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jueves, junio 28, 2012

ASILENT- Recalibrated chaos (EP, 2012)


Estupendo EP de presentación el de estos tipos de Singapur, coeditado por el sello de su país Scrotum Jus Records y la imparable Sevared, que cada vez abarca más frentes entre publicaciones propias, reediciones y licencias de distribución. Lo que tenemos aquí es un Brutal Death con elementos de otros géneros incorporados con total naturalidad, y otra serie de virtudes muy llamativas, sobre todo las de su batería. Basta oír el principio del primer tema tras la intro, titulado como el álbum, para sorprenderse con esa entrada de Thrash Metal que en unos pocos segundos será reventada por un apabullante y oscuro blast. A partir de ahí despliegan su peculiar Brutal Death, directo y aparentemente caótico, que vuelve sobre el Death convencional y el Thrash para dar lugar a una música personal y distinta pero sin excentricidades y anclada en la más reconocible tradición.

Los riffs recuerdan una y otra vez a cosas como el primer álbum de SLAYER reproducido al doble de velocidad, ese Death Metal embrionario mezclado con macarrismo y disfrazado de Thrash. Y al igual que allí, son la percusión y la voz los que definen que al final el conjunto tire en una u otra dirección. Aparte, el batería hace un uso más que intensivo de los platos, enfatizando pasajes, marcando acentos y creando momentos de gran impacto sonoro, y además tiene un papel tan protagonista como las guitarras en la estructuración de muchos riffs (“Feast for the beast” es un buen ejemplo). La voz, por el contrario, podría haber sido más generosa y salir de su registro único –salvo excepciones aisladas- y sus patrones demasiado parecidos, más aún teniendo que competir con unos instrumentos tan chispeantes e imaginativos en sus respectivos papeles. En todo caso, este EP demuestra talento y resulta excitante a partes iguales, y como carta de presentación deja un magnífico sabor de boca.

miércoles, junio 15, 2011

WORMROT- Dirge (2011)

Al parecer estos grinders venidos de Singapur están cosechando buenas críticas desde que ficharon con Earache, y la verdad es que son un rato cafres y bastante entretenidos, pero tampoco es para tanto. Guitarra, batería-voz y voz solista, para qué más, veinticinco temas en dieciocho minutos y a correr. Grindcore elemental, salvaje, veloz y al grano.

Sus mayores méritos son la fiereza con que destrozan los instrumentos, el doble ataque vocal -gutural y chillón, y a veces hasta un tercero- y la virulenta brevedad de los temas. Y es una gozada simplemente oír esa guitarra asesina con que empieza “Compulsive disposition” y asistir a los redobles y ultrablasts del demonio que tienen por batería, lo malo es que a los cinco minutos ya está todo dicho. En realidad lo está desde el principio, porque no hacen nada que no hayamos oído mil veces antes con INFERIA, DECRYPT, ROTTEN SOUND, etc. La gracia está en que lo hacen a lo bestia, sí, pero no da para mucho más pasado un rato.

Los temas están todos cortados por el mismo patrón, salvo algunos como “Deceased occupation” que se permiten alguna elucubración por el camino, los dos que cierran el disco y poco más. Por otra parte, el hecho de que sean tan cortos y, sobre todo, que casi los hayan empalmado unos con otros hace que no tengan entidad propia. Cuando casi la mitad de los temas ronda el medio minuto y apenas están separados entre sí, el resultado es que hay muchos que parecen una parte más del anterior.

Ya sé que es Grindcore, por supuesto, pero no me parece un planteamiento muy inteligente por su parte. Y como ejemplo de Grind actual verdaderamente desquiciado y también con temas mínimos, creo que GRIDLINK están muy por encima, y en cuanto a Grind algo más variado pero sin salirse de la brutalidad y los cánones del género hay grupos mucho más interesantes, como WOJCZECH o BEYOND TERROR BEYOND GRACE.

viernes, febrero 18, 2011

XANADOO- Black, Death, Grind, Shit! (2010)

A estos tíos les gusta el riesgo: alguien que titula su disco “Black, Death, Grind, Shit!” se expone a ser tomado muy poco en serio, bien por la mezcla indiscriminada de estilos que sugiere el título o bien por el tufillo a cliché que desprende semejante lista. O por ambas cosas a la vez. Así que les debe traer sin cuidado la impresión que causen o el hecho de si logran o no despertar interés. Pero al final lo mejor de todo es que… aquí no hay ni Black ni Death ni Grind!! Hay un genuino Thrash de estilo violento, rápido y agresivo con ocasionales reminiscencias de NWOBHM. ¿Juegan al despiste, son unos cachondos, hay un significado oculto que se me escapa?

No lo sé, pero entretanto me centraré en la música: un furioso ataque de Thrash primitivo, con muy mala uva y un sonido crudo y desgarrado. Al principio la cosa parece retro-Thrash sin más –un riff básico y una batería rápida-, pero luego entra la voz, que más que gritar ladra, y al cabo de unos minutos te han atrapado. Todo aquí resulta auténtico, desde el sonido a la rabia con que tocan –o berrean- pasando por los riffs vieja escuela y la aparente simpleza con que está hecho todo. Digo aparente porque en realidad los temas tienen cambios de tempo, parte distintas, rellenos, respuestas rítmicas entre batería y guitarra, partes solistas y algunas dobles melodías.

Salvando las distancias estilísticas, transmiten la misma sensación que el primer disco de ENFORCER, “Into the night”, un producto fresco, ameno, con una innegable chispa e imaginación pese a estar consagrado a un género con décadas de antigüedad. En este caso, como digo, el estilo no es el de los suecos, sino que va un paso o dos por delante en cuanto a violencia, salvo en algunas partes como en la final “Onwards of death” o en el tema “Subterranean hemorrhoid blues” (sí, va a resultar que son unos cachondos), donde los guiños a la NWOBHM son más evidentes. Pero les dura poco y enseguida retoman la caña a toda velocidad con “Man is fetus” (otro título absurdamente cómico, como el de “This song is shit”). Y si el espíritu y la sensación general son esos, el estilo está próximo al de unos SAVAGE GRACE pero más rudos, los EXECUTIONER de “In the name of Metal” y “Break the silence”, AT WAR o los primeros WHIPLASH.

La mayor pega del disco es doble: por una parte, que el ritmo de los temas y también su estructura acaban siendo siempre los mismos, y eso en principio no sería un problema porque casi todos tienen suficiente gancho, pero con que sólo uno sea más genérico –como el penúltimo, “R.O.D.”- surge la monotonía. La otra parte negativa, relacionada con esto, es que el disco dura poco más de 28 minutos, así que a poco que decaiga, ya acabamos teniendo un disco bastante reducido. El problema de fondo es que el álbum consiste en regrabaciones de los seis temas de sus demos “Blood is dirt” (2008) y “This demo is shit” (2009) –que a su vez ya han usado en varios Splits-, a los que añaden ahora una breve instrumental y la mencionada “Subterranean…”. Lo extraño es que tienen dos demos más, del 2006 y 2007, con otros seis temas que podrían haber regrabado también para conformar así un larga duración de verdadera envergadura. Quizá lleven otro estilo, no lo sé, pero es una pena, y además hace sospechar que quizá su creatividad haya empezado a agotarse antes de haber dado un fruto realmente sobresaliente.

miércoles, febrero 16, 2011

IMPIETY- Terroreign (Apocalyptic Armageddon Command) (2009)

El título ya lo dice todo: “El reino del terror”. Es decir, brutalidad y violencia, pero al mismo tiempo pocas ganas de andar con innovaciones ni originalidades. Y por si quedan dudas, el subtítulo sentencia: “Apocalyptic Armageddon Command”. Más tópicos pero que en su caso tienen sentido, porque IMPIETY llevan en esto más de veinte años y han contribuido a crear todo este universo de tópicos a base de maldad y salvajismo musical. Lo que en otros sería falta de ideas, en ellos es fidelidad a sí mismos. O al menos lo es por parte del maníaco de Shyaithan, único miembro original y verdadera encarnación de la identidad del grupo.

Para este sexto disco, el demonio malayo ha reclutado una nueva formación y ha grabado un disco que no hace sino prolongar su legado de destrucción sónica. Quien conozca sus anteriores trabajos sabrá que no es fácil definir a IMPIETY, porque hacen Black pero también Death y a la vez suenan a Thrash. Tienen la portentosa característica de sonar a todo ello sin ser nada de ello en exclusiva. Y en esta ocasión no cambian sus postulados: Black-Death apocalíptico con aires Thrash para llevar el Armagedón a tu casa.

Y lo logran: blasts traídos directamente del infierno que vuelan a velocidad inhumana, voz propia de un poseso escupiendo fuego, partes solistas y riffs totalmente desquiciados… La producción me plantea una duda permanente, porque es algo embarullada y caótica, de forma que a ratos no permite distinguir qué está pasando, pero al mismo tiempo es la perfecta para recrear la aniquilación global que pretenden estas malas bestias. Cada cual que juzgue.

Ocho temas más la intro y la outro de rigor y para qué más. Ninguno de ellos destaca especialmente –y en realidad cuesta diferenciarlos-, pero al menos cuentan con algún cambio, algún medio tiempo en medio de la tormenta de ultra-blasts y algún gesto de sutileza. Pero pocos. Una vez más, el estribillo del tema título es el mejor ejemplo: “Terroreign, terroreign, reign of terror”. Pues eso.