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martes, mayo 21, 2013

ROTTED REBIRTH- The depth of cessation (MCD, 2009) 2012 Re-release

Vaya animalada de disco, ¿qué es esto, Ultra-Guttural-Brutal-Death o qué? Llamémosle desquiciamiento sonoro y nos vale, porque no es fácil describir este ejercicio de mega-cafrismo subsónico. La mayor parte del tiempo no hay manera de distinguir qué está pasando, toda sensación rítmica está ausente y las guitarras forman junto a la voz un amasijo sonoro imposible de atravesar. ¡Una gozada absoluta! Por más que lo intento escuchar detenidamente, incluso con cascos, apenas consigo enterarme de nada… y sin embargo van todos a la vez. Los músicos, quiero decir. O sea, el conjunto tiene sentido, se nota que cada uno está en su sitio, las cosas están bien hechas aunque resulten impenetrables, y lo que se percibe no es un caos absurdo sino un misterio que desafía y seduce a partes iguales. Una barrera de brutalidad con la que estrellarse una y otra vez. Cuando lo oigo no puedo imaginarme músicos tocando, personas, instrumentos, sólo monstruos sin rostro, pesadillas desfiguradas, el horror primigenio…

Literatura aparte, la descripción de este engendro sería más o menos la expuesta hasta aquí: ritmo desdibujado, riffs indescifrables, una mole de distorsión y una voz que no es más que un ruido informe y continuo, sin el menor asomo de patrones rítmicos y que a veces ni siquiera gruñe, sino que crepita, cruje, chirría… Un par de veces hasta se oye un bajo con momentos de protagonismo fugaz, pero el resto del tiempo se funde con la maraña de guitarras. BRODEQUIN o DEVOURMENT se quedan cortos como posibles paralelos, los primeros por inteligibles y poco densos y los segundos por falta de velocidad y de enrevesamiento (sólo en comparación, recordemos). ROTTED REBIRTH están más cerca de GUTTURAL SECRET, GUTTED, DEATH DU JOUR, ORIGIN, el primer disco de WORMED o los primeros EMETH, y se aproximan, aunque no llegan, a cosas como PORTAL. La sensación sonora que transmiten puede recordar a grupos como ATHERETIC, ULCERATE, CROWPATH, COMMIT SUICIDE o KALIBAS, y se podría decir que su propuesta se inspira en el espíritu de unos ANAAL NATHRAKH, UNQUINTESSENCE, V.E.G.A. o THE AXIS OF PERDITION, sin que, por supuesto, sus estilos se parezcan.

Eso sí, luego lo estropean todo cuando de repente plantan unos convencionales pasajes Slam (pocos, la verdad) y unos riffs perfectamente comprensibles con sus notas regulares y su conocido palm-mute… ¿en qué estaban pensando? ¿Lo hacen para dar un momento de respiro? ¡¡Si no hace falta!! Lo que queremos es más locura, más bestialismo, más de todo y más enfermo. Plantear una propuesta tan extrema y luego aligerarla con esos momentos es un contrasentido, y da rabia que no hayan terminado de sonar inhumanos del todo superponiendo voces o añadiendo disonancias, chillidos, ruidos, lo que sea, es una pena llegar hasta aquí, haber hecho lo más difícil y quedarse a las puertas del abismo sin lanzarse de lleno en él.

Por otra parte, lo que reseñamos aquí es la reedición hecha en el 2012 del MCD originalmente publicado en el 2009 por Bound To Dissonance (sello que a todas luces parece ser de andar por casa, si uno se fija en los componentes de los dos únicos grupos que ha editado). A ese MCD le han añadido una Demo de dos temas y le han cambiado la portada por otra indudablemente mejor y más apropiada para el estilo que practican. Es una pena que el grupo se separara poco después de aquel trabajo, porque lo ideal sería haber regrabado esos dos temas, componer alguno más y parir un disco completo verdaderamente devastador que fuese la abominación de todas las abominaciones. Además, esos dos temas son tan inferiores en sonido a los cinco principales -también en composición, pero no tanto- que la continuidad respecto a ellos no existe. El estilo es prácticamente el mismo, o muy parecido, pero el sonido es tan malo que se disipa toda la sensación de brutalidad del EP: la música se distingue, por desgracia, es como una radiografía de lo que habíamos oído en los cinco primeros temas y en cierta manera se rompe el misterio y el halo de fascinación alucinada que provocaban. Si a todo esto le unimos que el conjunto dura veintitrés minutos, cuesta aceptar que el EP se haya convertido en algo más que un EP sólo porque la compañía lo diga.

Para terminar, una curiosidad sobre la formación: el batería Andrew Sutton y el “cantante” James Ipock (que no fue el mismo que vio los últimos días de existencia de la banda) tocaron juntos en el también extinto grupo de Black FUNERAL EUCHARIST pero intercambiando sus papeles, Ipock a la batería y Sutton a la voz, además de guitarra y bajo. Y este mismo Sutton se marchó con Dylan Cox (sustituto de Ipock en ROTTED REBIRTH) a formar VISCERAL THRONE junto a dos de sus excompañeros de KINGDOM, el otro grupo que había sido editado por el sello del EP de ROTTED REBIRTH, Bound To Dissonance. Lo dicho, todo queda en casa. 

viernes, julio 01, 2011

CAEDERE- Clones of industry (2009)

Para su segundo larga duración CAEDERE ficharon con la española Grotesque Productions y el resultado fue este fabuloso disco que continúa con toda solvencia lo conseguido en el anterior, “Mass emission”. Un Death Metal actual pero firmemente anclado en la tradición, que no excluye la brutalidad aunque tampoco se centra en ella y con un estilo furioso y contundente pero a la vez variado y encima trabajado con todo cuidado.

No es ningún  secreto que en Holanda el Death Metal ha dado nombres emblemáticos como ASPHYX, PESTILENCE o SINISTER, y en tiempos más recientes la escuela técnica a la americana de DISAVOWED, ARSEBREED y compañía. CAEDERE se mueven con soltura entre ambas tendencias, pero a la vez dejan sentir una fuerte influencia de MONSTROSITY, recogiendo así elementos de ambos continentes. El grupo ha mantenido estable la base de su alineación desde que se formó hace trece años, y sólo parecen haber tenido mala suerte para encontrar un batería que encaje de forma permanente. Esa base que no ha cambiado es la formada por voz, bajo y guitarra/voz, a la cual añadieron poco después un segundo guitarra.

Con esos componentes logran crear una montaña de riffs, leads y dobles voces perfectamente ensamblados y que funcionan como una máquina imparable. Lo que llega de forma inmediata desde la primera escucha es esa impresión de que todo está conjuntado con verdadera maestría, y la sensación de que generan una fuerza que te aplasta y te pasa por encima. Pero lo mejor es que en las sucesivas escuchas -y cuantas más mejor- el disco va mostrando toda una gama de detalles en las composiciones, todo un sólido entramado de motivos y frases que las guitarras y el bajo van tejiendo con el apoyo de la batería, que más que apoyar en realidad participa tanto como ellos en la construcción de ese perfecto engranaje.

Puede que algunos cambios de tempo sean bruscos o que a veces junten partes que difícilmente casan bien entre sí, pero esto ya es algo establecido en el género hasta el punto de ser uno más de sus rasgos, así que habrá que aceptarlo como tal. Por último, las letras, que corren a cargo de las citados tres miembros originales del grupo, se salen del monotema de zombis o de vírgenes destripadas y hablan de cuestiones del mundo actual, de la guerra, el poder, el control o la ambición, todo un atractivo más para sumergirse a fondo en este espléndido “Clones of industry”.

miércoles, junio 29, 2011

STILLBIRTH- Plakative aggression (2009)

De este disco se pueden leer por ahí cosas como que mezcla Grindcore, Slam Death, Deathcore, Hardcore, voces limpias con guturales, gorrinillos y coros hardcoretas. Pues sí, todo eso es cierto. También hay quien piensa que la mezcla de estilos es en sí misma un error, o que como este disco no respeta la pureza estilística de ningún género es poco menos que una aberración. Bueno, ese ya es otro asunto y para gustos hay colores, pero por suerte existen grupos y también fans que no tienen la mente cerrada a propuestas nuevas y que piensan que el exceso de purismo es aburrido. Este disco es para ellos.

Ya hay demasiados músicos que se ciñen a los cuatro rasgos básicos de un género y que producen obras propias de una cadena de montaje, bien ensambladas pero sin personalidad y todas iguales, así que en principio es una buena noticia que alguien se atreva a salirse del molde. STILLBIRTH andan ya terminando la preparación de su tercer disco, en la misma línea que este segundo, señal de que tienen las ideas claras y esto no fue un arrebato. La mezcla en realidad ni siquiera es tal: no mezclan nada ni fusionan estilos, sino que los superponen, los suman, los amontonan unos junto a otros sin cortarse lo más mínimo, de la misma manera que las letras pasan continuamente del alemán al inglés y se quedan tan anchos.

Si tomamos como ejemplo el tema “Happy Stillbirthparty”, o  cualquier otro, vemos que los riffs se integran con las diferentes voces y con los cambios de tempo sin dejar de ser brutales, directos y agresivos. Los cambios nunca son bruscos, un elemento se transforma mientras los demás siguen su camino, luego les toca cambiar a éstos, después retoman el principio, etc., pero no hay salidas de tono repentinas ni excentricidades gratuitas. En general prevalecen las partes ultrapesadas y los ritmos contundentes, como si hubieran extraído los breaks de un disco de DYING FETUS y a partir de ahí hubieran creado algo totalmente nuevo añadiendo otra serie de influencias de lo más variado, o como si tuviéramos una versión simplificada y accesible de las complejidades propias de ZUBROWSKA.

Canciones cortas junto a otras largas, velocidades de todo tipo, unos juegos vocales alucinantes y encima con una producción ejemplar, clara pero potente al máximo, aunque a veces podrían lograr que los temas estuvieran más cohesionados o que algunas partes no se pareciesen tanto ni resulten tan genéricas. Lo dicho, un disco no apto para puristas a ultranza ni espíritus cerriles, sino precisamente una propuesta que abre caminos y explora posibilidades, lo cual difícilmente puede considerarse algo contraproducente más que desde una visión muy estrecha.

martes, junio 28, 2011

PARALLAXIS- 2009- Psychotronic poetry

Los grupos rusos cada vez encuentran el camino más abierto hacia el resto del mundo y han subido notablemente de nivel. El que ahora nos ocupa se mueve con su primer disco en un terreno cercano a lo progresivo pero sin llegar a ser Metal técnico, pese a que el nombre de la discográfica pueda despistar. Su complicación consiste en algunos ritmos entrecortados y en el diseño intrincado de la mayoría de riffs, con interesantes acentos a cargo de la batería.

El bajo tiene un papel tan importante como las guitarras, que, como es lógico, llevan el peso de la música, y la voz introduce una nota de variedad muy llamativa dentro del género, porque abarca gruñidos Death, gritos medio hardcoreros como en “Land of withering skies” y un uso más que ocasional de gorrinillos, con especial gracia en “Manifest” y “Method of Sparta”. Se echan de menos más solos, dado el planteamiento musical y también porque los que aparecen prometen pero no culminan.

La mayor pega del disco es que los cambios de ritmo son exageradamente bruscos, además de demasiados, y las distintas partes de los temas guardan tan poca relación unas con otras que éstos no logran tener un ambiente ni una personalidad propios. Por otra parte, tampoco se muestran muy hábiles a la hora de desarrollar los riffs y casi siempre se limitan a repetirlos sin más, otra carencia importante tratándose de este estilo. Por último, la producción es muy limpia y todo suena claro y separado, quizá incluso demasiado, porque los instrumentos parecen poco empastados, y además en general le vendría bien algo más de pegada.

Aun así es un intento esperanzador y el disco tiene momentos verdaderamente atractivos, como los temas mencionados u otros como “Resurrection of modern god” y “Righteous butchery” donde vuelve a cobrar protagonismo la fantástica labor del bajista, y en general ofrece la posibilidad de disfrutar del género sin pasarse de exuberancia ni resultar asfixiante como otros.

viernes, junio 17, 2011

HUMAN VERMIN- Vermin (EP, 2009)

Hay cosas que no se comprenden: que circulen por ahí supuestos discos de larga duración que no sobrepasan los veinte minutos o que este grupo valenciano no tenga un contrato discográfico. ¿Y qué tiene que ver lo uno con lo otro? Pues que HUMAN VERMIN presentan esta su primera obra como un EP, cuando con mucho menos de sus 26 minutos y medio hay bastantes grupos que nos venden la moto del disco completo, y algunos hasta se permiten meter largos rellenos ambientales. Aquí no hay rellenos ni engaños, sólo Death Metal intenso y brutal que llama poderosamente la atención desde su mismo comienzo.

En todas esas circunstancias coinciden con el inicio de la carrera de EVILE, cuya primera entrega fue también un EP, también de duración e inspiración generosas y también autoeditado. En lo musical no coinciden, por supuesto, pero espero que de aquí en adelante continúe el paralelismo y HUMAN VERMIN den el mismo salto que en su día dieron los ingleses. Quitando algún tema más flojo como “Wanna die”, el disco es todo un cañón y tiene momentos realmente ocurrentes, además de un sesudo trabajo de composición.

Su estilo es Brutal Death clásico, sin las debacles caóticas ni las guturalidades extremas de las propuestas más recientes. Riffs atronadores que no demuestran interés por desarrollos técnicos sino sólo por volarte la cabeza a base de violencia sonora, pese a lo cual su competencia instrumental no ofrece discusión, además de que los seis temas están compuestos y estructurados con esmero. En general se aprecia un trabajo profundo en cuanto a arreglos, cambios de ritmo y variedad en los temas, y la destilación de todo ese esfuerzo es lo que ha dado lugar a esta formidable grabación.

“In your flesh” es el tema más rápido y el que más explota los blasts, seguido por “20 seconds”, mientras que “Devilmade” es el más largo y elaborado. La joya del álbum, al menos a nivel compositivo, es la violentísima “All my hate”, con sus singulares parones y con esa inspiración rítmica que la convierte en algo único e inimitable. Redondea el conjunto la potente “Human Vermin day”, tan directa y frenética como el resto. En conjunto se trata de un disco muy superior a muchos que vienen avalados por una discográfica conocida, un álbum repleto de guitarras devastadoras e incansables y un trabajo acabado y presentado con total profesionalidad.

jueves, junio 16, 2011

KADAVAR- Kadavar (2009)

Antes de separarse, estos italianos dejaron para la posteridad este magnífico álbum, una primera muestra de lo que eran capaces y que aunque necesitaba aún pulir ciertos aspectos, era ya una obra madura, consolidada y de brillante factura. El grupo se había creado en el 2007 y a los dos años ya lo dejaron, todo un misterio. En realidad ya funcionaban antes del 2007 bajo el nombre de BLEEDING EYES (no los de Treviso que hacen Metalcore y siguen en activo, KADAVAR venían de Milán), ignoro desde cuánto antes, pero en cualquier caso fue una notable pérdida, dado el enorme potencial que demostraban.

A lo largo de nueve temas entregaban un Death Metal de raíz clásica y ritmos contundentes, más volcado en los medios tiempos pesados que en la velocidad y con un sonido oscuro y denso a la vez que crujiente. Basta escuchar “Towards the abyss” o “Behind the storm” para entender todo esto y para caer rendidos ante su despliegue de poder. Voces agónicas junto a las guturales predominantes, trémolos, solos interesantes y muchos, muchos riffs. Sobre todo eso: riffs sin descanso en medio de toneladas de fuerza aplastante.

En efecto, eran toda una máquina de fabricar cuchillas en forma de música. Lo que les quedaba por mejorar, aparte de una batería que cumple sin más, era, paradójicamente, evitar algunos riffs sin apenas relación con el resto, o desechar ciertos cambios de ritmo un poco forzados, para alejar la sensación de que a veces los temas pierden el hilo. Pero en realidad esto pasa continuamente en el Death, así que ahí queda. La tormenta, el diluvio, el torrente de riffs está garantizado y también la variedad de ritmos, aparte de un trabajo de guitarras muy cuidado entre las rítmicas y las solistas.

Grandes temas de potencia inacabable y frases memorables, como “Global collapse”, “Lust of mortal decay” o la inicial “From flesh to sorrow”, que culminan en una evocadora instrumental acústica con solo rasgado. Y para rematar la jugada portada del gran Marco Hasmann, donde el plano abismal, el ambiente arcaico y una misteriosa figura conforman, junto a un logo legible, una de esas carátulas que, no sabría explicar por qué, reflejan a la perfección lo que después ofrece la música en el interior.

lunes, junio 13, 2011

THE METAPHOR- Metaphor (2009)

Estos chinos qué cosas hacen… La idea de una invasión de grupos amarillos, miles de grupos chinos devotos del Thrash alemán ochentero, todos emulando a la vez las hazañas de unos SODOM o unos primeros DEATHROW, da un poco de miedo, la verdad. Por ahora la panda de pirados que conforman este proyecto se encargan de lanzar el aviso, y su avanzadilla llega en forma de media hora de Thrash primitivo y rudimentario, casi rupestre.

Con títulos como “War fuck peace” queda claro por dónde van los tiros, u otros como “Bloody cult”. Más que recuperación del pasado es toda una inmersión en él, pero hacia su vertiente más cruda. Sonido áspero y rasposo para unos riffs basados en rasgados continuos de una misma nota, baterías a cien por hora y una voz gruñona y antipática. En teoría es la fórmula de siempre, pero en manos de este grupo suena distinta y resulta atractiva.

Hay algo magnético en esa simpleza que transmiten, en ese aire de adoración ciega, casi obsesiva, por un sonido y un estilo. Pero objetivamente hablando la dimensión de lo rudimentario es demasiado grande y el disco a ratos parece casi una Demo, hasta en detalles como dejar a veces en silencio el canal del estéreo de cada guitarra cuando llega su solo correspondiente. Pero esto, de nuevo, es lo que lo hace tan seductor. La pescadilla que se muerde la cola.

El mayor problema es que este efecto se pierde cuando hemos oído lo mismo cuatro o cinco veces, y eso que de vez en cuando hay cambios de ritmo, los mencionados solos e incluso algunas guitarras dobladas, pero la impresión general es de repetición. Aun así,  quien disfrute a muerte con este planteamiento básico, el sonido cazalloso y la obcecación en la agresividad más simplista, encontrará aquí todo un objeto de veneración.

viernes, mayo 27, 2011

DARKENED NOCTURN SLAUGHTERCULT- Saldorian spell (2009)

Este es ya el cuarto disco de estos incansables alemanes entregados a las causas más oscuras y malévolas, y viene en forma de trallazo de Unholy War Black Metal directo, sin contemplaciones y a toda velocidad. No hay nada innovador ni original, y siendo objetivos, ni siquiera personal, pero cumplen satisfactoriamente con todas las premisas que se pueden esperar del Black más ortodoxo y beligerante, tienen intensidad de sobra y un alma purulenta que infectará cuanto se ponga cerca.

Muy pocas veces frenan la ultraveloz maquinaria de guerra, como en la primera parte de “Dispatching the curse of uncreation”, la sección central de “Suitor of death” o en diversos momentos aislados y siempre cortos, como en “Kataklysmic bretherens” –uno de los temas más furibundos y venenosos del álbum-, pero no mucho más, porque los blasts lo presiden todo casi de forma permanente. Y sobre ellos sobrevuela una voz igualmente ajustada a los cánones del género, maléfica, áspera y ponzoñosa.

Buen disco si no se le pide más que una nueva entrega de Black Metal tocado con toda la rabia posible, una reedición de las esencias del género, y en conjunto complacerá a los devotos de DARK FUNERAL, MARDUK o los primeros DARK FORTRESS. Hay muchos discos similares y muchos grupos que han aprendido la lección con igual cuidado, pero ellos ganan algo de relieve gracias a una ejecución diabólica como pocas que les hace destacar con bastante merecimiento.

viernes, mayo 20, 2011

KREON- Impact winter (2009)

El sello alemán Obscure Domain no se ha prodigado mucho desde que empezó a editar material en el año 2006, pero suele publicar cosas de calidad y además elegidas con coherencia. Una de las más meritorias consiste en los también alemanes KREON, que se decantan por el lado del Death Metal con sabor clásico, orientación oscura, atmósferas impenetrables y muralla sónica aplastante. Y así como sin darse cuenta han engendrado un disco impresionante, una obra atemporal que recoge la mejor influencia de nombres gloriosos como ASPHYX, MONSTROSITY, IMMOLATION o MORBID ANGEL, la pasa por su propio tamiz y la actualiza en pleno siglo XXI a través de ocho cortes de factura casi perfecta.

Más digno de alabanza resulta aún el hecho de que este sea su debut discográfico oficial, aunque el grupo lleva en activo desde el 2003 y sacaron una Demo en el 2005 con seis temas. Ahora su primer CD completo presenta cuarenta minutos largos de música pesada, dura, contundente y a la vez agresiva y cortante, sacada directamente de algún secreto y polvoriento volumen donde están escritas las reglas mágicas de la esencia del Death Metal. Un disco en el que adentrarse con calma, que exige atención al oyente y que en un principio puede no deslumbrar, en parte porque no es pegadizo en plan facilón, pero que tiene esa cualidad magnética de lograr que, una vez penetra en tu cerebro, no se va nunca.

Visto en su conjunto, es prácticamente una enciclopedia de ritmos, riffs y arreglos posibles en el universo sonoro del Death más ortodoxo, todo un abanico de diseños, frases, velocidades y hasta registros vocales. Y pese a esta enorme variedad logran lo que parece imposible, que es crear temas con carácter unitario, en los que siempre hay un riff principal –el más memorable- al que, tras toda suerte de cambios y secciones intermedias, siempre vuelven o bien retoman en distintos momentos, a veces con un acompañamiento rítmico distinto, creando así estructuras cerradas, temas con una arquitectura sólida, propia y reconocible. Toda una maravilla que desafía a una repetida serie de escuchas y que recompensa exactamente en la misma medida.

sábado, mayo 07, 2011

ANGEL OF DISEASE- Hypercube (2009)

Segundo disco de estos músicos procedentes de Georgia, no del estado norteamericano sino de la antigua república soviética, concretamente de su capital Tiflis, y publicado por el cada vez más poderoso sello ruso Coyote Records. A diferencia de la mayoría de bandas del sello orientadas hacia la brutalidad extrema, ANGEL OF DISEASE practican un Death Metal en las fronteras de lo progresivo, con un enfoque técnico y ciertos tintes melódicos, pero alejado de las limitaciones del género.

Ciertamente, son músicos diestros, la ejecución derrocha precisión, el aspecto rítmico es particularmente elaborado y los temas tienen un alto grado de desarrollo instrumental, pero en ningún caso suenan a que estén intentando lucirse sin más o haciendo acrobacias técnicas, como tantos grupos sumidos en la batalla por demostrar quién da más notas por minuto. Aquí hay sobre todo temas, canciones con sesgo personal e identidad propia, pero concebidas a partir de riffs y frases algo más complejas de lo habitual. La impresión que transmiten es de una fresca naturalidad y una inspiración genuina que seducen desde el primer momento.

El disco renuncia a los excesos en beneficio de la expresividad, y a ello contribuye también la tendencia melódica de muchos pasajes que se vuelven especialmente memorables, como el estribillo de “Trust” o incluso los propios fragmentos instrumentales, como en “I live without sorrow”. Otro ejemplo es la instrumental “In memory of…”, donde no hay alarde técnico, como cabría esperar, sino un tema conducido con sobriedad y sentido clásico y en el que simplemente el papel solista de la voz ha pasado a los instrumentos. O también la labor del bajista a lo largo de todo el disco, ya que en vez de las previsibles cataratas de arpegios a lo MONUMENTAL TORMENT, BENEATH THE MASSACRE, VIRAEMIA o incluso OBSCURA, él se decanta por frases que respiran y que se desenvuelven con total fluidez.

Por todo ello, puede decirse que el equilibrio entre lo técnico, lo tradicional, lo melódico y lo pegadizo ha alcanzado en este álbum un punto prácticamente óptimo, libre del carácter presuntuoso de tantos discos de Tech-Death y del elitismo que demasiado a menudo vuelve incomprensible la música.

jueves, abril 28, 2011

NEURASTHENIA- Your omen (2009)

Una muestra más de lo productivas que son las fronteras de los géneros cuando se aprovecha sabiamente lo que queda a ambos lados. En esta ocasión el ejemplo viene de la mano del segundo disco de estos italianos, muy superior a su debut, en una onda Thrash pero con una cierta inclinación melódica y varias incursiones en terrenos cercanos al Heavy. Lo bueno es que la mezcla está hecha con naturalidad, que los elementos se funden sin estridencias unos con otros y que el grupo no parece estar enfocando sus esfuerzos compositivos en ninguna dirección predeterminada ni tratando de sonar a ningún grupo en concreto.

Las influencias y las señas de identidad se dejan sentir tanto en los elementos de un género como en los del otro, y así encontramos ataques directos en la mejor tradición Thrash, como en el principio del tema “Go fuck themselves”, que pronto se metamorfosea en otra serie de pasajes con caracteres muy variados, tempos pesados como “Church of tomorrow”, riffs más clásicos y melódicos en “Filthy lucre”, guitarras dobladas al estilo maidenesco en la veloz “I hate my family”, todo un himno furioso y reivindicativo en “Liar #1”, y finalmente el tema más ortodoxamente thrashero, como bien anuncia su título: “Thrash is back in town”.

La variedad está asegurada, pero también una ejecución intensa y a la vez cuidada, unos arreglos suficientemente interesantes y detallistas, una producción contundente y una voz agresiva que ocasionalmente gruñe, a veces grita y otras entrega unas inspiradas y pegadizas frases melódicas con sabor, más que clásico, intemporal y ajeno a tendencias. Todos los temas atraviesan distintas secciones y cuentan con abundantes cambios de ritmo y de tempo, pero siempre dentro de estructuras bien cohesionadas, con sentido unitario y que además no desdeñan la inclusión de estribillos en donde concentran sus líneas más memorables. Sin llegar a ser una joya, se trata de un disco verdaderamente atractivo y valioso que les augura un buen futuro.

martes, abril 26, 2011

NAZARENE DECOMPOSING- Demonic inquisition (2009)

Primer disco de estos alemanes que se desenvuelven sin mayor problema, pero también sin sorpresas, dentro de los esquemas más previsibles del Black. A partir de influencias básicas como DARK FUNERAL, MARDUK o ENTHRONED, dan forma a una serie de temas que no aportan nada pero que resultarán entretenidos a los fans acérrimos del género, en especial a los más volcados en sonoridades primitivas y crudas. Riffs sencillos, producción rasposa pero audible y voz maléfica, todo confeccionado con un gran sentido de simplicidad bien entendida.

Tampoco puede decirse que estén especialmente afortunados en cuanto a inspiración, salvo algún tema como “End of all lies”, ya que todas las ideas que exhiben a lo largo de la casi media hora de música que comprende el álbum son tremendamente genéricas, cuando no refritos de las señaladas influencias en versión poco o nada elaborada. Y la ejecución se limita a patrones igualmente básicos, tanto en la batería como en las guitarras, tocados con furia y carácter innegablemente “true” pero quizá demasiado elementales como para no volverse repetitivos al cabo de un rato.

domingo, abril 10, 2011

DELIRIUM- All these years of dying... (2009)

Algunos discos son aburridos, sin más, por muy trabajados que estén o muchas horas que les hayan dedicado. Si falla la base, las ideas, la inspiración, todo lo demás no logra sacarlo a flote. Eso es lo que le sucede al álbum de estos mejicanos, y el caso es que empieza bien, en unas coordenadas de Death melódico estilo sueco con un tema veloz y resultón, pero poco después se les acaba el fuelle.

Hay varias cosas que contribuyen a que el disco sea poco menos que soporífero: para empezar, el empleo abusivo de los mismos ritmos, sobre todo ese ritmo sincopado que hace que la música vaya a trompicones y que usado de vez en cuando está bien pero si se abusa de él, cansa. Luego los incontables parones que introducen sin venir a cuento en muchos temas y las partes con arpegios y voces limpias; no hay nada malo en ellas a priori, pero sí cuando una y otra vez todos los arpegios duran lo mismo y el cambio de uno a otro sigue un ritmo invariable, lo que produce un desfavorable efecto de pesadez. Y la voz, amén de repetitiva, lleva muchas veces el mismo ritmo que la parte instrumental de los temas, lo que se convierte en otro elemento de monotonía.

La consecuencia de todo ello es que la música parece estancarse y no avanzar. Aparte de eso, los temas están organizados a base de añadir fragmentos sin ninguna relación entre sí, lo cual dificulta aún más el retener algo o lograr que llame la atención. Si además contamos una batería bastante simplona y la presencia de unas partes solistas pobrísimas (basta escuchar como ejemplo “A filthy poem”), el resultado final se cae por su propio peso. Mientras que canciones como “Liar” se salvan sólo parcialmente porque tienen algún pasaje llamativo –aunque ninguna se libra de las estructuras caóticas-, otras como “Strangers” o la instrumental situada en último lugar son, entre otros muchos, un buen muestrario de la acumulación de todos estos inconvenientes juntos.

lunes, abril 04, 2011

DESTRUKTOR- Nailed (2009)

Este es el primer disco completo de los australianos DESTRUKTOR, tras un par de Splits y otros dos EPs, no es mucho si se considera que llevan más de década y media con su Black-Death, o Death-Black, según se mire. Vienen de un país que gusta ampliamente de este tipo de mezclas y donde el Metal extremo, pese a no dar grandes nombres punteros, goza de un nivel de brutalidad y de autenticidad verdaderamente notables. En este caso se cumplen también tales premisas y lo que ofrece este “Nailed” es precisamente eso, música híbrida, en absoluto innovadora ni tampoco de primer nivel pero hecha con grandes dosis de pasión.

La mezcla de estilos se inclina más por el Death que por el Black, de modo muy especial en la voz, pero hay mucho en su crudeza y en su aproximación primaria que suena claramente Black, aparte de toda la iconografía y la ambientación del disco y del propio grupo. Tienen una innegable deuda sonora con DESTRÖYER 666 (los dos anteriores baterías del grupo pasaron también por las filas de sus conocidos compatriotas), ecos lejanos de POSSESSED y de los primeros CELTIC FROST y bastante de la actitud irreductible de DARKTHRONE.

Y con toda esa mezcla engendran una especie de Unholy Metal, War Metal o como se le quiera llamar, totalmente blasfemo y con toneladas de actitud. Su música no es que cuente con hallazgos impresionantes ni grandes ideas, pero tampoco es ésa la aspiración del género, y lo que sí hay que alabarles es que, pese a lo simple tanto de riffs como de temas, han introducido una variedad en ritmos, cambios y estructuras que se aprecia enseguida y que seguramente es lo que salva al disco de caer en la vulgaridad o de volverse monótono, además de que les permite construir temas de duración nada desdeñable y lograr que el interés no decaiga en ningún momento.

sábado, abril 02, 2011

ISRAFEL- Chainsaw gynecology (2009)

El concepto de Deathcore, si se piensa bien, es una cosa bastante peculiar y hasta desconcertante. DESPISED ICON deben ser los más dignos exponentes de cómo dos estilos como el Death y el Metalcore pueden encontrar puntos comunes y fundirse en un engendro con identidad propia. Lo malo con estos ISRAFEL es que ellos mismos se reducen demasiado el campo de acción y se quedan con los tempos lentos que pueden darse en ambos estilos, los ritmos entrecortados, los infalibles riffs simplones a mitad de tema y la voz completamente devota del último Barney Greenway, pero poco más.

Y si además en ese estrecho círculo en que trabajan hubieran producido ideas rompedoras, riffs ingeniosos o temas sobresalientes, el resultado habría estado bien. Me temo que no es así, y el disco ciertamente es agresivo y desprende furia, pero no logran destacar entre el torrente de grupos parecidos que ya existen. Todo está hecho con verdadera entrega, eso sí, y creo que lo mejor que se puede decir de ellos es que no son unos arribistas ni parece que se hayan subido al carro de ninguna moda, y en verdad el grupo tiene potencial siempre y cuando logren pulir varios apartados.

Principalmente el de las composiciones, que caen demasiado a menudo en el saco de lo genérico (para hacer, por ejemplo, riffs de dos notas a estas alturas de la película habría que tener una inspiración privilegiada), lo caótico de las estructuras y también el de la voz. No sé por qué, pero el veterano voceador de NAPALM DEATH o, sin salir de casa, el cantante de HINDRANCE, tienen un registro y una forma de berrear parecidos pero no resultan ni de lejos tan monótonos como el de ISRAFEL. Y además, el enfado continuo que intenta transmitir deja de ser creíble sin nada que le sirva de contrapeso.

Sólo en el tema-título, ya el penúltimo del disco, se atreven con unos chillidos histéricos –no en plan Grindcore, sino a la manera agónica de algunos grupos de Black cuando parece que están en un potro de tortura- que, la verdad, le sientan muy bien y por simple contraste le devuelve fiereza a la voz principal. Es una línea que podría depararles resultados interesantes en el futuro. De paso, ese tema junto con el anterior y sarcásticamente titulado “Parasite Hilton” son lo más logrado y ambicioso del álbum. Quizá están situados hacia el final del mismo como una promesa de tiempos mejores.

viernes, abril 01, 2011

HAEMOPHAGUS- Slaves to the necromancer (2009)

En más de un sitio describen a este grupo como Death/Grind, pero la verdad es que de lo segundo hay poco, o no es lo más representativo, salvo por algunos ocasionales blasts. Lo que hacen es un Death con regustillo Old-School e inclinaciones Horror-Death, en plan AUTOPSY pero no tan cáusticos ni tampoco tan macabros como NECROPHAGIA. Mucha variedad de ritmos, muchos pasajes distintos en cada uno de los temas y unos riffs simples y directos. Originalidad poca, desde luego, y recuerdan a muchas otras cosas conocidas, aunque no por su estilo en general sino en trozos aislados: de repente suenan a CARCASS en “The mark of madness“, muchas líneas vocales provienen de los primeros discos de SLAYER, hay riffs que evocan a UNLEASHED, etc., y todo ello en medio de una ambientación siniestra y un poco como de cómic, así que la mezcla es de lo más entretenida.

Y eso es lo que prevalece a lo largo de los catorce temas, una música muy amena, entretenida, también, por qué no, “fácil” de oír –pero no facilona- y que entra a la primera. Parten de unos recursos bastante simples pero los aprovechan muy bien, sobre todo alternando los ritmos y creando atmósferas distintas, sin que los cambios resulten nunca violentos o chocantes. Un par de intros, toques solistas aislados, temas lentos entre otros más rápidos, de vez en cuando unos blasts que, como decía, están usados como un complemento más… El disco transmite una gran sensación de espontaneidad pero todo está trabajado con esmero y convenientemente  colocado, de modo que la aparente simpleza se traduce sólo en que el resultado suena muy inmediato, lo que viene a ser seguramente su mayor logro.

jueves, marzo 31, 2011

REVOCATION- Existence is futile (2009)

Esto sí que es un tremendo ejemplo de Thrash Metal actual y a la vez con raíces, que no es retro pero tampoco se pierde en excesos vanguardistas, aunque es considerablemente ambicioso en muchos sentidos. Ni repite cosas oídas mil veces ni tampoco es “moderno” en plan MESHUGGAH, GOJIRA o STRAPPING YOUNG LAD: es la continuación lógica del estilo, su actualización natural. Una música con una ardua elaboración instrumental y un conglomerado de influencias que provienen de muy distintos sitios. Eso sí, en su anterior disco el eclecticismo era aún mayor, y sobre todo provisto de un alto grado de desenfado, casi hasta con un toque gamberro, pero ahora parece que han querido darle una mayor cohesión, una apariencia general mucho más homogénea y también más enfocada hacia un determinado público. Me aventuro a pensar que en ello pueda haber influido el fichar con Relapse, porque ya cuando el grupo se hacía llamar CRYPTIC WARNING mostraban ese nivel de libertad estilística que ahora parecen haber querido acotar. En cualquier caso, el resultado es favorable y no resulta demasiado forzado ni artificial.

Y en realidad la variedad de influencias sigue presente, y tan pronto se marcan un pasaje melódico como un flirteo con voces casi Hardcore o un solo con claro sabor a Fusión. A esto último, de hecho, recurren varias veces, y normalmente prescindiendo de acompañamiento rítmico (caso de “Pestilence reigns”, “Dismantle the dictator” o el tema-título del disco), lo que acentúa aún más el carácter lejanamente jazzístico. Pero en general lo que prevalece es un Thrash  muy cañero a la vez que muy complejo y siempre agresivo, veloz y con un alto nivel técnico. No es “Metal Técnico”, sino que les gusta crear temas instrumentalmente difíciles y además pueden permitírselo, pero no está concebido como lucimiento acrobático. Y de Death no tiene nada, salvo un par de ocasiones en que añaden una segunda voz más áspera y gutural, como en “Reanimaniac” o “Dismantle the dictator”.

Aparte de lo complejo de los riffs, el disco destaca por sus fabulosos arreglos, que lucen especialmente en los desarrollos instrumentales, en los solos y en todos los rellenos melódicos, como bien demuestran “The brain scramblers” o “Leviathan awaits”, aunque casi cualquier tema sería un buen ejemplo. Además, el hecho de que los tres músicos lleven juntos más de una década, ya desde que se llamaban CRYPTIC WARNING, se nota en lo compacto del resultado. También presentan dos instrumentales, la inicial “Enter the Hell” y la muy amena y variada “Across forests and fjords”, con lo cual creo que no se le puede pedir mucho más al álbum, salvo algo más de inmediatez, ya que se trata de música con una cierta tendencia intelectual y temas como “Anthem of the betrayed” dan un respiro justo en el sentido contrario. Y, ya como opinión personal, me parece que la portada de su anterior disco, típica portada de Pär Olofsson, describía mejor la música de este “Existence is futile” y la de éste encaja mejor con la propuesta musical del anterior.

domingo, marzo 27, 2011

GAMA BOMB- Tales from the grave in space (2009)

Otro disco más de los irlandeses, y otro que no aporta nada en absoluto. Al menos el primero era más variado y sincero, aunque se pareciera a los ANTHRAX de Neil Turbin. Su segundo “Citizen brain” era un disco premeditado y falso, y éste sigue exactamente las mismas coordenadas, pero se ve que eso es lo que les piden desde arriba. Por algo nos los venden junto a EVILE y BONDED BY BLOOD como el supuesto renacer del Thrash Metal. Para empezar, no sé por qué tiene que renacer algo que nunca ha muerto, y para continuar, no sería un “renacer” sino una simple repetición de formas de hacer las cosas que ya existieron hace décadas.

No cuela: EVILE imitan a TESTAMENT, BONDED BY BLOOD a EXODUS y GAMA BOMB a TANKARD, con un sonido más metálico y ramalazos de SLAYER que le añaden agresividad, pero esa es la idea. Y no me olvido de MUNICIPAL WASTE y su “revisión” de D.R.I. Curiosamente los cuatro grupos están en Earache, qué cosas. Y curiosamente los tres grupos americanos plagian a grupos americanos, mientras que GAMA BOMB son europeos y hacen lo propio con un grupo europeo. Y, también curiosamente, los grupos originales de más renombre, TESTAMENT y EXODUS (aparte de otros como FORBIDDEN o DEATH ANGEL), están hoy día en Nuclear Blast, la gran competidora. Si todo esto es casualidad, que baje Dios y lo vea.

Respecto a la música, no hay mucho donde arañar: riffs simples y temas rápidos, todos a la misma velocidad, al estilo de los borrachines alemanes pero sin su gracia y, sobre todo, sin su credibilidad. Variedad, la mínima o ninguna, por descontado, en eso también coinciden con TANKARD (salvo en su disco “The Tankard”). No digo que no puedan gustar a alguien, supongo que sí, pero esta afirmación se puede hacer de prácticamente cualquier disco que se publica y no implica nada. Por mi parte, no veo la necesidad de que existan discos clónicos y grupos pastiche, y me quedo con los catorce discos de TANKARD, aparte de SODOM, NUCLEAR ASSAULT y un largo etcétera.


[Nota del autor: EVILE no son americanos, son ingleses. Pero la idea básica no cambia.]

miércoles, marzo 09, 2011

ETERNAL- The Berserk's legions defiance (2009)

Francia es una nación un tanto desconocida en cuanto a Metal extremo, pero que cuenta con un panorama variado, rico y de una muy alta calidad. Todos conocemos a ARKHON INFAUSTUS, YYRKOON, ANOREXIA NERVOSA o MISANTHROPE, seguramente también a SUBLIME CADAVERIC DECOMPOSITION, VORKREIST, INHUMATE o KRONOS, e incluso a grupos más recientes como ZUBROWSKA o GOROD. Pero hay otros muchos que creo que no han tenido demasiada repercusión fuera de sus fronteras, aun haciéndolo francamente bien, como BYATIS, KABBAL, GURKKHAS, THE OLD DEAD TREE o RECUEIL MORBIDE, entre otros, y algo me induce a pensar que estos ETERNAL van camino de pertenecer a este último apartado.

Quizá sea por cosas tan irrelevantes como tener un nombre que no destaca en absoluto y que de entrada les da un cierto aura de impersonalidad (vaya, puede que no sea tan irrelevante después de todo), o haber fichado con un pequeño sello alemán, o haber editado sólo un EP y un CD en sus diez años de existencia, o quizá son sólo imaginaciones mías. Así lo espero, porque el grupo realmente merece la pena y presentan un disco muy sólido que bebe de la mejor tradición del Death Metal de MORBID ANGEL, pleno de oscuridad, contundencia y ritmos tortuosos.

También tienen, en mayor medida que los dioses de Florida, tempos rápidos y trallazos de agresión directa, siempre alternando con partes pesadas y consagradas a crear una opresiva sensación de oscuridad. Y ambas cosas las consiguen con absoluta soltura desde el primer tema. De hecho, en este asalto inicial ya aparecen los mismos rasgos que despliegan después a lo largo de todo el disco: riffs nada convencionales, notable irregularidad rítmica, un profundo trabajo compositivo y por encima de todo esa permanente atmósfera tenebrosa y diabólica. La voz es el elemento más invariable, con un único tono y un único registro, pero como todo lo demás cambia continuamente, no supone ningún contratiempo e incluso refuerza así el carácter obsesivo de su música.

El disco en una primera escucha puede no resultar “fácil”, precisamente por lo intrincado de la labor rítmica y porque los riffs no son de rápido acceso. Pero se trata de uno de esos discos en los que este rasgo es una virtud, ya que ofrece matices nuevos con cada escucha y cuando los temas se te quedan grabados, lo hacen para siempre. Todo en él transmite esa impresión de seriedad y trabajo bien hecho que a mi entender poseen los grupos franceses, y junto con la violencia sonora, los blasts y los guitarrazos descarnados ofrecen también un formidable trabajo de arreglos, diseño de temas y conjunción entre los distintos instrumentos, todo un sinfín de detalles que da gusto escuchar e ir descubriendo poco a poco.

Con el tercer tema, “Elemental”, comienzan a indagar más profundamente en los ritmos irregulares y los tempos pesados, sin dejar de lado la velocidad y el doble bombo que redobla sin descanso. Todos los temas salvo uno –aparte del interludio “…And we march through limbo”- están por encima de los cinco minutos de duración, lo que les permite cambiar, explorar y alternar en todo aquello que quieran, y aunque es cierto que la influencia de MORBID ANGEL es considerable, tienen una amplia libertad creativa y una interesantísima unión de tendencias y subtendencias estilísticas. Y al mismo tiempo el disco es de una coherencia interna a prueba de bombas, todo un monumento sin fisuras, un coloso admirable.

En todo caso, las influencias son sólo eso, influencias, no parecidos. Quizá únicamente en “Yog-Sothoth” podemos oír ecos claros del “Covenant”, pero ni siquiera esto es reprochable, y oyendo el disco entero nadie puede dudar que ETERNAL tienen personalidad de sobra y las ideas muy claras. El tema final “Eternal conviction” presenta como novedad unas armonías diatónicas que dan un cierto respiro para terminar el disco tras casi cuarenta minutos de tinieblas y que recuerdan a compatriotas suyos como HYSTERIA. Un final loable para un disco sorprendente y que merece lo mejor.

miércoles, febrero 16, 2011

IMPIETY- Terroreign (Apocalyptic Armageddon Command) (2009)

El título ya lo dice todo: “El reino del terror”. Es decir, brutalidad y violencia, pero al mismo tiempo pocas ganas de andar con innovaciones ni originalidades. Y por si quedan dudas, el subtítulo sentencia: “Apocalyptic Armageddon Command”. Más tópicos pero que en su caso tienen sentido, porque IMPIETY llevan en esto más de veinte años y han contribuido a crear todo este universo de tópicos a base de maldad y salvajismo musical. Lo que en otros sería falta de ideas, en ellos es fidelidad a sí mismos. O al menos lo es por parte del maníaco de Shyaithan, único miembro original y verdadera encarnación de la identidad del grupo.

Para este sexto disco, el demonio malayo ha reclutado una nueva formación y ha grabado un disco que no hace sino prolongar su legado de destrucción sónica. Quien conozca sus anteriores trabajos sabrá que no es fácil definir a IMPIETY, porque hacen Black pero también Death y a la vez suenan a Thrash. Tienen la portentosa característica de sonar a todo ello sin ser nada de ello en exclusiva. Y en esta ocasión no cambian sus postulados: Black-Death apocalíptico con aires Thrash para llevar el Armagedón a tu casa.

Y lo logran: blasts traídos directamente del infierno que vuelan a velocidad inhumana, voz propia de un poseso escupiendo fuego, partes solistas y riffs totalmente desquiciados… La producción me plantea una duda permanente, porque es algo embarullada y caótica, de forma que a ratos no permite distinguir qué está pasando, pero al mismo tiempo es la perfecta para recrear la aniquilación global que pretenden estas malas bestias. Cada cual que juzgue.

Ocho temas más la intro y la outro de rigor y para qué más. Ninguno de ellos destaca especialmente –y en realidad cuesta diferenciarlos-, pero al menos cuentan con algún cambio, algún medio tiempo en medio de la tormenta de ultra-blasts y algún gesto de sutileza. Pero pocos. Una vez más, el estribillo del tema título es el mejor ejemplo: “Terroreign, terroreign, reign of terror”. Pues eso.