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domingo, julio 27, 2014

HIERONYMUS BOSCH- The human abstract (1995)

Baste este disco como carta de presentación de los tres que editaron durante su trayectoria HIERONYMUS BOSCH y como reivindicación de toda su carrera. No sé si tendrán renombre en su Rusia natal, pero en nuestro contexto occidental pocas veces los he oído mencionar, y eran un gran grupo dotado de imaginación, de gancho, de sutileza, de técnica y de buenos temas. Hacían algo que en general puede llamarse Death Metal Progresivo, pero que en realidad daba cabida a más tendencias propias o no del Death y que además no siempre era progresivo: a veces tenía algo de Death técnico, otras veces de melódico, a veces de sinfónico y ocasionalmente hasta de ambiental. Todo siempre muy bien integrado entre sí, muy discretamente, sin grandes aspavientos. Su estilo da sensación de pulido y sus temas de cosa hecha con esmero y bien rematada. Cada uno tiene su propia personalidad y es reconocible, sin necesidad de perderse en filigranas técnicas para alardear ni de complicar los ritmos ni las estructuras más de la cuenta. Hacen la música que les gusta, y la música que les gusta se queda constreñida en las barreras convencionales del Death clásico y tiene que ir más allá por un impulso natural y necesario.

El grupo se separó hace poco más de cuatro años tras haber publicado una discografía notablemente escasa: tres discos en diecisiete años. Escasa y escueta, porque aparte de estos discos no se diversificaron mediante Splits, EPs, directos ni, al parecer, ningún otro formato que les distrajese de esta línea principal de actividad. Eso sí, hay que contar que entre el debut y su continuación pasaron la friolera de diez años. Realmente el grueso de su obra pertenece ya al siglo XXI, no solo por volumen de producción, sino por calidad, por refinamiento, por madurez total. Aun así elijo este debut como estandarte del grupo porque es un justo representante de las virtudes del mismo a lo largo de toda su carrera, incluso aunque esta mejorase mucho hacia el final. Sin ser el mejor de sus tres discos, es un trabajo excelente, creativo, inspirado, de una rara calidad musical a todos los niveles. Se queda corto y a la vez le sobran algunas cosas, pero incluso con esto alcanza una altura sorprendente, más aún tratándose de un debut.

Probablemente su disco más logrado es el "Artificial emotions" del 2005, el de mayor plenitud y el más equilibrado, mientras que su último "Equivoke" del 2008 puede resultar por momentos demasiado recargado y padece quizá de cierta artificialidad en algunas composiciones, aunque esto es cuestión de gustos y ciertamente es un trabajo inmenso, en todos los sentidos. En este primer álbum se presentan con toda su frescura y a la vez con verdadera fuerza, siempre dentro del deseo global de crear una música ambiciosa y sin ataduras. Sin embargo, de sus nueve temas dos son meros pasatiempos de poco más de un minuto: "Black Lake Blues", un blues en toda regla que pega un cantazo terrible y no encaja ni con calzador, y el breve epílogo "Expectation of autumn", que por carácter parece querer ser algo más que un 'outro' pero que luego no llega al nivel de un tema normal, no se entiende muy bien que, con la inspiración e imaginación que demuestran, bajen el nivel con este amago de 'outro', o que al menos no lo estiren en forma de una verdadera instrumental a modo de cierre, remansada, tranquila, con unas evocadoras frases melódicas por encima de sus insistentes tres acordes repetidos una y otra vez... Estos dos temas claramente rompen la tónica del disco, y si mentalmente los borramos y vemos el conjunto sin ellos, se queda reducido, como decía, a siete temas en media hora. Muy poco para el carácter de su música y para el poderoso impulso creativo del grupo.

Habrá que considerarlo un fallo achacable a su falta de experiencia y a su condición de grupo nobel, y, mejor aún, habrá que disfrutar del resto de temas. "Petra Scandali" -todo un temazo y uno de los mejores momentos del álbum-, "Mental perfection" y "Doubt soul" representan lo más genuinamente progresivo, con sus disonancias, ritmos irregulares, expansiones técnicas y cambios de todo tipo. El tema-título y la apertura con "The apogee" se adentran en aspectos más melódicos, sobre todo el primero, y alcanzan un altísimo nivel de sugerencia y expresividad gracias a sus motivos melódicos agudos y sus ambientes de ensoñación. Luego está el extraño "Thought racism forms", y digo extraño porque es un tema de más de cinco minutos en el que durante casi su primera mitad ocurren pocas cosas, prevaleciendo los valores ambientales, por momentos casi de banda sonora de película, y hacia el final se enredan más de la cuenta en la repetición de ciertas frases. Y por último merece un lugar especial la instrumental "The gardens of earthly delights" (título del celebre tríptico del pintor que da nombre al grupo), un tema redondo, magnífico, sólidamente construido y brillantemente ejecutado, en el que cada instrumento se expresa dando lo mejor de sí mismo. La reedición del 2004 incluye como bonus dos de los cuatro temas de la Demo de 1994 "Petra Scandali", justo los que no regrabaron para este debut, aunque podrían perfectamente haberlo hecho, ya que tienen el mismo estilo y la continuidad estaba asegurada. Es un buen extra que compensa las pequeñas deficiencias del disco y que lo confirma como una excelente puerta de entrada para todo el que quiera descubrir y conocer a estos HIERONYMUS BOSCH.

miércoles, enero 15, 2014

PERVERSE DEPENDENCE- The patterns of depravity (2013)


Estos rusos tenían hasta ahora el mérito de estar haciendo algo distinto a la mayoría pero sin salirse de los cánones. Era un mérito especial, ganado en su fantástico debut del 2009, que consistía en destripar quince temas cortos y a toda velocidad (outro aparte) a lo largo de veintiún minutos y, sin embargo, no hacer Grindcore, ni tan siquiera Deathgrind. Era Brutal Death de manual pero concentrado en píldoras de minuto y medio o menos. En cuanto a sus ingredientes nada revolucionario, nada del otro mundo y nada que no hagan otros muchos grupos, lo que era diferente era esa manera especialmente furibunda y condensada de ejecutarlo, su habilidad para lograr que cada tema, en su brevedad, pasara por varias secciones distintas, y su imaginación para enlazar riffs tocados a la velocidad de la luz y cargados con una buena dosis de técnica y enrevesamiento rítmico pero a pesar de eso llamativos. Cuatro años después, la formación de la banda ha cambiado por completo salvo el guitarra Slava, y también ha cambiado la música que ofrecen.

El planteamiento general no ha cambiado, mantienen su propuesta de temas hiperveloces por debajo de los dos minutos, guitarreo frenético y una batería obligada a un particular encaje de bolillos para poder seguir el paso a Slava. Lo que sí ha cambiado es la forma de realizarlo, ya que aplican la misma fórmula constructiva a cada uno de los diecisiete temas, el mismo diseño en los riffs, la misma ristra de notas, los mismos acentos irregulares, los mismos cambios de ritmo en el mismo punto de cada tema… Lo peor es ese ametrallamiento de notas con que insisten una y otra vez y que parece igual siempre. Suponemos que no lo es, pero ciertamente lo parece. Basta escuchar el tema “Forced foreskin soldering”, por ejemplo, y ya está oído el disco entero. O cualquier otro, porque son todos clónicos. El planteamiento del grupo es muy interesante, hasta original sin haber inventado nada, es diferente a lo habitual y les hace destacar, pero lo llevaron a cabo con muchísima más variedad y gracia en su debut que en esta espesa y apelmazada continuación.

domingo, enero 12, 2014

TRAUMATOMY- Transcendental evisceration of necrogenetic beasts (2013)


Otra colaboración internacional más, y mira que hay… Da igual la distancia, Noruega-EEUU, Alemania-Inglaterra, EEUU-Taiwán, también dan igual el continente, la política, la cultura, hay algo por encima de todo ello que lleva a los músicos más extremos del Brutal Death a buscarse entre sí con tal de potenciar su brutalidad y llevarla al mayor exceso posible. TRAUMATOMY conectan Rusia con Japón de la mano de dos miembros de DISFIGUREMENT OF FLESH en la parte instrumental y el cantante de GOREVENT destrozando el espectro vocal, y lo que hacen juntos supera en radicalidad a lo que cada uno había hecho hasta ahora por separado. Este es un disco que difícilmente soportará nadie que no esté acostumbrado al Slam más recalcitrante, los ritmos pesados uno tras otro y sin descanso, los riffs en obsesivo palm-mute cromático y las voces regurgitantes salidas del subsuelo. Ahí acaba la fórmula, junto a algunas partes rápidas que se les escapan de vez en cuando, y ya. Lo que le da su empecinada identidad es lo mismo que limita su alcance y su posible desarrollo, pero así es el género.

Todo el álbum es un intento de llevar al extremo las bases del SBDM, buscar su realización más bestia posible y no salirse un milímetro del dogmatismo más obstinado. Y a fe que lo consiguen, ayudados por una producción devastadora y un sonido compacto y poderoso como pocas veces se escucha. De la música poco más se puede decir, hay nueve temas completos, mas una intro y una outro (¡musicales ambas!, de hecho tienen esos nombres porque ellos se los dan, pero son dos temas normales, más cortos que el resto pero temas igualmente), no divagan con ruiditos ni ambientaciones ni chorradas, sino que se consagran a hacer el animal durante media hora larga y lo hacen de maravilla, pero si en vez de once temas hubiera veinte no se notaría, o si sólo hubiera cuatro y los repitieran varias veces con distintos títulos, porque lo cierto es no hay forma de distinguir unos de otros ni recordar nada. Es como escuchar un disco nuevo cada vez que te lo pones, lo que en cierta forma tiene su gracia. Han incluido los tres temas de su EP “Transformation into a putrid mass”, también del 2013, y han contado con colaboraciones a las voces por parte de varios berreadores ilustres, entre ellas la más notable y la que más claramente se diferencia la de Diego Fanelli, vocalista de los depravados VULVECTOMY. La portada, fabulosa, como casi todo lo que hacen en el Mottla Art Studio, habitualmente para grupos del gremio (GUTFED, BODYSNATCH, SLAMENTATION, LACERATION, los propios VULVECTOMY, RAPED BY PIGS, PERVERSE DEPENDENCE, DISTORTED IMPALEMENT, SECRETED ENTITY, etc, etc, etc).

domingo, octubre 27, 2013

FUCK YOUR DEPRESSION- Total conception of human madness (2013)

Ya no es por discutir el asunto de la duración de los discos, que si menos de media hora es demasiado poco, que si mejor eso que meter rellenos, que si sigue valiendo la máxima del “Keep it simple”… pero es que este disco no llega a los catorce minutos de música, y eso es un hecho objetivo. Su anterior EP era más largo, incluso descontando la versión de PROSTITUTE DISFIGUREMENT. Porque luego parece que a uno le gusta quejarse por costumbre, si es corto porque es corto y si tiene relleno porque tiene relleno, pero no es así: el problema es que ocurran las dos cosas al mismo tiempo. Los rellenos sólo molestan precisamente cuando el resto es escaso, o malo, o ambas, y en este disco ocurren todas estas cosas a la vez y a lo bestia.

Siete temas, con la mencionada duración global, acompañados de una intro ambiental de dos minutos, una outro que la retoma y continúa a lo largo de nada menos que cuatro minutos, que ya hay que tenerlos cuadrados, y de propina un remix en plan Techno maquinero que no pega con nada de lo que musicalmente plantea el grupo en los temas “normales”. Y estos, por su parte, son iguales a los de otras cien mil bandas de Slam cruzado con Goregrind, son genéricos, prescindibles y faltos de toda personalidad. Temas que se mueven por debajo de los tres minutos junto a otros que parecen simples bocetos o retales sobrantes. Sólo el tema-título y la final “Ignoring rules” parecen algo más sólidos y exhiben además suficiente variedad rítmica.

Para colmo, abusan de los armónicos en casi todos los temas, hasta el punto de que varios empiezan casi igual, muchísimos riffs tienen la misma estructura, las partes Slam son de lo más previsible y la voz repite una y otra vez las mismas inflexiones. El nombre del grupo era llamativo, parecía distinto y hasta interesante, al igual que la portada del disco, y además lo publica un sello que está muy activo en el género y en general bastante acertado descubriendo grupos como sus compatriotas 7 H TARGET, pero aquí han patinado estrepitosamente. La música es entretenida dentro de su impersonalidad, es brutal y cafre y cerda, y la producción no está mal, pero el disco en su conjunto parece un chiste.

jueves, enero 31, 2013

KATALEPSY- Autopsychosis (2013)


Cuando un grupo cambia de estilo y cambian también todos sus componentes salvo uno, ¿no estamos ante un grupo nuevo? Que continúen los mismos músicos y decidan darle un giro a su orientación es una cosa, pero que cambie todo a la vez es bastante chocante, tanto como para que el nombre y la nueva situación creada parezcan no concordar. BEHEADED serían un buen ejemplo del caso en el que la alineación no se altera (o apenas) pero sí el estilo, y SINISTER lo serían justo del supuesto contrario. Y no digo yo que esté bien lo uno, ni lo otro, ni lo de más allá, me limito a constatar que los rusos KATALEPSY ya no son KATALEPSY más que en el nombre.

Más extraño aún es que el miembro que perdura sea el bajista, sin el menor descrédito hacia el gremio, lo digo porque las guitarras protagonizan el vuelco de KATALEPSY hacia un Brutal Death quasi-técnico que las ha hecho poblarse de arpegios, florituras, pinch-harmonics y fuegos artificiales varios, al tiempo que la batería ha ganado complejidad y la voz ha abandonado el cerdismo. Cierto que sigue habiendo temas pesados con partes Slam, como “Gore conspiracy”, “Taedium vitae”, “Evidence of near death” o “Amongst phantom worlds”, y en realidad la metamorfosis no es completa ni se han transformado de repente en SPAWN OF POSSESSION, pero el cambio es notable y los mencionados elementos aparecen en grado suficiente como para desconcertar al oyente que venga buscando una repetición del “Musick brings injuries” del 2007.

Ni siquiera el aspecto general del disco es el esperable en KATALEPSY: once temas (uno de ellos un interludio acústico instrumental) a lo largo de 41 minutos, nada que ver con aquellos raquíticos 24 minutos ni menos aún con la racanería de material propio que entonces les llevó a meter dos versiones en un total de siete temas. Pero, como decía, el gran cambio es estilístico y todos los temas lo reflejan. En aquellos donde la base sigue siendo pesada, los ritmos son a menudo irregulares, con acentos desplazados y menos marcados de lo que es propio del Slam, y en general la sensación rítmica no es ni mucho menos tan directa como manda el género y sí, en cambio, más próxima a los usos del Tech-Death.

Excepciones hay para todo, porque un tema como “Cold flesh citadel”, por ejemplo, contradice desde el principio lo que acabo de decir, pero después él mismo lo confirma y pone una excepción a su propia excepción. Este proceso de ida y venida entre ambos subgéneros sin calar nunca a fondo en ninguno le acaba dando al álbum una personalidad propia y un enfoque interesante. Su personalidad mixta lo vuelve llamativo, aunque no haga grandes aportaciones en uno ni otro campo y aunque el hecho de mezclar estilos no sea tampoco ninguna novedad, pero le da consistencia, variedad y hasta un puntito de frescura, y evita la saturación que a veces sufren los subgéneros demasiado radicalizados.

martes, mayo 29, 2012

7 H TARGET- Fast-slow demolition (2012)


¿Quién dijo que el Slam no puede innovar, ser distinto o ser original? 7 H TARGET lo hacen a la perfección y sin dejar de ser más cafres que nadie ni más brutales que cualquier otro grupo del gremio, o incluso más. Mientras que el papel de los VULVECTOMY, CEPHALOTRIPSY y demás que existen en el mundo consiste en perpetuar el estándar del género, estos rusos pasan por encima de los convencionalismos, se encaraman sobre ellos, hacen un triple mortal con tirabuzón y se quedan tan anchos. Son como unos VOIVOD del Slam, trasplantados a la actualidad con toda su carga de renovación, extravagancia y personalidad propia. Donde llegaron DEVOURMENT y el resto de honrosos continuadores como los mencionados, empiezan 7 H TARGET.

El secreto consiste en hacer el mismo Slam Brutal Death de tantos otros grupos –muchos de ellos compatriotas suyos- pero con una serie de propuestas imaginativas que le dan un dinamismo normalmente ausente en el género. Riffs extraterrestres, o desquiciados, o epilépticos, o todo a la vez, junto a muchos otros de una ortodoxia intachable, sumados a una voz que parece ir por libre, cambios imposibles, una producción devastadora, títulos alejados de los tópicos y un montón de detalles repartidos por los temas sin previo aviso. El resultado es uno de los casos más emblemáticos de “caos controlado”: parece que todo es una broma o una casualidad o que se lo están inventando sobre la marcha, pero es justo al contrario. La gama rítmica que manejan estos tíos es asombrosa, muy por encima de la media de sus competidores, y en realidad se trata de una música de un alto nivel técnico, quizá no por las necesidades de la ejecución, pero sí por las de la precisión a la hora de diseñar y ensamblar las piezas.

Lo que a veces parece estar fuera de control es la voz, que no siempre tiene patrones definidos y que, por supuesto, no hace más que emitir un ruido indescifrable. Si me dicen que está improvisando me lo creería. El batería, por el contrario, es la pura expresión de la precisión combinada con velocidad y contundencia. Al final es la mezcla de todas estas cosas –la impresión de barullo, el encaje de bolillos técnico, la voz que va a espasmos, la brutalidad general y las ideas delirantes- lo que resulta chispeante, nuevo y adictivo.

Las partes Slam usan los conocidos ritmos a veces regulares del todo y otras más entrecortados y hasta con cierto Groove, las partes brutales van a saco con blasts inalcanzables, los cambios de ritmo son continuos… en fin, que no dejan de lado los presupuestos del género, pero luego incorporan tal cantidad de riffs y ritmos sorprendentes y a la vez pegadizos, que uno se queda clavado en el sitio. Además añaden pinceladas curiosas en la grabación, como ruidos diversos, voces no guturales, explosiones, alguna intro, una repentina reverb desmesurada en la caja de la batería… pueden parecer minucias, pero sorprenden, crean texturas y dan variedad, rasgos muy poco frecuentes en el género, y que, si la base compositiva es de calidad, como aquí, se agradecen. Además, aprovechar los recursos de una producción siempre es un mérito.

El sonido es otro gran logro, quizá sobre todo por la batería, retumbante en los graves y repiqueteante en los agudos, con ese sonido seco tan seductor que otras veces es aún más de “lata” y otras adquiere timbres diversos (la variedad de sonidos del kit también llama la atención), aparte de la citada reverb ocasional. Las guitarras son cortantes, salvajes y con mucho cuerpo. Y el universo lírico se mueve en una temática sádica en plan futurista que huyen de tópicos de vísceras y recurre a elementos orientales junto a engendros mecanizados, dando una inquietante sensación de fantasía perturbada. “Technosex”, “Metal + Flesh” o “Hara-Kiri torture mechanism” son una buena muestra. Los títulos y temas de sus anteriores EPs también valen como ejemplo, y en ellos se ve que la temática ha sido siempre constante.

No sabría qué tema destacar, porque en todos se cumple el esquema descrito y ninguno baja el nivel. Quizá el tercero de los recién mencionados, un caso representativo de variedad y precisión rítmica desde el comienzo, seguidas de riffs raritos al lado de otros de lo más “normal”. Los dos últimos del álbum también regalan una alta dosis de diversidad e imaginación. En definitiva, el disco se lleva la palma en todo, sonido, composición, originalidad y ejecución. Sólo queda algo empañado por el hecho de que hayan rescatado por segunda vez los seis temas de su primer EP –como ya hicieron al editar el segundo- en lugar de grabar un álbum nuevo entero, pero al menos los han regrabado y además la continuidad estilística es incuestionable, así que no hay saltos ni de sonido ni de estilo.

lunes, febrero 13, 2012

INSANE ASS VOMIT- Insane Ass Vomit (EP, 2011)

Desde hace tiempo en Rusia están que tiran la casa por la ventana, y en cuestión de géneros extremos minoritarios parecen incansables. Este grupo es uno más de los muchos que se consagran al pastoso arte del Goregrind, hecho con mal gusto, como debe ser, brevedad, salvajismo y sentido del humor.

Son diez temas en trece minutos, y para qué más si les da tiempo a todo: ritmos frenéticos, blasts, partes pesadas, voces guturales, gorrinillos, coros macarras, chillidos esquizoides… Todo condensado en una píldora de locura de un solo uso. Por caber, hasta les caben las intros de rigor, adaptadas a las dimensiones generales y, por eso mismo, aún más efectivas que las que se pasan de longitud en tantos otros discos. E incluso meten partes Slam, sin mezclas ni fusiones, puro Slam plantado en medio del delirio grindcorero, y tan anchos que se quedan. Entre unas cosas y otras acaban siendo algo a medio camino entre INHUMATE y ANAL NOSOROG con incisos de AWAITING THE AUTOPSY.

Aquí no da tiempo a perder la atención ni, por supuesto, a aburrirse, todo es conciso y directo pero en ningún momento simple, y menos aún simplón. Al contrario, demuestran variedad y dinamismo a raudales, y eso en un género en principio tan limitado es digno de alabanza. Aunque quede raro decirlo, suenan “frescos” sin dejar de ser cafres, bestias y depravados. ¿Para cuándo un disco más largo?

lunes, enero 23, 2012

ABNORMITY- Irreversible disintegration (2011)

Estos juegan en casa, porque han publicado su debut con sus compatriotas del creciente sello Inherited Suffering Records. Y es que Rusia está que arde en cuestión de Slam Brutal Death: junto al citado sello, que pertenece a dos componentes de ABOMINABLE PUTRIDITY, cabe mencionar el aún más grande Coyote Records y alguno más como Soulflesh Collector, propiedad, respectivamente, de gente de MEMBRO GENITALI BEFURCATOR y KATALEPSY. Todo queda en casa, y a las inevitables influencias de todos esos grupos se suman en este disco las de otros como ABORTED FETUS, GUTTURAL DECAY o MORGUE’S CHILD, todos consagrados al citado género.

Tras una portada y un logo que recuerdan vagamente al “Age of onset” de PATHOLOGY, lo que aquí tenemos es uno de los mejores exponentes de esta imparable avalancha rusa, el Slam mejor hecho, más creíble y más depurado. Con todo lo que cabe esperar en el estilo -voces infrahumanas, ritmos ultrapesados, el Stop-and-go de turno, tempos cambiantes y riffs simples-, pero hecho con profesionalidad y cuidado. Eso sí, en cuanto a invención no aportan nada que los distinga de sus otros compañeros de promoción, pero al menos cada tema está currado, el disco no escatima variedad ni tampoco duración (y no hacen el capullo con interminables intros y outros), y el sonido de las guitarras… oooh, ese sonido, y esa distorsión salvaje, sin duda uno de los más logrados en este tipo de producciones.

La lástima es que lo que ganan por ahí lo pierden con el de la batería, que suena completamente artificial y mecánica y le quita al disco toda su capacidad de haber sido un monstruo orgánico y aplastante. Suena muy “disparada” y acaba dando una impresión plana y fría. Toda una pena, y más sabiendo que ahora ya tienen un batería humano (a la vez que han perdido el cantante que grabó este álbum). Porque el resto de la música está plagado de aciertos y tiene un montón de momentos interesantes, trémolos, constantes pinch-harmonics, blasts imposibles en “Emanation of putrid entrails”, guitarras dobladas en esa misma o en “Mechanical maggots”, parones llevados al límite en esta última o en “Atrocity domination”, algún breve solo ocasional… Un más que aceptable repertorio para pasar media hora de cabeceo y gruñidos.

lunes, enero 16, 2012

CEPHALIC IMPURITY- Unique brute revival (2010)

Hace año y medio se publicaba este disco, el segundo a cargo de estos rusos y un avance verdaderamente abrumador desde su debut "Perverted surgical concept", del 2008, que en realidad parecía casi una caricatura de disco, o en el mejor de los casos una colección de topicazos hechos de la manera más burda imaginable. No sabemos qué les habrá pasado en ese lapso de tiempo, pero la diferencia es abismal, y el salto cualitativo también.

Su segunda entrega rehúye los clichés de tipo gore y prefiere una ambientación fantasiosa y futurista. La música en esta ocasión está a la altura como para ser tomada en serio, y de hecho muestran una admirable madurez a todos los niveles. Se mire como se mire, no deja de sorprender hasta qué punto parecen otro grupo, y siempre para bien. Basta con el principio de "Discordant path" para que quede claro y para que pongan las cartas sobre la mesa con toda la convicción del mundo. A partir de ahí, una avalancha de Death variado, brutal, agresivo y perfectamente trabajado.

Donde más han centrado sus esfuerzos es en el aspecto rítmico, y hay que reconocer que la labor del batería Andrey sobresale por encima de la de sus compañeros. Los temas cambian continuamente de ritmo en medio de redobles y cortes incesantes, y los riffs tienen incluso un sesgo progresivo de vez en cuando. Ahora bien, les falta organizar con total coherencia todo este material, que a veces se les desparrama sin lograr dejar una sensación clara en el oyente, o dando lugar a una música ciertamente admirable pero que no sabemos bien hacia dónde va.

La voz resulta un tanto monótona, más aún en un disco que intenta desesperadamente ser variado, y la duración algo corta (veintinueve minutos, y eso que han regrabado un tema de su anterior disco). Por otra parte casi toda la música es ardua de asimilar no sólo al principio, sino en diversas escuchas, pero de pronto saltan con un tema como "Gruesome splendour", que es igual de valiosos que todos los demás pero bastante más accesible, o hacen lo mismo en ciertos pasajes de "Constant misery" y "Taxidermic insanity", y la conclusión es que aún tienen que definir su personalidad, o al menos equilibrar el papel de las partes más directas en medio de su apuesta por la complejidad.

domingo, noviembre 06, 2011

INOPEXIA- Inopexia (EP, 2011)


Todo tiene un límite, incluso la música extrema, y nunca mejor dicho. Más allá del límite, ¿qué hay? Es decir, se pueden llevar las cosas al extremo, pero si damos un paso más caemos en el absurdo, que es lo que le ha pasado en su tercera entrega a este grupo ruso formado por miembros de PURULENT JACUZZI. Sus dos anteriores trabajos estaban justo en ese extremo último, en ese punto privilegiado de ultrabrutalidad llevada a su máxima virulencia, a la altura de burradas recientes como APOSEPSY o COPROBAPTIZED CUNTHUNTER. Y no eran malos discos, sobre todo su primer y monstruoso EP "Gastric explosions tore a gullet", del 2009. Un año después vino el supuesto larga-duración "Conveyor with cookies" con sus 23 minutos en los que ya se acercaban peligrosamente a un barullo informe donde los temas se parecían más de la cuenta entre sí.

Y ahora se les ha ido del todo la pinza con este engendro, un aborto que no llega a los ocho minutos de duración y en el que no hay forma de distinguir nada. Como decía, cuando las cosas se llevan más allá del límite se convierten en un puro absurdo. Y lo dice un adorador a muerte de ANAL CUNT en su lado más Noise, de ABRUPTUM o hasta de STALAGGH, pero es que estos grupos hacen genuino y auténtico ruido, sin concesiones. Ruido y ruido y nada más que ruido. Ahora bien, pretender que uno hace música cuando no hay dios que entienda nada y, sobre todo, cuando todos los temas son prácticamente iguales -un ultrablast al que se le añade un gruñido de fondo- es un contrasentido y un absurdo. Sin más.

jueves, agosto 18, 2011

MONUMENTAL TORMENT- Element of chaos (2011)

Brutal Death ultratécnico y poco más, eso es lo que ofrece este “Element of chaos”, sin apenas ningún otro aliciente. Un disco concebido para hacer un inmenso despliegue de técnica, un alarde de dominio instrumental, una exhibición continua y… lo dicho, poco o nada más. Y en realidad ni siquiera ese alarde es muy completo, porque se centra fundamentalmente en arpegios y más arpegios (junto a algunos riffs retorcidos y blasts/redobles que van tan deprisa que casi se funden en un sonido único y continuo, maravillas de las baterías programadas). Es decir, que frente al giro de grupos como INCINERATE, DECREPIT BIRTH o SEVERED SAVIOR hacia un estilo técnico pero concebido de forma global y ambiciosa, ellos lo presentan de forma totalmente simplista y reduciéndolo a uno o dos elementos. Bien, chicos, nos queda claro: sabéis hacer arpegios. ¿Y aparte de eso?

Aparte de eso casi nada, porque aquí no hay temas como tal y está claro que piensan que la técnica no es el medio para plasmar ideas musicales -y que cuanta más técnica más posibilidades de plasmar ideas, crear temas, expandir límites-, sino que es un fin en sí mismo. Una especie de circo de malabarismos, o un concurso de a ver quién llega más lejos o quién la tiene más larga (la tesitura, se entiende). Será que tratan de compensar algún tipo de falta de autoestima a base de demostrar que tocan muy deprisa. Estupendo, pero eso no es música, es gimnasia. Todo músico tiene su tabla de ejercicios y sabe que son necesarios para poner los músculos a tono, pero ninguno con la cabeza sobre los hombros los confundiría con canciones.

El resultado de todo eso es este disco monótono, pretencioso, mecánico y artificial que degrada el concepto mismo de Death técnico encarnado gloriosamente por grupos como OBSCURA, NECROPHAGIST o ARSIS y que tiene antecedentes de altísimo prestigio en CYNIC o ATHEIST. El resultado es esta música sin alma, sin relieve, sin matices, hecha desde un planteamiento forzado, premeditado y falto de toda naturalidad. Y si lo que querían era sumarse a la ristra de grupos acrobáticos como BENEATH THE MASSACRE, BRAINDRILL, THE FACELESS, RECIPROCAL o VIRAEMIA, llegan tarde, porque esa vertiente extrema de tecnicismo descarnado ya la han inventado y difundido ellos, aparte de que lo hacen con mucha más gracia y variedad, y en el mejor de los casos MONUMENTAL TORMENT quedarían como unos burdos imitadores, un grupo que copia a otros sin tapujos ni vergüenza. No sé qué es peor.