lunes, diciembre 23, 2013

MANGLED ATROCITY- Grotesque rituals of mutilation (2013)


Proyectos de un solo músico hay a patadas y en todos los géneros, si bien en algunos como el Brutal Death o sobre todo el Black son más frecuentes, pero este “Grotesque rituals of mutilation” no pasa de ser la plasmación sonora de los pasatiempos de un tipo de Kentucky los sábados por la tarde. ¿Lícito? El pasatiempo sí, claro, como si le da por la pesca del lucio o por construir catedrales con palillos, allá cada cual, lo que pasa es que su nivel es inferior al de muchas Demos, que no ofrece el menor interés musical y que no está a la altura de un sello como Sevared.


En el mismo género y sin salir de Estados Unidos hay buenas bandas unipersonales como PUTRID PILE, SYPHILIC y BLOODSOAKED, aparte, cómo no, de INSIDIOUS DECREPANCY. Sevared publicó los dos últimos trabajos de PUTRID PILE, el último de SYPHILIC y el año pasado el debut de la banda de Vietnam BRUTORE, por aquel entonces con un solo miembro, Comatose ha editado todos los de BLOODSOAKED, el primero de INGURGITATE (grabado íntegramente por Chris Hutto) o el estupendo último disco hasta ahora de THIRST OF REVENGE, one-man-band nacional a nivel internacional. Todos ellos pueden arrastrar en mayor o menor medida las deficiencias propias de su formación, especialmente en lo relativo a la batería, pero todos son discos bien planteados, compuestos con sentido de la identidad y grabados profesionalmente.

Lo que ofrece MANGLED ATROCITY es más de lo mismo, pero peor realizado. Compositivamente, los riffs de siempre, los trémolos de siempre, los blasts de siempre, los cambios de siempre, y líricamente los títulos de siempre llevados a un nivel bochornoso de repetición, simplismo, falta de ideas… como la propia música. Pero lo peor es la grabación, a nivel casero hecha con Pro-Tools y poco más, plana, con un sonido horrible, sin cuerpo, y una batería tan artificial que se vuelve insufrible tras un par de temas. Todo es vulgar, mediocre, ramplón hasta aburrir. Incluso la trayectoria del autor lo es: en doce años no ha sido capaz de escribir más que seis temas nuevos para este álbum, el resto proceden de su Demo del 2003 o del Split del 2004 con ARTERY ERUPTION, y alguno hasta aparece en los tres trabajos, lo que ofrece un total de doce temas en doce años. No hay mucho más que decir.

sábado, diciembre 21, 2013

DEATHFUCKINGCUNT- Ungodly violation (2013)


A pesar del nombre y del título, estos australianos no hacen Porno-Gore ni Gore-Grind ni nada por el estilo, sino Brutal Death estilo BENEATH THE MASSACRE, ANOMALOUS, VIRAEMIA… Ese Death heredero de FEAR FACTORY, con base maquinera y sensación de cyborg sin llegar a ser Metal Industrial, al que luego superponen un buen puñado de arpegios técnicos ejecutados con pulcritud quirúrgica. Brutal Death Técnico, se le suele llamar, pero no en plan DEFEATED SANITY o DECREPIT BIRTH, sino siguiendo la citada derivación machacona. Ni siquiera sé para qué tienen batería, porque suena exactamente como si lo hubiese grabado una caja de ritmos programada, y si no ha sido así, desde luego va saturado de triggers hasta las cejas.

Ecos de THE FACELESS, ORIGIN, BRAIN DRILL o THE BERSERKER por la filigrana técnica combinada con brutalidad biomecánica, pero sin llegar a las exageraciones de ninguno de estos grupos. Ahí reside el atractivo de DEATHFUCKINGCUNT, en que equilibran con gusto las dos tendencias y no sobrecargan ninguna. A diferencia de grupos como MONUMENTAL TORMENT, no intentan presumir de técnica hasta el punto de convertir los temas en una sucesión de puros ejercicios y aburrir a todo dios, sino que hacen música de verdad. Cada tema tiene sus propias ideas, sus frases, sus ritmos, todos ellos individuales y además bastante ocurrentes en general. Cuando les apetece meter partes virtuosísticas lo hacen, pero estas siempre tienen un sentido musical y estructural.

Para quien sea aficionado a este poco difundido subgénero pero se sienta fácilmente saturado por sus excesos, “Ungodly violation” será una buena sorpresa, porque tiene las ventanas abiertas de par en par y el aire circula entre el retumbar de dobles bombos y la avalancha de notas agudas, incluso cuando alcanzan niveles de ametralladora como en “Suffocated by macromastia”. Temas como “Broken glass colonoscopy”, “Rectal gorge” o “Castration” destacan por su naturalidad, por la sencillez con la que fluyen, comparado con lo que hacen otros compañeros de género. También la casi instrumental “Apoplexy” y la final “Beset by rapists”, con sus sonoridades a NILE, son momentos destacados. Lo único reprochable es que el disco se queda un poco a medias: los temas son cortos, la mayoría en el entorno de los dos minutos, lo que en sí no es malo sino probablemente todo lo contrario, pero por eso mismo debían haberse permitido mayor ambición, en vez de reducir la música a unos tristes veintiséis minutos y encima prescindiendo de arreglos, ambientaciones y otras cosas con las que podrían haber redondeado su más que interesante propuesta.

miércoles, diciembre 18, 2013

JASAD- Rebirth of Jatisunda (2013)


No le han sentado bien los ocho años de espera a JASAD desde su anterior “Annihilate the enemy”. Tampoco es que fuesen unos lumbreras entonces, pero tenían una buena reputación desde su fenomenal debut “Witness of perfect torture” del 2001 y el justo mérito de haber abierto camino al Brutal Death en su tierra natal junto a SIKSAKUBUR, GRIND BUTO o KILLHARMONIC, allanando el terreno para los  actuales PLASMOPTYSIS, TURBIDITY y demás mediante una intachable asimilación del estilo americano. Riffs brutales, Slams, complejidad rítmica y guturalidad sin compasión eran sus señas de identidad, perfectamente depuradas ya en el mencionado debut gracias a un largo entrenamiento previo.  Luego ficharon con Sevared y siguieron por la misma senda, aunque con una producción ciertamente inferior.

Y ahora reaparecen convertidos en otro grupo, en una banda insoportablemente vulgar y con un disco simplista y muy pobre. Lo más llamativo tras la correcta introducción con “Pasukan Karuhun” es que casi siempre la voz y los instrumentos hacen todos lo mismo, todos a la vez, batería, guitarra y patrones vocales, una cosa completamente absurda. Bueno, en realidad lo más llamativo es el mal sonido y la mala producción, pero en cuanto a composición me reafirmo en lo dicho. Y luego están los temas en sí, con una sucesión de riffs anodinos, partes pesadas sin ninguna personalidad y, sobre todo, una batería lamentable. El nuevo aporreador Abaz está a años luz del anterior y veterano Dani, y sus blasts son un prodigio de monotonía, solo de vez en cuando cortados por algún redoble, un fill-in o un doble bombo.

El disco se redime en su segunda mitad y gracias a los últimos temas se salva de la quema. Aparecen algunas partes pesadas entretenidas en “Sunyaruri”, alguna parte medio melódica en “Silwangi” -y un final también entretenido-, algún hiperblast por ahí perdido en “Kujang Rompang” y “Precious moment to die” y poco más. En defensa de Abaz hay que señalar que la producción es un horror y ha desequilibrado tanto el nivel entre los instrumentos como los componentes de la batería entre sí, sacándole además un sonido sucio y sin pegada. Pero da igual, eso puede disculparle respecto al sonido, pero no en ejecución ni en ideas, y, considerando el disco en conjunto, tampoco es consuelo frente a una colección de temas tan ramplones. No hay forma de saber que esto es un disco hecho por JASAD si no se mira su nombre en la portada, y aun así cuesta creerlo.