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martes, junio 17, 2014

FLAMES OF HELL- Fire and steel (1987)

Este disco es sin duda uno de esos pocos con categoría absoluta de "rareza": legendario, misterioso, inclasificable, disco de culto, pieza de coleccionismo... son algunos de los términos con que se le suele calificar, y no es para menos: fue grabado en la Islandia de 1987 (es decir, antes de toda existencia de una escena local, lo que los convierte en auténticos pioneros y en los decanos absolutos del Metal extremo en su país) por dos hermanos, Sigurður y Steinþór Nicolaison, junto a un tal Jóhann Richardsson al bajo, con portada hecha por un tercer hermano Nicolaison y editado en un reducido número de copias por el desconocido sello Draconian Records #666 (que no publicó nada más que este trabajo y que al parecer fue una ramificación de una editorial de libros francesa a través de la cual el citado tercer hermano distribuía sus creaciones pictóricas). Al igual que el pintor no volvió nunca a realizar portadas para grupos, sus dos hermanos tampoco han vuelto a estar involucrados en ningún otro grupo ni proyecto musical. Según los describía Guðmundur Óli Pálmason, batería de sus compatriotas SÓLSTAFIR y emparentado con ellos, los hermanos Nicolaison eran "los tipos más extraños que he visto nunca, muy parecidos entre sí, siempre con el pelo largo y negro, abrigos de cuero, pantalones negros y botas militares por las rodillas, y muy metidos en historias de ocultismo y satanismo".

Al margen de su condición de enigma, del oscuro contexto de su creación y de la casi inexistencia de ejemplares físicos, las cualidades musicales del disco son difíciles de valorar: es de esos discos que o se odian o se adoran, y es poco frecuente que aquel que lo oye acabe teniendo una opinión intermedia. Hay tantas razones para lo uno como para lo otro, porque raro, único e inclasificable lo es un rato, sobre todo en su día. Hoy puede que haya más referencias sonoras con las que emparentarlo, pero en 1987 no eran muchas, más allá de los inevitables VENOM, HELLHAMMER, CELTIC FROST o ya de lejos POSSESSED, junto a otros aún menos relevantes en la escena internacional de entonces como NME, MEDIEVAL o -también de lejos- TERMINAL DEATH. Estos isleños dados al esoterismo se dedican aquí a desplegar una suerte de Death-Doom-Black-Sludge de ambiente tétrico, sonido crudo y espíritu alucinado, combinado con una de las voces más desagradables de la historia del Metal con mayúsculas, un tipo que hace parecer a Tim Baker de CIRITH UNGOL como un tenor lírico, con un timbre y un modo de cantar como no se he vuelto a oír, a base de agudos imposibles, inflexiones absurdas, vibratos engolados y toda clase de rarezas que alcanzan su punto a la vez más glorioso y más ridículo en los gritos de cabrero de "Evil"... Colosal.

El grupo se presenta en su conjunto como devoto de la heterodoxia más orgullosa y sin complejos, rasgo por otra parte muy frecuente por aquellos años en que aún no existían caminos trazados y en los que el ideal supremo era precisamente abrirlos. Si la voz de Steinþór es rara, su técnica guitarrística no le anda lejos, sobre todo en los solos, ya que en la mayoría se dedica a hacer escalas una tras otra, sin ton ni son, arriba y abajo, aunque otras veces aporta interesantes motivos melódicos junto a espasmódicos rellenos y todo tipo de extravagancias repentinas. A todo esto, el bajo a lo suyo, con un papel muy correcto y muy sólido, creando junto a la batería el soporte que toda buena sección rítmica aporta a un conjunto de músicos. Sin ellos dos el disco no habría tenido sentido, igual que sin la insólita creatividad del citado Steinþór no habría tenido identidad. Las canciones mantienen también esta doble vía de sensatez y desvarío, en la que nunca queda claro cuál prevalece y que hace que uno no sepa muy bien si dejarse arrastrar por las cualidades hipnóticas del grupo o mandarles a paseo y pinchar algo más convencional. Los once minutos de "Heroes in black", con su odisea Doom, o la sabática "Flames of Hell" contrastan con andanadas más veloces como "From the grave" o "Cut you down", aunque la palma se la llevan a medias la apertura con "Fire and steel", donde la voz hace su desinhibida entrada en escena por todo lo alto, y la continuación realmente demencial con "Evil", tema que de alguna manera condensa todos los rasgos de la personalidad del grupo, para bien y para mal.

El disco, como queda dicho, se publicó originalmente en Francia en 1987; veintitrés años más tarde se reeditó de forma no oficial en un CD pirata que no era otra cosa sino la reproducción del vinilo pasada a formato digital; también en ese año 2010 aparecieron dos nuevas versiones en vinilo igualmente piratas (donde se incluía la transcripción de la entrevista en que el citado Guðmundur Óli Pálmason describía a los hermanos Nicolaison, además de tratar otra serie de temas), una de ellas en edición limitada a cien ejemplares de vinilo púrpura; y finalmente en el 2013, pese a que el grupo había mantenido aparentemente desde siempre que el disco no se reeditaría, el sello Deathcrush Records lo ha remasterizado y reeditado en formato virtual y lo ha puesto a disposición del público como descarga gratuita en su bandcamp. Pero esta versión tiene dos fallos graves, a mi juicio: que altera el orden original de los temas y que añade dos largas intros en los temas "Evil" y "From the grave" (cada una de unos dos minutos, junto a unos segundos de outro en "Evil"). Creo que si el disco fue concebido originalmente de una determinada manera hay que respetarlo si se quiere preservar su identidad verdadera, y el cambio en el orden de los temas lo transforma radicalmente. Ocurre igual con las intros, porque si un disco se construye deliberadamente sin intros, solo con música en el 100% de su duración, la inclusión posterior de estas, especialmente siendo tan largas, altera la esencia del original. Al menos han respetado mucho el sonido, ya que apenas limpian un poco la saturación y poco más, y en todo caso la iniciativa de Deathcrush Records es una buena oportunidad de escuchar este disco insólito y único en su época.

miércoles, noviembre 27, 2013

MOON- The nine gates (2013)

El músico australiano Miasmyr ha producido en pocos años un buen número de Splits, Demos y EPs al frente de este proyecto en solitario de Black Metal depresivo y atmosférico. Ahora llega su segundo álbum completo, originalmente editado hace unos meses por la alemana Schattenkult Produktionen con una tirada de cien cintas en formato profesional, y ahora reeditado en CD por la casa también alemana Moribund Records, quienes ya reeditaron su debut “Caduceus chalice” del 2010.

Como si de un viaje al ultramundo se tratara, “The nine gates” nos lleva por parajes de desolación interior, por estados en los que el alma se sobrecoge ante la contemplación de la oscuridad esencial. La banda sonora del vacío y el aislamiento en estado absoluto. Suspendidos por la reiteración de los ritmos y la lentitud de los tempos, los sentidos se abren y dejan paso a una serie de visiones alucinadas en forma de seis temas, una intro de inquietante sonoridad y un interludio ambiental y percusivo.

Sólo “Poison from the abyss” y el tema final “Gate of the moon” se adentran en la velocidad y el salvajismo que identificamos con el Black más áspero, el resto se consagran al empeño de levantar un paisaje perpetuo de desesperación transmitido mediante música. Capas y capas de sonido, disonancias, arpegios, distorsión frenética, voces desquiciadas, extraños ruidos en medio de un ambiente de delirio… cuesta hablar de instrumentos, porque el poder de seducción que se alcanza es tal, que uno se olvida enseguida de ellos y cae en una suerte de trance que le absorbe, al estilo del “To anabainon ek tes abyssu” de BESTIA ARCANA pero logrando un conjunto mucho más regular.

Junto a la hipnótica capacidad de fascinación y a la técnica de superponer y acumular planos, lo mejor del disco son las voces. Ni siquiera parecen voces… NYKTALGIA tenían voces difusas y aterradas, pero estas son por momentos tan borrosas que se deshacen en la masa sonora como un éter maléfico y la conducen aún a un mayor paroxismo. Desde el primer tema, “Inhale darkness”, el planteamiento se hace evidente, pero alcanza sus mayores cotas en “Astral blood”, una particularmente depresiva “Lilim drowning” y la citada “Gate of the moon”.

“Sabbat” es otro gran tema, de una oscuridad más intensa que el resto y surcado por estridentes y turbadoras notas agudas. Junto al mencionado “Lilim drowning” y de nuevo, aunque por razones distintas, “Gate of the moon”, probablemente sean los momentos más logrados del álbum. Pero es en el último donde todas las técnicas, trucos, obsesiones y desvaríos de Miasmyr son llevados al límite y consiguen la verdadera apoteosis con la que cerrar el disco como se merece. Más efectivo que BENIGHTED IN SODOM, más conciso que su compatriota STRIBORG y a la altura de XASTHUR o su también compatriota ABYSSIC HATE, MOON tiene ya un lugar de privilegio en el panteón de las bandas unipersonales de Depressive Black Metal.

domingo, noviembre 24, 2013

VALKYRJA- The antagonist's fire (2013)

Gran disco el tercero de estos suecos llamados como el último y reciente álbum de TÝR, con quienes no comparten nada, ni procedencia geográfica ni estilo musical, salvo el paso por Metal Blade, ya que fue este sello el que editó hace tres años su segundo trabajo, “Contamination”. VALKYRJA practican un Black de amplio espectro, que no se encierra en ningún subgénero concreto y que aspira a estar por encima de fundamentalismos. Que no se escandalice nadie, porque es Black por los cuatro costados, solo que enriquecido con diversos elementos de la larga tradición que les ha visto nacer, e incluso con alguno de otros géneros.

Con dos miembros de ONDSKAPT en sus filas podría pensarse que VALKYRJA también se ciñen a la ortodoxia más pura, a las esencias arcaicas del sonido sueco representadas por MARDUK o DARK FUNERAL, pero no. Parten de ellas para ir más allá y expandir su legado, desplegando pasajes melódicos de carácter épico, armonías grandiosas con aires a lo DISSECTION en “Storm…”, continuos leads de guitarra y una impresionante gama rítmica. Sin hacer nada novedoso, el resultado es un disco que desborda intensidad y también variedad. No es sólo caos, maldad y fuerza bruta, por momentos da protagonismo a las atmósferas emocionales, pero cuando tiene que desatar un torbellino de furia destructora, lo hace sin contemplaciones.

Sólo un tema baja de los cinco minutos, alguno supera los ocho y el último casi alcanza los diez, pero hay tantos cambios que no existe riesgo de aburrirse ni el menor atisbo de monotonía, y al mismo tiempo esos cambios no impiden que los temas estén sólidamente estructurados. La voz, sin embargo, resulta bastante monótona y apenas varía ni su registro ni su manera de modularla. Lo más peculiar viene con la inclusión de ciertos ritmos, riffs o frases que coquetean a veces con el Death y a veces casi con el Heavy, y que asombrosamente nunca dejan de sonar netamente Black. El aspecto rítmico es otro gran logro, no se ponen límites y tampoco reniegan de la velocidad y los blasts, cuya presencia incluso aumenta hacia el final del álbum. Unido todo esto a cierta accesibilidad general que no llega a confundirse con traición a los cánones, el disco puede ser un buen consuelo para muchos de los que se hayan sentido decepcionados por el último trabajo de WATAIN.

martes, noviembre 19, 2013

GRIFT- Fyra elegier (EP, 2013)

Primer EP de esta banda sueca de reciente creación formada por dos miembros, J. Hällback a la batería y Perditor a todo lo demás. El disco aparece ahora en formato vinilo MLP a cargo de Blut & Eisen Productions, pero originalmente lo editó como MCD el sello sueco Nordvis Produktion, que parece estar haciéndose con un buen plantel exclusivamente nacional de bandas de Black o Post-Black, aunque en este caso la propuesta se queda lejos de la capacidad sugestiva de otros como STILLA o, particularmente, SKOGEN. El disco peca de simplista y pasa sin pena ni gloria, hasta el punto de poder pensarse por momentos que fuese una Demo reconvertida en disco oficial.

Al margen de que esto no sea Black noruego ni Raw Black ni, menos aún, vaya en la línea de las brutalidades de unos IMPIETY, lo menos que se le puede pedir, ya que se trata de Black melancólico, es que consiga crear atmósfera. Y no lo hace. La evocación que debería despertar sólo llega -y en parte- en el último tema, pero los tres anteriores son planos, tanto en composición como en sonido y en ritmo. Las guitarras apenas salen de sus riffs básicos, el bajo se limita a doblarlas y la batería mantiene monótonamente el mismo ritmo. La voz es lo único que podríamos considerar verdaderamente expresivo, no original ni personal, pero al menos expresivo.

Sin embargo, en el mencionado último tema las cosas mejoran bastante: aparecen unos arpegios levemente depresivos, unas interesantes líneas de bajo, voces que recitan con frialdad nórdica, largas melodías de notas tenidas… en general la suficiente variedad como para mover al oyente y ser por fin música medianamente cautivadora. Incluso la propia monotonía del ritmo cumple su papel, porque casa con el tempo lento y el carácter casi Doom que le han dado. Si el disco merece una escucha es sólo por este tema, lo que de paso nos recuerda que por ahora se trata sólo de un primer trabajo.

sábado, noviembre 16, 2013

Converge rivers of Hell (Split, 2013)

Lo de este Split es asombroso: tres bandas distintas, una hora larga de música y… ¡un solo músico! El australiano Dis Pater lleva en esto poco, al menos bajo ese nombre, pero ya le ha dado tiempo a montar y deshacer dos proyectos y mantener otro con vida, todos los cuales configuran este “Converge rivers of Hell”. Se trata de un más que interesante Split, ya que cada “grupo” tiene su propia personalidad pero al mismo tiempo el disco sigue un hilo conceptual y musical, de forma que todo resulta unitario. MIDNIGHT ODYSSEY y THE CREVICES BELOW hacen Black, un Black por momentos bastante edulcorado pero Black al fin y al cabo, mientras que en TEMPESTUOUS FALL encontramos un Funeral Doom estático, lento y agónico, ideal para fans de PANTHEIST o SKEPTICISM. Lo que ofrece MIDNIGHT ODYSSEY es un peculiar Black con rasgos melódicos, más sombrío que diabólico, a diferencia del enfoque más atmosférico de THE CREVICES BELOW, y de los tres proyectos es el único que sigue oficialmente en activo; no deja de extrañar esta idea, porque en realidad el dueño del tinglado puede ponerlos a funcionar en cuanto le apetezca, pero bueno, eso ya es otra historia.

El hilo argumental que une las piezas es un recorrido por los ríos del Hades, mientras que musicalmente todas tienen en común su larga duración, que sólo en dos temas baja de los diez minutos, y sobre todo un mismo impulso, un mismo gusto por las grandes dimensiones, que se refleja en esa duración pero también en la magnitud de sus secciones y en la de sus frases. Está claro que Dis Pater tiene un don para construir este tipo de temas y que se maneja de maravilla con materiales de tal envergadura, a la manera de unos THORNS OF THE CARRION o los portugueses DESIRE, porque los combina haciendo siempre que el paso de uno a otro sea suave y tenga sentido, de manera que el ensamblaje final forma un todo homogéneo. Además las dimensiones le permiten recrearse en largas intros, explorar distintos ambientes, estirar las transiciones para crear tensión o cambiar el registro de la voz según convenga a cada parte. Personalmente, me quedo con los dos últimos temas, “Cocytus” de TEMPESTUOUS FALL y “Styx” de MIDNIGHT ODYSSEY, casualmente los únicos que bajan de los diez minutos, pero no por esto, sino porque creo que son los más inspirados y los más arrebatadores.

El rango vocal a lo largo del disco va de lo oscuro y cavernoso hasta voces limpias y entonadas pasando por lúgubres salmodias de fondo, y todas ellas son usadas para definir la personalidad de cada proyecto. Considerando que está hecho todo por una sola persona, la sensación de unidad es tremenda y los instrumentos suenan perfectamente empastados entre sí. A esto ayudan los omnipresentes teclados, que vienen a ser como la argamasa que une el conjunto con su sonoridad ampulosa, encargándose muchas veces de las melodías principales por delante de las guitarras. Junto a ellos hay una serie de arreglos ambientales, elegidos y ejecutados con el mejor de los gustos y con notable sentido de la contención. No es música ambiental, ni mucho menos, pero su capacidad para crear ambientes es enorme, como lo son las dimensiones de todos los materiales que pone en juego o su gusto por los detalles. Una música sugestiva que obliga a sumergirse en ella con la mente en blanco para poder apreciar toda su oscura belleza y toda su capacidad de evocación.

miércoles, noviembre 13, 2013

ORANSSI PAZUZU- Valonielu (2013)

Tercer álbum del “Pazuzu Naranja” y tercer capítulo de su paranoia espacio-psicodélica-postBlack ideal para perturbados o iluminados, cosas que a veces coinciden en una sola mente. Para la ocasión mantienen las líneas maestras de los trabajos previos, una propuesta reconocida unánimemente entre las más interesantes y adictivas de la actualidad, pero no llegan al mismo nivel. Al margen de que su debut de hace cuatro años parecía un disco inalcanzable y sin embargo su continuación lo superó en varios aspectos, a éste le falta regularidad, un hilo conductor, una estructura interna sólida. Hay buenos temas, fidelidad a su propio estilo y un buen nivel general, pero no lo rematan con la ambición y la inspiración demostradas otras veces y que serían necesarias para poder hablar de un discazo.

Aquel debut estaba todavía cerca del Black Metal y conservaba algunos de sus elementos, como los trémolos de una nota, los ritmos marciales de batería, la velocidad, aun siendo ocasional, o la intensidad de temas como “Myöhempien Aikojen…”. No eran constantes, ni mucho menos, pero aún servían de anclaje para esas raíces que ahora cuesta ya encontrar. En “Valonielu” perdura como mucho la sensación de oscuridad, el aire de esoterismo y demencia, pero sólo como rasgos de carácter, ya que elementos Black propiamente musicales no hay, salvo quizá la voz. Ahora bien, todo esto no es ni bueno ni malo, pueden practicar el género que les dé la gana y de hecho han creado uno propio a base de mezclar influencias de Psicodelia, Black, Post-Black, Space-Rock y Doom. Su música es pesada pero a la vez etérea, se arrastra como un dragón furioso y a la vez flota como una nebulosa psicotrópica. Es una especie de ritual iniciático hecho mediante sinuosas líneas de bajo, capas y más capas sonoras que se superponen y una voz que compite con teclados y guitarras por ver quién encuentra el sonido más sorprendente.

El estilo permanece casi igual, con toda su extravagancia, su gusto obsesivo por la repetición, sus ritmos entrecortados y su radical sentido de la identidad, y los temas como tal no son muy inferiores a otras veces, sin embargo el disco en conjunto es irregular. “Valonielu” tiene claramente dos mitades, ambas con dos temas de mediana extensión seguidos de un supertema larguísimo. Lo mejor está al principio, con los dos primeros, genuinamente ORANSSI PAZUZU, mientras que los dos al comienzo de la segunda mitad bajan bastante el nivel, sobre todo el prescindible “Reikä maisemassa”. Tanto el primer como el segundo trabajo del grupo hay que escucharlos del tirón, sin saltar los momentos más ambientales tipo “Siirtorata 100 10100” porque son necesarios para el desarrollo del álbum entendido globalmente. Se trata de un viaje alucinante y alucinado y hay que hacerlo de principio a fin para vivirlo a fondo. Pero aquí esa sensación se pierde, no hay una línea que atraviese todos los temas y los una en un solo espíritu porque su magnitud no da para tanto y hay demasiados cambios para tan poca extensión. En una hora larga de exigente música como la del “Kosmonument” de hace dos años -con un título muy descriptivo-, los bajones de intensidad articulaban el conjunto porque las propias dimensiones de éste lo necesitaban para no morir de puro paroxismo, pero “Valonielu” está lejos de esa grandiosidad y no consigue conectar bien sus materiales.

En su debut empezaron ya con los temas de ocho minutos que luego retomarían en el citado segundo álbum, ahora lo han llevado más allá y los han convertido en dos mastodontes de doce y quince minutos respectivamente. Pero mientras que hasta ahora esos temas de ocho o nueve minutos tenían unidad, en este disco ya no. El más largo, “Ympyrä…”, en realidad son tres temas distintos pero empalmados uno detrás de otro. Le pueden llamar como quieran, pero es así, de la misma forma que si hubieran quitado las separaciones entre los seis temas, o lo que en el disco se presenta como seis temas, no habrían obtenido uno solo de tres cuartos de hora. Pues esa es la idea. Y en “Uraanisula” ocurre algo parecido: minuto y medio de intro acústica, luego un tema de seis minutos, otro de dos minutos intercalado en medio y por último retoman el anterior, el principal, para hacer que acabe durando los ocho minutos a los que nos tenían acostumbrados. Y es una pena, porque hacían fantásticos temas largos, macizos y de una pieza, y los sabían estirar y llevarlos hasta el borde mismo de la extenuación sin rebasarlo nunca. A favor de “Ympyrä…” hay que decir que sus cinco primeros minutos son fabulosos, cómo construyen poco a poco la tensión, cómo surge de entre las sombras, cómo va creciendo un germen diminuto hasta definirse al final en una frase concisa poco antes de estallar… Si lo hubieran continuado habría sido glorioso. También los últimos cinco minutos son dignos de alabanza, con su majestuosidad barroca también en “crescendo”, todo un delirio hipnótico que cierra el álbum dejando una gran sensación. Aunque no la mejor posible.

domingo, junio 10, 2012

UNDER THAT SPELL- Black sun zenith (2011)


Segundo disco de uno de los grupos más emocionantes que ha dado últimamente el Black Metal internacional, más allá de experimentos post-Black o elucubraciones vanguardistas, por lo demás siempre lícitas. UNDER THAT SPELL aportan su granito de arena al género, sin aspirar tampoco a causar una revolución pero manteniendo al día su propuesta con elementos frescos y una marcada personalidad. A diferencia de su debut del 2010, ahora se decantan por hacer un disco que va a la velocidad de la luz durante el 99% de su duración. Podían haber avanzado por la línea abierta entonces de temas pegadizos, riffs efectivos y medios tiempos, lo que les habría situado en esa avanzadilla de renovación que tantos otros grupos siguen hoy día, pero en su lugar prefieren arriesgar recuperando las esencias más salvajes del género.

Para compensar este carácter tan homogéneo del disco, alternan oportunamente los temas ultrarrápidos con otras propuestas: el tema inicial y el último, ambos titulados “Mantra”, son el mismo pero la primera vez sin batería, y brindan una muy adecuada ambientación épica; en el medio justo del álbum se marcan una instrumental (aunque también va a mil por hora, así que su única peculiaridad es la ausencia de voz); y pasadas tres cuartas partes del disco colocan lo que sí es verdaderamente un interludio como tal, el tema acústico y ambiental “Redemption”. Los temas, digamos, ‘normales’ se instalan en el blastbeat y de ahí casi no salen, aunque tienen la precaución de incluir en todos algún pasaje distinto: “Haunted” con un desconcertante parón acústico, “Zenith” y “I complete” con un cambio de tempo, y “Sun” con un comienzo más lento que reaparece después. Y luego está la larga “I set the fire”, que durante sus más de ocho minutos cambia varias veces de velocidad.

Curiosamente, es la mencionada instrumental que hace de bisagra, “Sinister circle”, el único tema que no sale en ningún momento de la hipervelocidad. Y de paso sirve como paradigma del carácter obsesivo de todas esas partes rápidas: no sólo van a la velocidad de la luz, sino que despliegan largas frases melódicas a base de trémolos creando un efecto de repetición ciertamente hipnótico. Entre eso y el aire épico de las armonías, consiguen dejarte clavado en el sitio, estupefacto y como en estado de trance. La intensidad con que está ejecutada la música, las texturas que crean los instrumentos, la insistencia en la velocidad, los detalles sonoros que le dan carácter atmosférico… todo está diseñado para provocar ese efecto, y lo logran con creces, pero evitan sabiamente la monotonía con los recursos ya explicados. El disco está claramente concebido para escucharse seguido, como una experiencia sonora total, como un ritual iniciático o un viaje alucinante. Un concepto sólido llevado a la práctica con convencimiento y con formidable resultado.

domingo, mayo 20, 2012

BURZUM- Umskiptar (2012)

A disco por año, Varg Vikernes va ya por el tercero desde que retomó intensamente la actividad musical con “Belus” e inauguró esta nueva etapa, sin duda coherente y de alta calidad, aunque difícilmente innovadora, más aún en un músico que fue todo un pionero y un modelo de individualidad. Veinte años después nadie puede tomar en serio sus proclamas de que vaya a crear un nuevo género o refundar el que contribuyó a establecer, pero sí cabe esperar que produzca discos honestos con los que prolongue su legado.

Y esto lo vuelve a conseguir con “Umskiptar”, título que significa “Metamorfosis”, pero que, lejos de aludir a un cambio de orientación musical, procede de “un concepto estoico del cambio con raíces profundamente europeas (es decir, paganas); este concepto fue elegido en un mundo que se dirige a una nueva Era Glacial, y puede por tanto ser visto también como una crítica de todos los movimientos políticos populares de nuestra era de mentiras”, como explica él mismo. Las letras están sacadas en su totalidad del poema nórdico “Völuspá”.

El álbum, más largo que sus dos predecesores, ofrece nueve temas –aparte de una breve intro y una outro bastante más larga, como ya sucediera en esos discos- que abarcan más de una hora de música marcadamente atmosférica. En ese sentido se mantiene el rumbo de su actual propuesta, más centrada en los valores ambientales que en la fiereza o la agresividad. Temas largos, riffs obsesivos, repeticiones interminables que se metamorfosean mediante sucesivas y pequeñas variaciones, ritmos constantes sin más cambios que algunos parones… todo está concebido para dar forma a una música tremendamente emocional, más cercana a una oscura expresividad pagana –con novedosos ecos Viking- que a la crudeza propia del Black de otros tiempos.

La sensación de oscuridad es constante, y por momentos hasta opresiva. El carácter ambiental no consiste en que la música sea “inofensiva”, dulce o pacífica, sino en crear una densa cortina de sonido que llega a ser hipnótica. Es cierto que hay temas más meditativos y calmados como “Esteem”, “Black from the south” o, sobre todo, “Golden age”, pero también hay atisbos de agresividad en “Honour” (grito desgarrado incluido), con sus impetuosos rasgados de guitarra y sus amenazantes voces. Lo que todos tienen en común es ese carácter mastodóntico, esa montaña de sonido que levantan, la invitación a sumirse en esta especie de ritual que supone “Umskiptar”.

También, por supuesto, diversos elementos musicales concretos. Aparte de la estructura básica ya comentada, el usar siempre medios tiempos o incluso tempos muy lentos, o el recurrir varias veces a compases ternarios, con el consiguiente aire medieval que proporcionan (“Elven dance” –y sus reminiscencias de ENSLAVED-, “Deities”, “Gallow forest”). Riffs simples, arpegios casi constantes, líneas vocales melódicas y otras simplemente habladas, ausencia de teclados… Los temas más serenos prescinden de la batería y consiguen así potenciar el halo de hechizo de una música en la que cobran importancia los silencios y el propio paso del tiempo. Si uno es capaz de dejarse cautivar y se sumerge en sus esotéricas profundidades, descubrirá su alto poder sugestivo e incluso una buena cantidad de matices.

Porque afortunadamente el disco está grabado con notable sentido de la expresividad, con la gama de sonido, fraseo y dinámica propios de una música dotada de sentimiento. Tanto la ejecución como la producción permiten que haya relieve, cambios, que la música viva y respire, lo que unido a la insistencia en las repeticiones y al monolítico diseño de unos temas que serpentean a lo largo de varios minutos de duración, consigue crear la ansiada sensación de encantamiento. Otro elemento fundamental es la variedad vocal, que, como el propio Vikernes se encarga de explicar, en este álbum es más importante que en ningún otro. Y desde luego cumple su palabra, porque variedad vocal hay para dar y regalar, salvo por el registro rasgado y chillón, cuya única y discreta presencia se da en el mencionado “Honour”. En el resto despliega un enorme abanico de voces limpias, susurrantes, arrastradas, levemente angustiosas, declamativas o dotadas de otros diversos acentos, a veces superpuestos con muy bien criterio. Al margen de la poca originalidad y de que sea un disco que no aporta nada relevante ni al género ni a la carrera de su autor, está lleno de valores incuestionables y ofrece una experiencia auditiva verdaderamente intensa.

martes, abril 10, 2012

Back at the Black Farm


De vuelta con los bichos (entiéndase "animales") y de vuelta con el corpsepainting y los 'trooo' blackers... Criaturitas... (me refiero de nuevo a los animalejos)

Está claro que si algo han inventado Abbath y compañía no es el maquillaje facial, ese ya lo da la naturaleza generosamente... ¿O es que unos enviados de Leviatán han secuestrado a estos bichines, los han sometido a un par de rituales satánicos y los han pintado estilo IMMORTAL? Que todo es posible. Me los imagino en el altar atadicos de pies y manos (o de patas y patas) mientras el Carnero Supremo saca el Titanlux y el kit de invertir cruces... Qué escena, por dios (digo por Satán), qué escena...

lunes, abril 09, 2012

INFERION- The desolate (2012)

Segundo disco en diecisiete años a cargo de este grupo, en la actualidad un dúo pero por el que han pasado un buen puñado de músicos. Tras su debut “Firewar” del 2003, también autoeditado, este segundo trabajo ofrece una buena dosis de Black acelerado y gritón, como debe ser. Lástima que el sonido de la batería no se una a estos atributos y que resulte demasiado limpio, además de dar impresión de “disparado”. Por lo demás, el conjunto sonoro logra ser altamente sugestivo y transmite a la perfección la rabia, la velocidad y la furia de la música. Aun así a las guitarras, pastosas y densas, no les habría venido mal sonar aún más chirriantes. De la voz nada que objetar, rasgada y muy a menudo doblada por otra más gutural, cumple su papel de forma brillante.

Como punto destacado hay que señalar las discretas incursiones melódicas de ciertos riffs -e incluso la presencia de algunas frases armonizadas-, en medio de los habituales trémolos propios del género. Esto es lo más interesante del disco, el usar a veces otros recursos aparte del citado o de arpegios, acordes abiertos, disonancias y en general los esperables en un disco de Black. Podrían darle mucha más salida y así forjarse una identidad propia dentro de un panorama a veces demasiado homogéneo. Al final esto es lo que más pesa en este disco por el lado del demérito, que resulta demasiado convencional, aparte de que ninguna canción es llamativa en especial, salvo quizá la final “Withering dieties” y su aire novedoso, casi post-Black, y sus armonías cercanas al Shoegaze pero con un sonido mucho más crudo.

miércoles, marzo 21, 2012

DEAD TO THIS WORLD- Sacrifice (EP, 2011)


DEAD TO THIS WORLD es el grupo del exbajista de IMMORTAL, Iscariah, y "Sacrifice" es su nuevo EP tras el álbum completo del 2007 "First strike for spiritual renewance". Producido por la propia banda (que se completa con el guitarra Skyggen (GORGOROTH, TORTORUM), el bajista Thurzur (TAAKE, GAAHLSKAGG) y M:A Fog (ex-MORTUARY DRAPE, BLACK FLAME) a la batería), este trabajo es una pequeña pero mortífera dosis de buen Black/Thrash. Directo, accesible y tan malévolo como cabe esperar de su artífices. Se hace corto, y eso que dura unos nada despreciables 25 minutos, lo que viene a ser un halago y también una prueba de sus virtudes. Cautivadoras melodías guitarreras entre riffs sencillos pero imaginativos, unos arreglos satisfactorios y una más que correcta producción dan a este disco una dimensión más propia de los grandes formatos que de los habitualmente modestos EPs.

El tema-título "Sacrifice" tiene un estribillo adictivo, tanto en la parte instrumental como en la vocal, y de nuevo deja claro que lo que mejor se les da a estos noruegos es dar con ideas efectivas. Aquí no hay exhibición instrumental ni pirotecnias huecas, pero sí mucha inspiración y un sentido clásico de cómo componer buenos temas. Los demás tampoco se le quedan a la zaga al mencionado, aunque "Death courageous" parece perder fuerza por momentos y quizá le perjudica su monotonía rítmica. La versión del "The malefice" de los chilenos PENTAGRAM marca un curioso punto de inflexión, dada su diferencia estilística. Y rematan el EP con "Altar of Mahakali" y sus cinco minutos de pesadez y esoterismo (los últimos tres son en realidad una outro medio ambiental unida al propio tema). El álbum ha sido publicado como Digipack-CD y como vinilo negro de 180 gramos incluyendo un póster DIN A3.

jueves, enero 12, 2012

PANOPTICON- Social disservices (2011)

PANOPTICON es un proyecto musical a cargo de una sola persona, el estadounidense residente en Kentucky Austin Lunn (“A. Lundr”), con un estilo Raw Black Metal que él denomina RABM: Red & Anarchist Black Metal. Letras contra la sociedad tal como la conocemos, sus problemas, miserias y abusos, sobre un fondo de nihilismo sonoro que en anteriores entregas ha estado muy a menudo teñido de carácter atmosférico y surcado por pasajes líricos e incluso folk.

Aparte de varios Splits, este es ya su tercer disco completo, en el que repite las proporciones de su segundo “Collapse” del 2009: cuatro temas largos y una duración por encima de los tres cuartos de hora. Pero se trata de su álbum más avanzado, también el menos oscuro, aunque en absoluto menos crudo ni visceral, lo que queda claro desde que empieza “Resident” como un vendaval de furia tras una breve intro relacionada con el concepto lírico del disco.

A partir de ahí encontramos un Black apocalíptico pero también sofisticado, una música mucho más variada y sugerente que en trabajos previos y en la que podemos disfrutar de arabescos solistas junto a riffs despiadados en “Client”, fragmentos casi de Death melódico en el final de la muy cambiante y por momentos agónica “Subject”, o larguísimos pasajes de reiterativa contemplación en “Patient” con armonías que son ya marca de la casa. Además hay un menor abuso de los interludios atmosféricos y las largas intros de otras ocasiones, aunque intros sigue habiendo. Y, como siempre, muchísima velocidad, odio, violencia y voces angustiadas, pero con un grado de sutileza desconocido hasta ahora y que es precisamente lo que le da su mayor proyección y su enorme capacidad sugestiva.

domingo, enero 01, 2012

2011 y sus engendros

Lo ideal para hacer una recopilación de lo mejor de un año es dejar que acabe del todo y entonces echar la vista atrás y mirar el conjunto, una vez culminado y concluido. A las puertas de un nuevo año aparece el vértigo del vacío, de lo que está por escribirse y suceder, y contra ese panorama en blanco sobre el que se dibujan nuestras imaginaciones y proyectos cobra más sentido la cosecha del que acaba de irse. Sólo unos pocos elegidos de entre la inmensa marea de discos, grupos, propuestas nuevas y viejas, han quedado en pie tras doce meses y siguen mereciendo nuestra atención frente a la avalancha de obras que traerá el 2012. En la modesta opinión del que ha conducido este blog durante el 2011, algunos de los momentos estelares que ha dejado el Metal a lo largo y ancho del planeta han sido estos:

DEMONICAL- Death infernal
Los suecos herederos de CENTINEX por fin encuentran un estilo perfectamente equilibrado: grandes estribillos junto a temas cañeros y veloces, devolviéndonos la fe en el Old School y en sus propias capacidades compositivas. Un disco brillante sin necesidad de inventar ni renovar nada.



TYRANEX- Extermination has begun
¿La gran promesa del nuevo Thrash? O del viejo Thrash... porque en realidad no hacen nada que no exista ya desde hace décadas, pero toman un poco de cada sitio, lo acoplan, lo agitan, le plantan cuatro ideas inspiradísimas con la mayor capacidad adictiva que uno pueda imaginar y luego tocan la mezcla con una rabia salida de no se sabe qué infiernos. Impresionantes.


OBSCURA- Omnivium
Uno de los pocos grupos de Tech Death que, cuando todos los demás se empeñan en ver quién la tiene más larga, decide humanizar su sonido y dejar que su música respire. O al menos empezar a hacerlo. Si siguen así, en breve lograrán crear el disco perfecto.

                                                                                     ANAAL NATHRAKH- Passion
Unos que siguen a lo suyo y nadie mejor que ellos para hacerlo. Fieles a su sonido y su actitud, ofrecen la misma destrucción nihilística y misantrópica hecha música que les hizo famosos y únicos.


HATE ETERNAL- Phoenix amongst the ashes
Cuando parecía que Erik Rutan se había engullido a sí mismo en su propio pozo de tecnicismo y brutalidad extremos, resurge de sus ceniza como muy bien dice el título de este prodigioso álbum. Tras unas obras casi indescifrables se reinventa a sí mismo con toda la vitalidad de un recién llegado pero con toda la sabiduría de quien está metido en esto hasta los huesos desde hace décadas. Un disco prácticamente insuperable, se mire por donde se mire.


TRAP THEM- Darker handcraft
El Grindcore inteligente y variado no acabó con NASUM: hay grupos, aunque sean pocos, que aún saben aunar el gusto por hacer el cafre con la capacidad de engendrar buena música. TRAP THEM tienen ese privilegio.



CANNABIS CORPSE- Beneath grow lights thou shalt rise
Los que empezaron como un grupo de broma se han convertido en una de las más sólidas propuestas en el Death Metal sin etiquetas. Con cada nuevo disco no hacen sino mejorar y conseguir temas más pegadizos, más directos, más inspirados, un sonido devastador y una variedad impecable. Si llegan a hacerlo en serio...


VISCERAL DISGORGE- Ingesting putridity
Seguramente no es de lo mejor que ha dado el año, ni siquiera es un gran disco, pero me permito el capricho de incluirlo aquí porque me parece muy atractivo, sin que realmente sea nada del otro mundo. Slam facilón pero muy eficaz, clones de tantos otros pero entretenidos al máximo. Y a veces basta con eso.

                                                                                        AENAON- Cendres et sang
Sofisticación e ingenio al servicio del lado oscuro. Black del siglo XXI, post-Black... o nada de eso. Simplemente una música incontenible, quizá algo barroca por momentos pero sin duda uno de los mejores debuts del año.

PURGATORY- Necromantaeon
Death de siempre, furia, devastación y llamas. PURGATORY no se andan con historias ni entienden de sutilezas: esto es un ataque directo, con toda la maldad posible y un poder de destrucción inalcanzable. Las tinieblas hechas música.

                                                    REVOCATION- Chaos of forms
Pese a estar en un sello grande, REVOCATION siguen fieles a sí mismos y a su estilo, y esperemos que sea justo por eso por lo que están donde están. Su último disco afianza aún más una discografía de altísimo nivel musical y, por ahora, un ejemplo de integridad.



SUPREME PAIN- Divine incarnation
A la tercera va la vencida: SUPREME PAIN, una de las innumerables sucursales de la franquicia SINISTER, han logrado por fin un disco prácticamente intachable, con un sonido atronador, temas memorables y una potencia que viene a ser el paradigma del Brutal Death bien hecho. Se meriendan a SINISTER y ni pestañean.


GRIDLINK- Orphan
Los más desquiciados de entre todos los enfermos mentales que ha dado el Grindcore. Música marciana, delirante, imposible.

                                                       GOROD- Transcendence (EP)
Los franceses vuelven a estar en forma con este ejemplo de refinamiento musical, dominio instrumental e ingenio creativo. Anticipito de lo que debería ser un estupendo disco si siguen por estos derroteros y se olvidan de acrobacias baratas.

NEOANDERTALS- Ebu Gogo gutting the child
Otro de esos grupos inclasificables: en este caso Death sin guitarras, sólo bajo, batería y una voz que es el mismísimo gruñido de los Neandertales desde la tumba de los tiempos. Rituales antropófagos en sus letras y una música que no le anda muy lejos. No morirse sin al menos conocerlos.

                                                                          FLESHGOD APOCALYPSE- Agony
Un paso más en las posibilidades del Death Metal, cuando parece que todo está inventado o pensado. Brutal Death con arreglos orquestales pero sin ser sinfónico, y sobre todo sin dejar de ser bruuuuuutal. Estos italianos convierten en oro todo lo que tocan.

PATHOLOGY- Awaken to the suffering
Cada vez más audibles pero nunca menos salvajes que antes. Un cadáver purulento sediento de sangre, PATHOLOGY siguen usando motosierras en lugar de guitarras y cada nuevo cantante es más monstruoso que el anterior. En mi opinión, han alcanzado el equilibrio perfecto entre brutalidad y accesibilidad, y eso que adoro a PUSTULATED, pero para su caso y su estilo creo que están en su momento óptimo.



IMMOLATION- Providence (EP)
Son los dioses absolutos. Quizá me dejo llevar por mi entusiasmo y por una visión subjetiva, o confundo sus méritos con mis gustos personales... no, qué coño: los dioses absolutos, ahora y siempre.


FUCK THE FACTS- Die miserable
Los canadienses de la chica gritosa. Tras un millón de EPs, Splits, álbumes completos y paranoias varias, logran sacar a la luz este disco maduro, elaborado y maravillosamente ecléctico. Grindcore, Death, Metalcore... lo que sea. Un trabajo para oír una y otra vez y no parar de encontrarle cosas nuevas.



TOTAL FUCKING DESTRUCTION- Hater
Probablemente uno de los grupos más infravalorados, en relación con el enorme atractivo de su propuesta tanto en lo musical como en actitud, letras, portadas... Un grupo que nunca ha seguido tendencias ni imitado a nadie y que hoy día hace el Grindcore más efectivo, fresco y cafre posible sabiendo combinar todas estas virtudes. Ironía, inteligencia, brutalidad y temas geniales: TOTAL FUCKING DESTRUCTION.


BRUTAL TRUTH- End time
En su día fueron lo más de lo más, la avanzadilla de lo extremo, la perfecta concreción de lo que su propio nombre proclama. Ya superados en cuanto a brutalidad por casi todo el mundo, no abandonan su caos controlado y se mantienen en la vanguardia gracias a una envidiable energía y a una creatividad sorprendente.



BARBARIAN PROPHECIES- Remember the fallen
En la modesta opinión de quien escribe esto, se trata de lo mejor que ha dado España en el 2011 en cuanto a Death Metal clásico. Desde luego lo más elaborado y de factura más cuidada, en todos los sentidos. Un álbum publicado de forma independiente pero realizado y terminado con una calidad que haría palidecer a la mayoría de compañías grandes. Además el grupo tiene un directo tremendo. Atentos a ellos para el futuro.


                                                                                  NATRIUM- Elegy for the flesh
Otros desconocidos que publican de forma independiente y que le dan mil vueltas a muchos grupos consagrados. El talento no entiende de fronteras ni de contratos, y a veces sólo por cosas como esta merece la pena buscar y buscar entre miles de discos correctos pero predecibles. La recompensa lo vale, de largo.

FAECES- Upstream
Un ejemplo más de que aún existen grupos geniales en el mundo, aunque cueste encontrarlos. Y a veces el hecho de no deberle nada a nadie es lo que hace que los grupos alcancen su mayor nivel de audacia creativa y de autenticidad. FAECES son distintos, arriesgados y personales, y como ellos tantos otros, por suerte.