por su décimo capítulo, porque esto es todo un culebrón, al mejor estilo de las telenovelas venezolanas. Parece raro poder agrupar bajo un nombre a una entidad cuyos miembros no sólo no son los mismos que cuando empezaron, sino que ha pasado por metamorfosis y plantillas ya innumerables y en la que, para colmo, el único componente original dejó la batería por la voz hace ya tiempo. Miento: el colmo de estos SINISTER actuales es que toda la formación salvo el susodicho militan aquí desde hace apenas dos años, como si un grupo recién formado hubiera fichado a Aad de cantante. ¿O el colmo es que los cinco al completo sean también la banda ABSURD UNIVERSE, es decir, la misma entidad con otro nombre? Mejor dejamos el tema.

Concedamos al bueno de Aad que en último término es él quien parte y reparte, hace y deshace, que él maneja los hilos y toma las decisiones y que en virtud de eso SINISTER tiene una identidad, aunque quien componga sea el mercenario de turno. Pero lo cierto es que la identidad existe, por asombroso que parezca, y SINISTER es, ha sido y sigue siendo SINISTER. Quienes entran en el grupo parecen caer bajo un hechizo que se les mete bajo la piel y les moldea como nuevos elementos de una larga estirpe unitaria, de manera que el baile de integrantes acaba siendo como el que sucede en los clubes de fútbol, donde bajo una sola etiqueta alienta una tradición y una forma de hacer las cosas que todos reconocemos y algunos, como en este caso, incluso admiramos.

Pero al margen de afectos personales, la nueva entrega del buque insignia del ‘holding’ metalero “Aad Kloosterwaard Ltd.” no es ninguna obra maestra. Eso sí, le da un buen repaso a su anterior “Legacy of ashes” del 2010, presenta a un grupo pleno de energía y vitalidad y devuelve a SINISTER a una más de sus etapas de esplendor en medio de una carrera bastante pendular. Tras la intro de rigor, atacan con “Unheavenly domain” y su poderoso comienzo, y es que estos enésimos SINISTER son poderosos. Es un estupendo comienzo, que además anuncia las coordenadas por las que se moverá el resto del álbum y que, junto al tema-título y a “Regarding the imagery” constituye, en opinión del que escribe, lo más sólido del mismo.

Esas coordenadas consisten en riffs que parecen haber sido engendrados en la cabeza más que en los dedos (vicio en el que me temo que había caído Alex Paul últimamente), continuos cambios de ritmo y estructuras un tanto sobredimensionadas. O sea, todo lo contrario a su oferta del 2010. Paradójicamente, hay a la vez una mayor frescura y un mayor recargamiento que entonces, lo primero gracias al tipo de riffs (que ya no son sólo una pequeña ristra de notas tras otra, sino que recurren a diversos modelos constructivos, ya sean power-chords, rasgueos en palm-mute, diseños casi ‘thrashies’ y otra interesante serie de recursos), y lo segundo porque han querido meter demasiadas cosas en cada tema y se les ha ido de las manos.

El disco respira, qué duda cabe, tiene sus paradas, sus acentos, sus momentos de inspiración, resulta fresco y fluye con gracia… El primer minuto largo de “Blood ecstacy” es un buen ejemplo, hasta que vuelven a las andadas cayendo en el riff genérico seguido de blast a toda leche y a partir de ahí lo mismo de todos los temas: parte rápida, bajón brusco de velocidad, estampida igual de brusca y al final una especie de batiburrillo global en el que junto a ideas de calidad meten otras cuantas ciertamente mediocres, con un resultado irregular y además difícilmente memorable. Casi ningún tema tiene una imagen propia, una personalidad acusada, no hay temas “rápidos” ni “pesados” ni “medios tiempos” porque todos pasan por todo ello antes o después. Se salvan en parte los tres mencionados antes y, sobre todo y como honrosísima excepción, “Oath of rebirth”, tema clásico donde los haya, de ritmo arrastrado y carácter monolítico, que nos recuerda por qué SINISTER seguirán figurando siempre entre los padres del género.

Otro mérito importante de este “The carnage ending” es el sonido, cortante como una cuchilla recién salida de fábrica, metálico y violento, nítido y con cuerpo en los graves, una producción idónea para el estilo que practican. Y respecto a la ejecución… bueno, en el caso de Mr. Kloosterwaard la voz nunca ha sido su fuerte, suponemos que hace una década le apeteció cambiar de instrumento y punto, y siendo el dueño del tinglado a ver quién le niega el capricho, pero le falta potencia, no tiene un timbre particularmente agraciado y tampoco posee variedad de registros ni matices (y por la parte compositiva, sus patrones rítmicos suelen ser bastante simplones). El bajo también está bastante desaprovechado, porque se limita a seguir a las guitarras, salvo alguna vez que las dobla armonizándolas, mientras que éstas, por su parte, tienen entretenidos intercambios y respuestas en los solos, en un estilo por momentos casi propio de SLAYER, además de un amplio abanico de arreglos. La batería brilla por méritos propios, con muchos redobles ocurrentes y a veces hasta arriesgados, tanto que acaba siendo la mayor fuente de dinamismo en el apartado instrumental. Habrá que ver cuánto dura esta renovada encarnación de la bestia holandesa, pero por ahora está furiosa y lista para matar.

miércoles, agosto 15, 2012

CHAOS INCEPTION- The abrogation (2012)


No sé cómo fue su debut ""Collision with oblivion" del 2009, pero este disco es una pasada se tenga o no en cuenta que es su segundo trabajo, aunque tenerlo en cuenta hace pensar que el grupo puede llegar muy lejos. Sin haber inventado nada en absoluto, han hecho un álbum de Death/Brutal técnico y a la vez digerible muy por encima de la media actual. Por su velocidad y técnica se puede comparar con lo que deberían haber hecho KRISIUN desde hace años si no se hubieran vuelto tan mecánicos y sin alma. La ventaja de CHAOS INCEPTION es múltiple: añaden continuamente unos "leads" fantásticos cuya función no es el mero lucimiento instrumental sino que tienen peso dentro de cada tema, en segundo lugar juegan con el ritmo permitiendo a los temas respirar gracias a pequeñas rupturas de los blasts, ya que variedad rítmica como tal no tienen mucha, pero así al menos evitan la monotonía, y por último se trata de una música densa, crujiente y viva. Rizando el rizo, sería como un híbrido inverosímil entre los citados brasileños y la crudeza de INCANTATION, no su pesadez ni su sonido de ultratumba, desde luego, pero sí esa sensación de oscuridad y cierto aire a clásico que emanan estos americanos. O entre DEEDS OF FLESH sin tanto exceso de notas y los primeros SEVERANCE, en cualquier caso algo muy americano. Y si se le puede llamar Brutal Death es por su velocidad misilística y por los continuos blasts y redobles de bombo, pero en realidad la confección de los riffs tiene un alto porcentaje de Death a secas e incluso un sabor por momentos casi añejo. La combinación, como digo, da un resultado formidable, lleno de matices, detalles y posibles escuchas distintas.

Por otra parte, el mencionado carácter digerible o "accesible", y que nadie se escandalice por ello porque no es para tanto, recuerda a grupos recientes como FRACTURED INSANITY o CEREBRAL BORE. Aparte de que cada uno tenga su estilo, todos comparten un punto de amenidad que se agradece frente a propuestas más arduas. Por lo demás, a CHAOS INCEPTION les vendría bien darle más variedad al ritmo de sus riffs, que demasiadas veces recurren a patrones regulares (de ahí les viene en parte su aire atemporal, junto a un registro vocal igual de clásico, rugiente pero en absoluto gutural). Lo compensan muy bien con otros elementos, sobre todo las aludidas guitarras solistas, o mediante una sólida construcción de los temas, pero creo que podrían abrir más ese campo sin renunciar a su estilo y sin tener tampoco que usar ritmos modernos ni nada por el estilo. En caso contrario, la fórmula se puede agotar pasado un tiempo y el riesgo de empezar a repetirse siempre estará ahí. Pero hoy por hoy han hecho un disco soberbio que brilla por sus propios méritos y que les sitúa en una envidiable posición para seguir mejorando.

viernes, agosto 10, 2012

PSYCROPTIC- The inherited repression (2012)


Si algo se les da bien a PSYCROPTIC, e incluso mejor con el paso del tiempo, es que saben hacer "temas", ese extraño elemento unitario tan a menudo desaparecido en el mundo del Metal extremo, más aún dentro del Death Metal y con mayor riesgo en los terrenos del Tech-Death. Pero por encima de la habitual disgregación de trozos sin relación entre sí, estos australianos crean temas con sentido y con identidad propios, puede que también sin grandes hallazgos ni ideas deslumbrantes en los últimos tres discos, y además demasiado parecidos entre sí, pero al menos bien construidos. Basta escuchar el inicial "Carriers of the plague" para comprobar cómo rentabilizan todos los relativamente escasos materiales, cómo los usan de maneras distintas hasta explotar todo su potencial, en una demostración del "menos es más" más propia de otras tendencias y que dentro de este género denota sabiduría a la vez que veteranía. Cómo no, sobra decir que también se les da bien el dominar sus instrumentos y el demostrar una sobrada pericia técnica, pero es que partimos de que esto es Death técnico y ya con un quinto disco el grupo no tiene que demostrar nada en este sentido. Por otra parte, la técnica es más que gimnasia de dedos, torrentes de notas y velocidades ultrasónicas, así que vamos con eso.

La idea es que sea o no Tech-Death, estamos valorando unas composiciones, más allá de la agilidad mecánica de los músicos. Correcaminos del mástil los hay a patadas en todas las escuelas y academias del mundo, esto es otra cosa. Y aquí lo que encontramos es que demasiado a menudo los riffs tienen la misma estructura, una primera mitad más "convencional" y calmada y una segunda en la que brota como un destello el floreo, adorno o arpegio de turno, que de esta forma está metido un poco con calzador y como de relleno. Son pocas las veces en que las partes técnicas estructuran verdaderamente los riffs, y menos aún los temas. Hay excepciones, por supuesto, como las hay en otros apartados de esta reseña, y el tema "The throne of kings" es un buen ejemplo de cómo un diseño técnico cobra verdadero protagonismo. En el lado contrario, pero sirviendo también como excepción a lo dicho, hay temas como "Become the cult" y "Deprivation" donde aparecen partes verdaderamente sencillas que se atreven a llevar el peso de la música sin necesitar el auxilio de esas florituras un tanto frívolas.

Por otra parte, creo que hay demasiado tapping y demasiado sweep-picking agudo, en general demasiado registro agudo, al final todo es tan liviano, casi tan etéreo que suena un poco insustancial, lo que viene a ser una de las peores cosas que se le pueden achacar a un disco de Tech-Death. Pero al mismo tiempo ese es el estilo de PSYCROPTIC, esa especie de tirabuzón musical aligerado por dentro, casi hueco. Es un rasgo de identidad y desde luego que se trata de un grupo reconocible de lejos, ese es otro de sus méritos, pero creo que les vendría bien más potencia y una base más contundente. En general también hay demasiada guitarra, quiero decir que tratándose de Death técnico el bajo y la batería están muy apagados, particularmente el primero, en su mayoría ausente o como mucho doblando la guitarra, y la segunda se limita a cosas muy corrientitas, casi como un mero acompañamiento que se encarga de marcar el tempo, lanzar algunos blasts y poco más, lo cual sería normal en muchos otros géneros pero no en este, donde se espera que todos los instrumentos dialoguen y vayan tejiendo juntos el entramado de notas, ritmos, acentos, arreglos, detalles y otras mil sutilezas o virguerías, según el caso.

La voz... en fin, no puedo evitar pensar que "no pega". No digo que Jason Peppiatt no sea un buen cantante, pero las audacias vocales de Matthew Chalk y su incomparable gama de registros sonoros estaban a otro nivel, y eso es algo que al parecer PSYCROPTIC perdió y que muchos consideran una merma insustituible. No tengo nada en contra del estilo de Peppiatt, pero encajaría mejor en el Deathcore, el Metalcore o hasta el Hardcore, mientras que en el Death se queda coja. Algo así como cuando CRYPTOPSY tenían a Mike DiSalvo, que lo hacía muy bien, era estupendo y se lo curraba mucho, pero no terminaba de encajar. Y estoy convencido de que el contrapunto de unos buenos guturales le vendría de maravilla a la parte instrumental y le daría un contraste y una dinámica al grupo tremendos.

Por último, la producción es ciertamente floja, el disco suena blando y le falta pegada. Quizá Joe Haley debería empezar a pensar que componer, tocar, grabar, producir, sonorizar y mezclar son demasiadas cosas para una sola persona, más aún si encima graban en su estudio personal. Todo esto va en detrimento de la sensación de conjunto como grupo y empeora lo que ya he dicho sobre que este parece el disco de un guitarrista con unos modestos acompañantes. Sin duda es un álbum muy atractivo para los guitarristas, para que se pongan a aprender los temas y vayan descubriendo y flipando con los recovecos técnicos de las seis cuerdas, pero para los oyentes, como simple objeto de escucha, se queda corto en muchos sentidos y tal vez sea eso lo que han olvidado PSYCROPTIC como punto de partida.


domingo, agosto 05, 2012

PUTRID PILE- Blood fetish (2012)


Cuarto disco de uno de los proyectos en solitario más conocidos dentro del Death Metal americano, el formado en exclusiva por Shaun LaCanne. Las directrices de sus tres trabajos anteriores no cambian para este "Blood fetish", aunque se puede decir que sí mejora el resultado, la forma de plasmar tanto sus gustos musicales como su tendencia estilística: los temas van directos a la médula mediante riffs sencillos pero eficaces, ritmos variados y contrastantes y una notable gama vocal. Con grupos como PUTRID PILE uno siempre sabe lo que va a encontrar y el margen para las novedades está descartado, pero al menos se puede esperar que lo que hace lo haga con gracia y sin repetirse más de lo aceptable, y ambas cosas se cumplen aquí.

El mayor mérito de este disco, incluso frente a sus predecesores, es que deja total libertad para que los cambios vayan y vengan a su aire y la música no se vuelva aburrida ni monótona. Es la decisión más inteligente cuando el punto de partida es grabar todo la misma persona y además con batería programada. Otro acierto es que los riffs siguen también esta idea principal de alejarse de lo más previsible. Ciertamente son riffs de factura Death intachable, pero introducen a menudo motivos melódicos o partes llamativas que les dan un aire más fresco de lo habitual en estas propuestas. El disco consigue así un buen nivel de amenidad sin renunciar a sus presupuestos básicos de brutalidad y sin traicionar el género.

Aun así, el lastre de una batería excesivamente maquinal se deja notar al cabo de poco rato, al igual que la producción demasiado lineal, sin relieve y falta de dinámicas. Ambas cuestiones se potencian entre sí y dan como resultado una creciente indiferencia a medida que pasa el tiempo. Recuperan la atención y la capacidad de sorpresa con el riff principal de "Tortured soul" y a partir de ahí rentabilizan el incluir dos temas que no llegan al minuto de duración y que le dan un renovado sentido del contraste a lo que queda por sonar. Entre unas cosas y otras al final el objetivo se cumple y el disco, sin ser una joya, resulta interesante y ofrece un más que entretenido rato de Death Metal machacón a la americana con unas cuantas buenas ideas de por medio.

martes, julio 31, 2012

SPAWN OF POSSESSION- Incurso (2012)

Había pasado por alto este disco pensando que sería un "Cabinet III", ya que "Noctambulant" fue una especie de "Cabinet II". Pero no. Será porque han transcurrido seis años, o porque tres de los cinco miembros del grupo son nuevos (entre ellos Christian Münzner de OBSCURA), o será por lo que sea, pero SPAWN OF POSSESSION han mejorado sensiblemente sus habilidades compositivas sin abandonar del todo su estilo ni dejar de ser más o menos reconocibles. Lo que antes era un desmedido barroquismo que les llevaba a llenar cada parte y subparte del compás con notas y más notas y cambios y más cambios de ritmo, ahora se plantea como un Tech-Death inquieto y virtuoso pero mucho menos forzado, una música que fluye con más naturalidad y por momentos hasta con gracia. Conservan, cómo no, las irregularidades rítmicas, todo ese encaje de bolillos que tanto les ha gustado siempre, así como la superabundancia melódica que sólo una habilidad instrumental como la suya permite, pero ahora todo está enlazado con mejor gusto, algo más de cohesión constructiva y sin que parezca concebido para impresionar/abrumar/despistar al oyente.

Siguen en el grupo el batería/vocalista y el guitarra originales, aunque el primero ha colgado las baquetas y se dedica sólo a la voz, con lo que el núcleo compositivo fundamental sigue presente y eso es lo que asegura la continuidad del estilo. Pero o bien el paso del tiempo y el aprendizaje, o bien la aportación de los nuevos músicos, o seguramente la unión de todo ello, les da a estos S.O.P. actuales una dimensión renovada y una admirable madurez, aunque también un mayor parecido a OBSCURA. Y es que casi nadie escapa a las modas ni a las tendencias de éxito. No cabe hablar de copia, creo yo, pero sí parece que algo de ese prestigio multitudinario de los alemanes que flota en el ambiente se les ha impregnado (aparte de la presencia del citado Münzner). En definitiva, son unas cuantas las novedades habidas en el grupo y el disco lo trasluce a la perfección. Frases más largas, menos rupturas rítmicas cada poco tiempo, menos diminutos motivos melódicos embutidos en cualquier resquicio disponible... Los temas trazan amplios periodos en donde se aprecia una línea, una dirección, un sentido que conducen al oyente hacia algún sitio, aunque todo ello a través de una exuberante frondosidad de notas que a veces parece algo gratuita.

Las guitarras "rítmicas" prácticamente desaparecen en favor de frases agudas y continuos arabescos melódicos, sutilmente repartidos entre ambas guitarras, el bajo canta mucho más de lo que había hecho nunca -y a menudo tiene momentos protagonistas en que el resto de instrumentos se apaciguan para darle su espacio-, la batería es un instrumento solista más, y la voz... visto lo visto, es el "instrumento" que sale peor parado, aunque lo sería incluso sin tanta competencia, porque tiene un registro bastante convencional y un uso muy poco variado, aunque inventa convincentes patrones rítmicos. Con todo, este esquema lo han aplicado con pocas diferencias en cada uno de los temas y el resultado es que el disco se acaba volviendo un tanto monótono y los temas poco personales, aparte de que apenas hay variación dinámica en su ejecución y la producción peca un poco de fría y digital. Rematan con una audacia llamada "Apparition" en la que combinan instrumentación clásica con Brutal-Tech-Death, en un estilo muy parecido al del disco "Agony" del año pasado a cargo de los italianos FLESHGOD APOCALYPSE. ¿Otra concesión a las últimas tendencias?

viernes, julio 27, 2012

BIRTH THROUGH GORE- Reign of depravity (2012)


Más Brutal Death desde Grecia, directo, salvaje y veloz. En esta ocasión el grupo procede de la escisión de EVADE, tras la cual cada uno de los guitarras tiró por un lado y el que formó BIRTH THROUGH GORE se llevó consigo al vocalista y al bajista. Dentro de un estilo totalmente americano, parten de una línea tipo SUFFOCATION, PYREXIA o ANGELCORPSE pero bastante aligerada de notas y de tecnicismo, es decir, que conservan la agresividad y el gusto por las baterías tipo misil pero no la avalancha de notas que después heredaron grupos como DISGORGE, DEEDS OF FLESH, GORGASM y demás. Estos griegos podrían ser un punto intermedio entre esas bandas y la propuesta de sus compatriotas MASS INFECTION, dando como resultado algo que a mí personalmente me trae a la cabeza a FLESHBOMB, CORPSEFUCKING ART o EMBEDDED, sin que necesariamente se parezcan a ninguno de ellos en particular.

En este disco las guitarras producen riffs algo más simples que lo que suele ser frecuente en la rama americana del género (supongo que por eso me traen a la cabeza a grupos europeos), generalmente dando más importancia al aspecto rítmico que al técnico y por momentos incluso moderadamente "pegadizos". Dejaré a un lado la supuesta controversia entre lo pegadizo y lo brutal, más que nada porque en este caso ni siquiera hace falta plantearla, ya que afecta sólo de pasada y de manera superficial. De hecho se tarda un tiempo en conseguir que el disco te entre y que alguna de sus partes "te suene", y la impresión inicial de muro impenetrable no es gratuita. También se debe a que los temas más arduos están al principio, mientras que los cuatro intermedios -de un total de ocho- vienen a ser los que presentan más riffs memorables, en especial "Doldrums" y "Drop unregretted into oblivion", a los que se une el muy oportuno contraste rítmico del principio pesado de "Whose slime infests". Luego vendrá el peculiar riff principal de "Simulated obduracy", con sus respuestas rítmicas y su línea descendiente que reaparece en muchas otras partes del mismo tema (y otro riff aún más llamativo ya casi al final), y rematarán con un "Crepuscular shadows" más convencional e indiferenciado que acaba en un desconcertante fade-out.

El caso es que después de varias escuchas atentas, del habitual periodo de reposo que siempre le viene bien a cualquier disco y de retomarlo pasado cierto tiempo, el disco ofrece mucho, muy bien hecho e incluso bastante variado, pese a su imparable ferocidad y a esa sensación monolítica que mencioné antes. Instrumentalmente lo más interesante son sin duda las guitarras y sus ocurrencias y sus partes ocasionalmente distintas en cada canal del estéreo (pese a estar grabadas por un solo músico), mientras que la voz es, por desgracia, demasiado monótona en su timbre y en su forma de gruñir, aunque al menos desarrolla patrones rítmicos bastante convincentes, en consonancia con todos los méritos rítimicos del álbum. La batería programada cumple bien su papel, sin hacer nada del otro mundo pero consiguiendo pasar sin problema por una batería acústica, que ya es mucho. En general el grupo demuestra talento, buen hacer y mucho potencial, además de una personalidad propia que aún tendrán que culminar, todo lo cual debería dar frutos realmente brillantes si amplían sus recursos con unos buenos leads, más frases agudas, una voz más variada o la incorporación de un segundo guitarrista con el que explotar todo lo bueno que aquí plantean.

jueves, julio 19, 2012

DREAMING DEAD- Midnightmares (2012)


DREAMING DEAD vienen de Estados Unidos, concretamente de Los Angeles, y presentan su segundo opus tras su debut "Within one" de hace tres años. Comandados por la guitarrista y vocalista Elizabeth Schall, practican un Death Melódico con reminiscencias ocasionales de DEATH, sobre todo por algunos desarrollos más pseudo-técnicos que recuerdan a las audacias de Schuldiner, aunque se quedan muy lejos. En este trabajo el grupo lo completan Juan Ramírez al bajo y voz de apoyo y Mike Caffell como batería y también voz secundaria. El grupo demuestra buen hacer, ideas claras y mucha energía, sobre todo su líder, que tiene trabajo extra compaginando sus dos labores y logra hacerlo con soltura.

La parte compositiva, sin embargo, no va mucho más allá de una buena recreación de las fuentes que les sirven como punto de partida e influencia. Han filtrado toda esa herencia y por el camino no le han añadido nada especialmente personal, todo suena correcto y entretenido y de hecho sirve para pasar un buen rato, pero les falta ambición a la hora de presentarse como una propuesta con nombre propio. Lo curioso es que al mismo tiempo dan indicios de poder hacerlo, porque los temas inicial y final, ambos instrumentales, y el tema que está justo en medio del álbum, a modo de bisagra y también instrumental, son lo más variado y llamativo del disco. Quizá ellos no lo ven así y plantean como composiciones principales los temas "normales", pero justo en estos es en donde más tiran de tópicos previsibles, mientras que en los otros tres aparecen interesantes aportaciones, velocidades variadas, partes acústicas, ambientes casi Doom, ramalazos de BLACK SABBATH, una mayor expresividad y en general un rango más diverso de elementos.

Los temas principales, como decía, ni tienen ideas especialmente inspiradas ni salen mucho de una serie de patrones preestablecidos. Hay momentos algo más ocurrentes, como el principio de "Lapse" o alguna sección intermedia de "Overlord", pero ahí queda todo. Su mayor mérito por encima de lo compositivo es la ejecución, intensa y convincente, con unos arreglos guitarreros bastante trabajados, aprovechando bien los dos canales con partes que se complementan entre sí, un bajo nítido que frasea con autonomía y una voz rabiosa a la que se suman las otras dos ofreciendo oportunos contrastes. Lo dicho, han aprendido bien la lección y la plasman con eficacia, ahora falta que hagan la suya propia.

domingo, julio 15, 2012

WHORETOPSY- They did unspeakable things (2012)


El debut de estos australianos es una estupenda prueba de que no sólo hay buen Slam en Alemania o en Estados Unidos, y también de que se puede practicar el estilo con toda su pureza pero a la vez darle gracia y variedad y aprovechar sus recursos, por pocos que sean. Lo que ofrecen estos angelitos de tan edificante nombre es más de lo mismo, ritmos arrastrados, dobles bombos martilleantes y riffs prototípicos dentro del género: pocas notas, muy cerca unas de otras, con ritmo regular muchas veces y si no, con ese punto medio groovy que por momentos flirtea con el Deathcore. Historias de sadismo, misoginia y depravación narradas por una voz gutural pero no infrahumana que alterna con otro registro chillón más agudo. Entonces, ¿qué les hace diferentes? En principio nada, vistos sus rasgos generales, pero aun dentro de ese marco objetivamente tan convencional existe margen para evitar hacer las cosas de manera ramplona, y WHORETOPSY lo consiguen.

Lo hacen desplegando una buena variedad de ritmos, aunque todos se muevan en tempos lentos y tengan carácter pesado y machacón. También gracias a cambios de ritmo que no son exageradamente bruscos ni pasan de un extremo a otro de la paleta, sino que tienen relación entre sí y quedan bien. También mediante transiciones fluidas en lugar de recurrir única y exclusivamente al "stop and go". Y especialmente usando frases solistas en medio de los temas y a veces dándoles casi tanto protagonismo como a los riffs ("DPI" o "Necrobordello" son buenos ejemplos, pero hay muchos más), lo que hace que no haya una abrumadora saturación de guitarras rítmicas. Los títulos de los temas no son tan típicos como de costumbre y revelan un cierto gusto por un refinamiento del horror, que a la vez es más retorcido. La mayoría de temas tienen intros pero siempre breves (y lo bueno, si breve...), el doble uso de la voz ya lo he mencionado, y no hay que desestimar el buen ojo que tienen para componer riffs elementales y esquemáticos sin repetirse a sí mismos, un mérito extra teniendo en cuenta la limitación intrínseca del género en este sentido. Y otro mérito añadido para el caso de este álbum es que, pese a estar grabado con batería programada, no suena excesivamente mecánico, y además hace unos redobles y rellenos muy creíbles, lo que permite que las transiciones que mencioné antes sean tan efectivas. Por último rematan con un "Human error" cuyos dos últimos minutos plantean una muy interesante outro musical a base de cuerdas sobre una base de Death, un final muy sugestivo y apropiado, lejos de los ruiditos aleatorios con que tantas veces se nos estafa. Con todo esto confeccionan un disco que, sin ser revolucionario ni genial, está por encima de la media y resulta muy satisfactorio.

jueves, julio 12, 2012

VELOCIDAD ABSURDA- Inexorably doomed to cataclysm (2012)


Sólo un año después de su primer disco completo, aquí tenemos el segundo de VELOCIDAD ABSURDA, esto sí que es "recuperar el tiempo perdido" y compensar la larga espera de épocas anteriores. Lo primero que le viene a uno a la cabeza en un caso así es si no estaremos ante un exceso de precipitación, si no será que han querido aprovechar el tirón y el buen momento del grupo y se han lanzado demasiado pronto a la piscina. La respuesta es no, y la conclusión, por tanto, que lo que ocurre es que verdaderamente están en racha, las cosas les salen bien y sin duda deben aprovechar el momento.

El planteamiento del disco parte de lo que ofrecieron en "Reborn for the extermination", pero lo lleva un paso más allá en todos los aspectos. No sólo conserva su estilo, sus señas de identidad y sus rasgos principales, sino que los supera y logra encontrar una estupenda forma de continuar aquel trabajo. Las partes brutales han aumentado su presencia, la voz es aún más gutural y cavernosa y los tempos algo más rápidos, es decir, que su propuesta se vuelve más radical pero sin pasarse de la línea y sin dejar de ser reconocibles como grupo. Su gran acierto es que no han dejado de ser ellos mismos, sino que sólo han reforzado ciertos elementos que ya existían.

Dentro del gusto por la brutalidad han preferido no buscar una producción ultramoderna, digital y fría, ni tampoco grabar un disco ininteligible a base de técnica y partes intrincadas. El sonido vuelve a ser denso, orgánico y crujiente, como hace un año, y el ambiente general conserva el gusto por lo macabro y lo oscuro, en la mejor tradición del Death Metal con raíces. Con una admirable sencillez de medios consiguen sonar aún más compactos que antes, ningún instrumento destaca -ni es a lo que aspiran- pero entre los tres, mas la voz en su doble ataque, consiguen presentarse como un bloque sin fisuras y levantar un monstruoso muro de sonido.

Los temas también siguen los criterios compositivos ya conocidos: riffs de mediana complejidad, ocasionalmente algo más técnicos pero en general concebidos para ser asimilados sin tremendos esfuerzos, frecuentes armónicos chillones, partes pesadas aunque con menor presencia que las rápidas, y muchos cambios de ritmo, si bien hay que destacar que los realizan con menos brusquedad que en su anterior entrega y que también en este apartado se nota una mejoría considerable. Lo que no cambia, e incluso se acentúa, es la sensación de que a los temas les falta una personalidad propia especialmente marcada, o que muchos fragmentos podrían aparecer en cualquier otro sitio y no pasaría nada. En este sentido me quedo con "Abiotic abyss" y "Dawn in the world burning with napalm", dos temas que en buena medida condensan las virtudes del disco entero y también sus limitaciones.

lunes, julio 09, 2012

ANTIGAMA- Stop the chaos (EP, 2012)


Quiero pensar que ANTIGAMA se han tomado este EP como un tránsito entre discos "normales" dentro de su catálogo, porque está entre lo más convencional que han hecho nunca. Unos pocos temas que en el 99% suenan a NAPALM DEATH de forma exagerada, pero además a los ND más previsibles. Es decir, Grindcore básico a toda leche, sin ninguna otra perspectiva desde la que contemplarlo, salvo por unas cuantas disonancias y algunos riffs particularmente desquiciados. Es sin duda un trabajo bastante vulgar (sin matiz peyorativo) por parte de estos polacos, hay que reconocer que es ameno, fácil de escuchar y tremendamente cafre e intenso, pero también muy alejado de los originales ritmos y personalísimas texturas de discos como "Intellect made us blind". Es verdad que desde el "Resonance" del 2007 se empezaron a notar síntomas de una mayor ortodoxia, pero mantenían su identidad más que reconocible. Ahora suenan a un grupo más del montón, tocando de forma ultrafuriosa pero sin aportar prácticamente nada de lo que les hizo ser distintos y excitantes. En un grupo de su categoría semejante giro es una pena. Por otra parte, ¿qué sentido tiene meter una instrumental ambiental de cuatro minutos en un disco de quince? Lo dicho, supongo que se lo toman como un pasatiempo y poco más, pero incluso así no veo razonable que haya que publicar todo lo que a uno se le ocurre como distracción en sus ratos libres. Quizá si lo hubieran sacado en forma de Split...

viernes, julio 06, 2012

ENTHRALLMENT- People from the lands of Vit (2012)


A veces no hace falta nada especial para que un disco destaque, ningún afán por renovar, ningún empeño por reinventar la rueda ni ser originales. Basta con que te dé en la mandíbula con un buen puñado de temas directos, inspirados y competentes. Eso es lo que ocurre con el tercer disco de los búlgaros ENTHRALLMENT, en mi opinión el más maduro (no se entienda mal el término) de su carrera y desde luego el mejor producido y un buen paso adelante en una trayectoria simpre ascendente. Potente y sin ocultar su vocación de ofrecer Brutal Death clásico con temas de toda la vida, su secreto es precisamente que no tiene ninguno, y su mérito ni más ni menos que tener unas cuantas buenas ocurrencias en los riffs y luego unirlas en temas sencillos que ejecutan con la furia de un demonio enloquecido.

Las fórmulas magistrales a veces funcionan y a veces no, con el riesgo añadido de que cada vez están más gastadas, pero en este caso, para mí al menos, funciona de sobra. Será quizá cuestión de gustos y a unos les parecerá vulgaridad de planteamientos lo que otros entendamos como música atemporal y claridad de ideas, allá cada cual. Y con lo siguiente que me viene a la cabeza podrá parecer que meo fuera del tiesto, pero en el Heavy de toda la vida, por ejemplo, o en cualquier otro género de marcada simpleza de medios, no valen los argumentos ni las razones para justificar que un disco sea o no bueno. La cosa es: "funciona" o "no funciona", ya está. Por qué el "Back in Black" es un discazo, teniendo idénticas estructuras, estilo, tipo de riffs, etc., que todos los demás discos de AC/DC... ah, porque sí. Póngase en su lugar el "Black Metal" de VENOM y mi analogía parecerá menos extravagante. O quedándome aún más cerca, por qué los primeros discos de NUCLEAR ASSAULT son acojonantes y luego perdieron la chispa... misterios. Algunos temas funcionan y otros no.

Pues algo así pasa aquí. Y dejándome ya de digresiones, añadiré que los temas de este disco ofrecen riffs básicos pero efectivos ("Chemical romance", "Devoted to delusion"), blasts elementales pero que enganchan, cambios de ritmo de los de siempre, partes pesadas con doble bombo a piñón, trémolos ("A full land of worms..."), armónicos ("Obsessed by just anger"), solos intensos y una voz que gruñe pero que vocaliza y no se ahoga en el fango de la guturalidad. Todo ello socorrido por una producción igual de clásica: clara y contundente pero alejada de la frialdad digital que habría arruinado una propuesta como esta. Quizá cuando ya llevan seis temas seguidos empezando con los mismos blasts la cosa empieza a oler, y hacen mal en separar tanto los temas "Chronicle of sorrow" y "Fruits of pain and blue sky" (1 y 8, respectivamente), que le dan otro aire al conjunto y equilibran mucho la balanza rítmica. Aun así, los riffs van directos a la cabeza, los temas cumplen y la fórmula, una vez más, funciona.