Y van por el quinto… SEVERE TORTURE se han hecho ya un nombre dentro del underground e incluso dentro de la rica tradición Death de su Holanda natal. Con este nuevo disco aspiran a consolidarlo, y si para ello entienden que no conviene variar sus propuestas anteriores, entonces lo van a conseguir, porque se limitan a ofrecer más de lo mismo –aunque con peculiaridades-. Esto es una buena noticia o una mala, según se mire: quien reverencie sus anteriores discos, sobre todo de antes de “Fall of the despised”, estará dando saltos de alegría con este “Slaughtered”, y quien esperase innovaciones deberá buscarlas en otro sitio.
Si repasamos la carrera del grupo, hay que partir de que se dieron a conocer como unos aventajados imitadores de CANNIBAL CORPSE en sus dos primeros discos a principios de la década pasada. Luego vendría el mencionado “Fall…” y algunos conjeturaron más de la cuenta ante la aparición de algunos arpegios y partes solistas, junto a un registro no tan gutural de la voz y una portada claramente alejada de su grafismo gore habitual, pero no era para tanto, ya que la base del sonido y de los temas era la misma. Es cierto que añadieron algunas variantes y se permitieron dejar abiertas vías nuevas, pero no se aventuraron demasiado. Con “Sworn vengeance” no quisieron ir mucho más allá aunque tampoco dieron marcha atrás en sus tímidas conquistas. Y ahora han elegido un título tópico donde los haya y han recuperado su iconografía macabra y carnicera para la portada. Por algo será.
Tampoco en esta ocasión renuncian del todo a las mencionadas innovaciones, y no se puede decir que el disco no sea variado, pero es el conjunto de su discografía lo que va dejando de ser tan variado: mismos riffs, mismos ritmos, mismos cambios, mismos toques solistas, mismos pasajes instrumentales. En este caso peor aún, porque muchos de los riffs se parecen sospechosamente a otros procedentes de sus dos primeros discos, tanto en diseño como en ritmo (“Unholy misconception”, “Defective fornication”, “Incarnation of impurity”… abundan los ejemplos), y el planteamiento de los temas muy a menudo consiste en: riff genérico + blasts + un par de cambios y listo, mientras que en sus discos inmediatamente anteriores se atrevieron a explorar y habían abierto el abanico de su música con ritmos diferentes, voces más variadas y riffs con verdadera personalidad (me viene a la cabeza “Countless villains”). En “Slaughtered” han querido dar un salto hacia atrás –y lo dejan claro desde el primer segundo de música- pero no del todo, quizá para contentar a unos y otros, de forma que mantienen todos los elementos que en su momento fueron innovadores pero lo hacen de manera testimonial y no logran empastarlos bien con los demás rasgos reminiscentes de sus dos primeros discos.
El resultado es algo ambiguo porque parece querer mirar a sus comienzos sin abandonar los guiños a su trayectoria más reciente. Claro, que si se mira desde otra perspectiva, viene a ser como una recuperación de su estilo inicial pero con más gracia, lo cual es de celebrar. En el fondo, su tercer y cuarto disco también pecaban de esta indefinición, como si oscilaran entre copiar a CANNIBAL CORPSE y copiarse a sí mismos pero no terminan de decidirse. Por otra parte, la producción es soberbia, un sonidazo arrollador pero con total claridad, brillo, contundencia y agresividad. En este sentido es impecable. Y en el resto, el debate está servido.
