sábado, febrero 05, 2011

VERDICT DENIED- Condamned (2009)

Los amantes del Thrash ochentero en general y de TESTAMENT en particular están de enhorabuena... O no, según se mire. Porque el original siempre es el original, por muy lograda que esté su reproducción. En este caso lo está, pero no pasa de ser un digno sucedáneo hecho a partir de recetas ajenas que cualquiera puede seguir paso a paso si se aplica a la causa. ¿El resultado? Un disco agradable de escuchar pero carente de personalidad. Agradable, sí, y atractivo y efectivo y otras cuantas bondades más, un modo magnífico de pasar tres cuartos de hora… siempre que no haya cerca algún disco de los grupos originales.

El estilo que cultivan es Thrash elaborado, del de la segunda mitad de los ochenta pero sin llegar a excesivas complejidades técnicas, en una onda más americana que alemana. Y lo hacen con el manual al lado: riffs cortantes, una densa cortina de arreglos solistas, bastantes cambios de ritmo, coros agresivos y temas con una media de duración de seis minutos (sólo uno baja de los cinco minutos). Pese a que la intensidad y la actitud son las correctas, a ratos los temas parecen perder fuelle y se extravían en pasajes un tanto irrelevantes, como en los más de ocho minutos de “Black tango” o los casi cuatro que tarda en estallar el principio acústico de “This soul of black is mine” (título significativo, por cierto), lo que le resta inmediatez al conjunto.

Y del resto lo mejor que se puede decir es que han absorbido y asimilado a la perfección el estilo de FORBIDDEN o TESTAMENT y su manera de trabajar y confeccionar los temas. El problema, insisto, es que eso no es fruto de la capacidad de inventiva del grupo, sino de su mera capacidad de observación y mimetismo. Saben tocar y saben hacer temas siguiendo modelos con solera establecidos desde hace mucho, pero no aportan nada genuinamente personal ni nada que puedan adjudicarse como un mérito compositivo o incluso una muestra de talento, aparte de que su mejor baza es la labor de arreglos, mientras que en el apartado de inspiración tienden a resultados bastante genéricos.

No están mal, pero música igual de buena procedente del momento y el lugar original hay muchísima –HEATHEN, SADUS, VIO-LENCE, EVILDEAD, HEXX, TOXIK, ATROPHY, LÄÄZ ROCKIT...-, con el atractivo adicional de que muestra cómo se gestaron y establecieron los cánones con los que hoy trabajan todos estos grupos de retro-Thrash. Y de toda esa música, una buena parte puede que siga aún hoy ignorada por muchos o que haya otros que deseen –deseemos- sacar tiempo para volver a oírla, por delante de propuestas actuales con menor interés.

jueves, febrero 03, 2011

ABSCESS + BONESAW- Split EP (2008)

Los perturbados de ABSCESS atacan con su enésimo Split, un formato en el que son tan prolíficos como con los discos de duración convencional. En esta ocasión presentan cuatro temas y lo comparten con los ingleses BONESAW, dignos herederos de su sonido, aunque ABSCESS les llevan años de ventaja en cuanto a desquiciamiento mental y general. No en vano son la reencarnación de AUTOPSY, con Chris Reifert y Danny Coralles al frente.

Su propuesta es un taque directo a la yugular, enfermizo y sin florituras, y musicalmente un híbrido de Death Metal primitivo y de la bronca punk de los primerísimos VENOM, sucio, rasposo y decididamente macarra, con ese toque barriobajero que le dan las voces y la crudeza general del sonido. Ambiente de destrucción y caos general, eso es lo que logran crear a la perfección, con una actitud genuina que arrastra a seguirles en su locura y sumergirse en ella a muerte.

Por el camino entrelazan elementos tanto de un estilo como del otro, e incluso algunos típicamente Thrash, como en el principio de “Born to be doomed”, con un riff hecho a partir de la parte final del de “Metal militia” (o sacado de “Ace of spades”, a elegir), o el comienzo de “Skulldozer”, tema donde encontramos una línea vocal en la estrofa muy al estilo SLAYER. Convencen plenamente, tienen carisma y autenticidad de sobra y el disco se disfruta de principio a final, siempre que te guste el género. Una pena que sea tan corto.

Más corta aún es la aportación de BONESAW: dos temas en su habitual línea AUTOPSY algo sucia a la que añaden partes pesadas y oscuras. En esta ocasión alternan unas y otras con más acierto y sin que los cambios sean previsibles ni se repitan tanto entre tema y tema. Aunque, claro, ¡con sólo dos temas no es difícil!

martes, febrero 01, 2011

BONESAW- Sawtopsy (2009)

No es difícil encontrar una influencia para este disco, porque el propio título ya alude a las leyendas americanas AUTOPSY. Sin embargo, esta influencia tiene un pie puesto en la oscuridad de INCANTATION, sus ambientes tétricos y sus partes más pesadas, y el resultado podría describirse como algo a medio camino entre uno y otro grupo, pero con un sonido algo confuso y una voz que a veces se queda por debajo del resto de los instrumentos.

La pesantez y los ritmos lentos, incluso pausados, se empiezan a poner de manifiesto en el segundo tema, “Psychocide”, en donde copan toda la primera mitad. Esta fórmula la vuelven a usar en el siguiente tema, y en el siguiente… y en el siguiente. Y, claro, a la cuarta vez ya canta, aparte de que los propios riffs no son excesivamente llamativos, con lo cual, entre repetición de ritmos, clonación de estructuras y similitud de riffs, los temas se acaban pareciendo todos de manera excesiva.

Luego viene la rápida, corta y violenta “Zombified” y parece que la cosa remonta, pero es pura apariencia y el siguiente corte vuelve a las andadas, aunque lo dignifica un medio tiempo que le hace diferenciarse de todos los calcos anteriores y destacar por encima de ellos gracias a un par de riffs verdaderamente pegadizos.  A continuación “Psychoward fuckfest” ataca con intenciones asesinas y logra el último momento atractivo del disco.

El tema final dura seis minutos y medio, pero en los últimos tres no ocurre nada interesante. Con este dato la duración del disco, ya corta de por sí, disminuye aún más. Y es mala señal llegar a la conclusión de que a un disco le sienta bien acortar su duración porque esto le salva de caer aún más en la monotonía.