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jueves, octubre 30, 2014

ALITOR- Eternal depression (2014)

Pocas veces me sucede que cuando escucho por primera vez un disco actual me deje clavado en el sitio y lo oiga de principio a final sin pararlo. En este caso recuerdo cuándo fue y cómo fue, y tengo la impresión de que esa imagen se quedará en mi cabeza para siempre. Al igual que con las personas, pocos halagos se le pueden dedicar a un disco mayores que decir que uno recuerda fielmente aquella primera escucha. Pues así fue con este "Eternal depression", título que, por cierto, no tiene nada que ver con el estilo de la banda y que no sé a santo de qué le han adjudicado. Esto no es ni Doom ni Drone ni Depressive Black, es Thrash del bueno, Thrash Metal del mejor que se puede uno echar a la cara, y ahí entra en juego otro elemento para que mi admiración por él sea tan rotunda, ya que hace tiempo que pienso que todo el "nuevo" Thrash que se produce no tiene nada de nuevo y me estomaga hasta límites indescriptibles, desde el hecho de que los grupos hagan gala de la etiqueta "sonamos a SLAYER y EXODUS" como algo digno de orgullo hasta la propia música, repetitiva, previsible y clónica, como no podía ser menos con tal de confirmar la mencionada etiqueta. Pero sigo escuchando y escuchando a ver si encuentro algo que me contradiga, y fue gracias a tal empeño por lo que me crucé con esta maravilla, así que solo por eso doy por buena la infinidad de horas malgastadas con grupúsculos de retro-Thrash de tres al cuarto.

No entiendo por qué en ciertos sitios describen a ALITOR como Thrash progresivo, porque si se les compara con el Thrash de los primeros 90, el de los "Distortion" de FORBIDDEN, "Life beyond" de DEATHROW, etc, o con grupos que siempre tuvieron vocación progresiva como MEKONG DELTA, REALM o WATCHTOWER, hay muy poco en común. Lo que ocurre es que ALITOR están por encima de dogmas de estilo y hacen lo que les da la real gana, aparte de que tienen una ejecución impecable y un gusto por los detalles increíble. Si les apetece meter blasts lo hacen, si quieren abordar pasajes de Death melódico, también, si quieren gruñir gruñen, si quieren doblar guitarras solistas las doblan y si quieren exhibir precisión instrumental van sobrados. Pero el estilo es Thrash, Thrash Metal con mayúsculas, Thrash con toda la carga de técnica y de furia inherentes al estilo y a la vez con un grado de libertad absolutamente glorioso. Pero todo este planteamiento no sería por sí mismo efectivo si los temas no acompañaran, y vaya si acompañan... Cuando un grupo está en estado de gracia a nivel compositivo se nota, la inspiración fluye, cada riff es único, cada frase y cada solo son una pequeña obra maestra, y si a tanto talento se le une la habilidad de construir los temas con coherencia, el resultado es perfecto, como aquí sucede. De hecho, la madurez que exhiben al engarzar todos los materiales es sorprendente en un grupo novel que publica su debut, y da pie a soñar con una carrera de primerísimo nivel si las cosas no se les tuercen por el camino.

Aparte de todo esto, el disco suena de maravilla, la producción es clara y a la vez potente, el sonido es brillante y cortante como acero recién pulido, y la ejecución del grupo tiene la intensidad de un vendaval de energía juvenil. Me río yo del último disco de EXODUS y de sus torpes intentos de recuperar pegada, o en otros tiempos de perderse en construcciones megalíticas y riffs complicados: este "Eternal depression" tiene ambas cosas y multiplicadas por cien, la vitalidad que desprenden ALITOR es arrolladora y a la vez es fresca, y sus composiciones no dan descanso. Velocidad, riffs técnicos, momentos melódicos, detalles de precisión instrumental, partes pegadizas, solos inspirados, entusiasmo y fuerza, estilo personal... no sé qué más pedirle a un disco de Thrash en pleno 2014. Solo uno de los ocho temas baja de los cinco minutos de duración, y solo en uno de ellos -"Nothing lasts forever"- he encontrado una frase que no suene propia y personal, sino en este caso importada del "Hallowed point" de los dioses por antonomasia. Si tuviera que destacar alguno no sabría en cuál fijarme, quizá el propio "Eternal depression", que reúne todos los rasgos de estilo del grupo, aunque no le anda lejos "Contorted existence", que combina como pocos las partes agresivas con las melódicas (estas tienen gran peso durante la primera mitad del álbum y luego se van atenuando en la segunda) y tiene uno de esos microscópicos y maravillosos detalles de poco más de un segundo al acabar el estribillo, tal vez la final "Drained", la más larga de las composiciones y que de nuevo agrupa todo lo mejor de ALITOR, quizá "Horror" por su estribillo tan característico, o bien simplemente "Realm of grief" porque es el primer tema y con él empezó aquel fabuloso encontronazo que me dejó y me sigue teniendo en estado de conmoción y admiración a partes iguales.

sábado, abril 12, 2014

FLOTSAM AND JETSAM- No place for disgrace (Re-recorded, 2014)

Veintiséis años después de su publicación, FLOTSAM AND JETSAM han decidido regrabar su segundo disco, "No Place For Disgrace". Al parecer, el motivo ha sido no poder hacer una reedición remezclada y remasterizada del original, como sí pudieron hacer con su debut hace unos años. Así lo explican ellos:
“We have had a lot of requests to remix this record. The master tapes have been very difficult to obtain so we decided to re-record the album and use some of today’s technologies to recreate it. The aim was not really to change but to enhance it with the opportunity with the use of new tools. The sound quality is 100% better and more refined!”

Es decir, que el obstáculo que ha propiciado esta regrabación ha sido la dificultad de recuperar las cintas originales, su pimera intención era remezclar el disco, como hicieron con "Doomsday", pero se han visto obligados a tener que regrabarlo entero si querían cumplir el objetivo principal de mejorarle el sonido. Vale, pues veamos si lo han conseguido.

Para empezar, han bajado la velocidad en todos los temas, de forma que el disco dura cinco minutos más que el original, cantidad nada desdeñable. Todos los temas están ralentizados, salvo la versión de Elton John, con aumento de la duración que en alguna ocasión se acerca al minuto y que en "Misguided Fortune" lo sobrepasa. El efecto es evidente desde que, acabada la intro del primer tema, suena el riff principal y tras él entra la batería. Así todo el disco.

Cambian la letra de seis temas y sólo mantienen la original en dos (el tema-título y "I Live You Die"); fuera de esta consideración quedan, cómo no, la instrumental "The Jones" y la versión de Elton John. Las letras hablan de lo mismo, su sentido no ha cambiado, pero en todas las líneas cambian una o varias palabras, y a veces frases enteras. El caso más drástico es "Hard On You", donde sí alteran el sentido: la letra original fustigaba la clasificación "R" de los discos en los años ochenta, mientras que la nueva critica la bajada de ventas de discos por culpa de las descargas ilegales.

También han rehecho los solos de guitarra, hasta el punto de que no queda ni uno de los solos del 88. Pero ni uno. Quizá habría que pararse a valorar si el solo es parte intrínseca de un tema o no, y hoy día puede que haya posturas distintas, pero en los ochenta sin duda lo era, y gracias a ellos se creó toda una corte de guitarristas solistas consagrados. En el Metal extremo en general el solo de guitarra no es algo preceptivo, pero en el primer Thrash sí, y basta con pensar en Hanneman y King, o en Kirk Hammet en sus buenos tiempos, o en Dave Mustaine, o en Alex Skolnick. En 1988 el segundo disco de FLOTSAM participaba plenamente de esa consideración hacia los solos, que ahora han decidido erradicar por completo. Además no les ha bastado con cambiarlos, sino que les han imprimido un aire bastante más propio del Heavy Metal que del Thrash, y en ocasiones hasta se les escapa algún lick y algún bending totalmente hard-rockeros.

Y vamos con el sonido. ¿Qué es "sonar mal"? ¿Sonaban mal los primeros discos de BATHORY, o de DARKTHRONE? ¿Suenan mal SODOM, INCANTATION, los DISGORGE mejicanos? En el caso de "No Place" es cierto que la batería estaba baja y que las guitarras se desparramaban por el espectro sonoro sin que pudieran distinguirse bien las partes más técnicas, aunque el bajo y la voz sí se oían sin problema. Las guitarras en la grabación original crujían, chirriaban, echaban chispas, tanto que no se entendían, y ese sonido no era bueno para el tipo de Thrash que praticaban. Cada grupo suena según su estilo personal y también según el género que tocan, y sin ser por sí solo definitorio, el sonido es parte esencial y diferenciadora de cada género, como se ve en los ejemplos mencionados. A SODOM le sienta bien cierto sonido, mientras que a FLOTSAM no. Pero entonces bastaba con limpiar las guitarras y subir la batería en la nueva grabación: en lugar de eso hacen todo un planteamiento nuevo que abandona el espíritu de la producción original.

Ciertamente el sonido de la regrabación es mucho más limpio y las guitarras ya no se desparraman, pero la producción en su conjunto no es propia de un disco de Thrash, sino de uno de Metal moderno, de Power Metal o de Heavy Metal, o de una mezcla de los tres. La separación de los instrumentos es exageradísima, no están empastados, cada uno se oye aislado del resto, sobre todo la batería y en particular el bombo, con su nítido tiqui-tiqui-tiqui tan Power (el estribillo de "Misguided Fortune" o el principio de "N.E. Terror" son especialmente exasperantes). El bajón de velocidad también se alía a este intento de que los temas suenen más pesados o incluso tengan algo de groove. Y en términos generales la producción peca del sino de tantas producciones modernas: es aséptica, estéril y no tiene dinámicas (el tema que más lo delata es "The Jones", por ser de por sí el más repetitivo).

Y la voz... bueno, veintiséis años son muchos años, y Eric A.K. ya no tiene la misma voz. Pero esto es lo único que el grupo no ha cambiado intencionadamente, sino que es una causa de fuerza mayor y no hay solución. Él hace lo que puede, ya no tiene la misma tesitura y no llega a los agudos, los gritos del 88 y los falsetes han desaparecido y el timbre juvenil de su voz ha dado paso a uno más grave y más denso (también más cálido), de hombre ya metido en años. Aspirar a lo contrario seria absurdo, como esperar que las articulaciones de Michael Jordan le permitieran hoy día seguir jugando al baloncesto como en 1988.

Dichas estas cosas generales que afectan a todos los temas, vamos a revisar algunas en particular de cada uno, a veces casi anecdóticas y otras veces más importantes. En el tema "No Place For Disgrace" la intro empieza bastante convincente, la guitarra suena limpia y a la vez rasgada, la batería y el bajo entran con poder... Pero cuando el primer riff estalla, ese primer riff arquetípicamente Thrash, la cosa ya se desinfla, por la bajada de velocidad y por la llamativa falta de agresividad. Y luego cuando entra la batería con su tu-pa-tutu-pa que parece más propia de DISCHARGE, queda claro del todo que esto no está tocado como en el disco original.

Con "Escape From Within" se ceban sin piedad: eliminan toda la ambientación sonora del principio y del final, las sirenas, ambulancias, voces de los médicos, pitidos del electrocardiógrafo... Y todo esto era importante, porque la historia va de alguien que está postrado en la cama de un hospital y desea que le desconecten y le dejen por fin morir en paz. En lugar de esta ambientación han metido una intro propia de charanga de pueblo, sonido de Casiotone incluido, con unos floreos que son como para que hasta la cabra se avergüence. Aparte, y como mal menor, quitan los coros en el primer estribillo y meten unas curiosas notas entrecortadas ya cerca del final.

En "N.E. Terror" cambian el solo de bajo. En "Saturday Night" transforman el riff inicial haciéndolo más hard-rockero, y lo mismo al final cuando sustituyen el fade-out original por unos coros (también desaparece el toque de piano, pero esto no pasa de anecdótico, como anecdótico era el propio piano). En "Hard On You" aparece un parón en la intro y al final suprimen el grito de "Hard!" enfatizado por los gang-chorus con que acababa el tema original (ambas también cosas mínimas, pero poco a poco estas cosas mínimas van siendo cada vez más). En "I Live You Die" cambian el riff inicial del bajo (poco, pero ahí está) y luego se cargan el tono de voz grave con que el coro respondía "I Live You Die!" en el estribillo.

En "Misguided Fortune" han desaparecido por arte de magia los arpegios de la parte instrumental que se alternaban con los solos de guitarra, y al final añaden un solo que en el tema original no existía. En "P.A.A.B." cambian de sitio las campanas en el principio, la voz repite la última frase de la primera estrofa y luego suena en eco dos veces el final de la tercera estrofa, también poca cosa, pero es todo un suma y sigue... Por último, en "The Jones" no es que cambien el solo de guitarra, es que donde ellos lo meten no había ningún solo, sino una frase melódica repetida, que no es lo mismo, y además el "nuevo" solo es probablemente el más descaradamente HM de todo el disco.

Total, que si el cambio era grande en cuestiones medulares, también lo es en un sinfín de detalles que se suceden a lo largo de todos los temas y que se van acumulando en las cada vez más perplejas orejas y entendederas del oyente. La conclusión es clara: si el objetivo era "regrabar el disco con mejor sonido", no lo han logrado, porque no han regrabado el disco y porque no han mejorado el sonido. En lugar de regrabarlo lo han rehecho, así de sencillo. A no ser que uno se convenza a sí mismo de que cambiar las letras, cambiar los solos y cambiar el sonido no importa porque todo eso no es parte esencial de los temas ni del propio disco, por no hablar ya de la velocidad o de la duración, o hasta de los muchos detalles concretos. Esto no es una regrabación, pero es que como recreación o "auto-versión" sería poco atrevido y también se quedaría a medias. Una regrabación de verdad es el "Butcher The Weak" de DEVOURMENT, o el "Catch 22" de HIPOCRISY, y versiones de discos propios recreados en otros géneros son los de AVULSED o FEAR FACTORY, el "Unarmed" de HELLOWEEN o bien los "Graveyard Classics" de SIX FEET UNDER usando temas ajenos. Esto no es ni lo uno ni lo otro. Y respecto al sonido: sí, suena más limpio y la batería se distingue a la perfección, pero es que eso no equivale necesariamente a "sonar mejor", igual que el sonido del "Reign In Blood" no sería bueno para TANKARD, el de OBSCURA no lo es para INCANTATION o el de STRATOVARIUS para EXODUS.

Hasta aquí los datos. Ahora mi impresión, todo lo personal, subjetiva y especulativa que se quiera y tan sujeta a error como la de cualquiera. Mi impresión es que FLOTSAM AND JETSAM han ido a hacer caja y que lo han hecho con toda la premeditación del mundo y también con un descaro igualmente gigantesco y que difícilmente se puede pasar por alto. ¿Por qué se molestan en cambiar todas las letras, cuando ni siquiera alteran su sentido o la historia que cuentan pero sí cambian todas las líneas de manera que es imposible cantar a la vez sin acabar de los nervios? Estamos hablando de un disco con un cuarto de siglo a sus espaldas, de todo un clásico, de temas que están en la conciencia colectiva de varias generaciones de Thrashers. Y puede que en España u otros países no mucha gente tararee sus letras, pero pensemos que ellos son americanos y que el principal mercado a nivel mundial es anglosajón, y esa irritación al intentar en vano seguir las letras es algo de lo que tienen que haber sido perfectamente conscientes. Eso, y el sonido, y la velocidad, y los solos, y la infinidad de pequeños cambios. No han querido regrabar fielmente el disco porque la controversia vende, pero la indiferencia no. Cualquier cosa menos pasar desapercibidos. FLOTSAM venían de autopublicar un disco como "Ugly Noise", para el que tuvieron que organizar un crowdfunding, que luego tuvo problemas de retraso en su salida, que solo al cabo de un año fue reeditado por Metal Blade y que al final pasó sin pena ni gloria, mientras que con este "No Place 2014" la misma discográfica ha perdido el culo por estar ahí al frente de la edición. Será mi impresión, pero yo lo veo claro.

La historia del Metal extremo -y no tan extremo- tiene una interesante nómina de regrabaciones polémicas, como el "Let There Be Blood" de EXODUS, el "Under The Sign Of Hell" de GORGOROTH o el "Times Before The Light" de COVENANT / THE KOVENANT, junto a otras mejor recibidas como el "Errances Oniriques" de BELENOS, el "Stormblast" de DIMMU BORGIR, el "Under Satanae" de MOONSPELL o el "Maiestrit" de NEGURA BUNGET (parece que los grupos de Black son especialmente adictos a estas prácticas, si bien la palma se la llevan MANOWAR, que ya van por la segunda regrabación de sus propios discos clásicos), y todo eso sin entrar en la innumerable lista de regrabaciones de temas variados sacados de distintos discos, como las de DESTRUCTION, ARCH ENEMY, TESTAMENT, AMORPHIS o VADER, entre otros. Esta "regrabación" espuria del segundo trabajo de FLOTSAM AND JETSAM no llega al nivel de aberración apocalíptica de la de EXODUS, pero no es ni un buen disco ni una estrategia honorable. Si lo que quieren es seguir dando de qué hablar con tal de mantenerse en el candelero mientras se quedan sin ideas ni creatividad, que prueben con los trucos de siempre: disco con orquesta, disco acústico, disco de versiones, el clásico disco en directo o el no menos clásico "Grandes Éxitos". A muchos les sigue funcionando.

domingo, abril 06, 2014

PROSTITUTE DISFIGUREMENT- From crotch to crown (2014)

Habré escuchado como cien mil veces este disco y he dedicado horas y horas a buscar en él lo que hizo únicos a PROSTITUTE DISFIGUREMENT, pero no lo he encontrado. Dos meses de búsqueda en vano, para acabar opinando lo mismo que la primera vez que lo oí, y es que por más que uno busque y rebusque esos elementos no los va a encontrar, ni con toda la fe del universo ni la mejor de las voluntades. Sencillamente esto ya no es PROSTITUTE DISFIGUREMENT, es un grupo bestial que toca que te mueres y que puede grabar un disco tan brutal y feroz como este "From Crotch To Crown", pero son otros. Es que literalmente son "otros", son otros músicos. Como miembros originales siguen Niels (Adams) a la voz y Patrick al bajo, y luego está Michiel a la batería por tercer disco consecutivo. Hasta ahí la continuidad parece garantizada, pero en un grupo de Brutal Death cambiar las dos guitarras es mucho cambio, y eso es lo que ha ocurrido en este álbum. Haciendo un rápido repaso a la historia guitarrera del grupo, hay que decir que el dúo Roel/Niels (Van Wijk) grabó los dos primeros discos y luego el dúo Roel/Benny los dos siguientes, es decir, que Roel siempre estuvo ahí, y encima a la rítimica y a la solista, lo que unido a la presencia de los citados miembros originales en el bajo y la voz le daba total continuidad a la identidad sonora del grupo. Es más, los discos tercero y cuarto ("Left In Grisly Fashion", 2005, y "Descendants Of Depravity", 2008) son los únicos que grabaron con idéntica formación, de resultas de lo cual pudieron dar el impresionante giro que supuso "Descendants...", dejar atrás el gruñido amorfo de sus orígenes, sacar de sí todo su potencial compositivo y hacerlo todo sin dejar de lado su arrolladora personalidad. Pero en este último trabajo se la han cargado vilmente, y esto ni es una reunión ni es un regreso ni es nada, porque simplemente no es PROSTITUTE DISFIGUREMENT.

Por concretar: esto es Brutal Death tirando a técnico en una onda absolutamente convencional, nada que no hayan hecho ya otros mil clones de CANNIBAL CORPSE, SEVERE TORTURE (a su vez clones de los anteriores, sobre todo en sus comienzos), GORGASM, SUFFOCATION o DISAVOWED. ¿Qué tiene para conservar el nombre del grupo? Nada. ¿Dónde están los riffs tradicionales y los elementos desvergonzada y orgullosamente "retro"? En ningún sitio. ¿Dónde los pasajes pegadizos, dónde los fraseos clásicos combinados con megabrutalidad moderna? No están. Quedan, como mucho, las incursiones melódicas que aparecen de forma esporádica y, por supuesto, la bestialidad inhumana con que destrozan los instrumentos, pero es que esto es BDM, si no, apaga y vámonos. Es como tener letras de sadismo misógino y depravaciones homicidas varias, se da por hecho. Pero todo lo que les hizo distintos, excitantes y verdaderamente singulares ha desaparecido.

Quizá los omnipresentes solos dan un aire a lo que el grupo fue en otros tiempos, pero solo por el hecho de estar ahí, no porque su estilo se parezca al de Roel, ni de lejos, y alguna vez que lo hacen dan la impresión de querer copiarle sin ningún pudor ("Under The Patio"). También la portada es una más en medio de la pila de portadas con la imagen de... ¡una mujer en la mesa de disecciones!... uuuhh, qué gran idea y qué ocurrentes somos, debieron pensar. Cierto que PD nunca se habían caracterizado por tener portadas especialmente curradas ni imaginativas, pero tampoco tenían necesidad porque su música hablaba por ellos. Esta parece una mezcla de la serenidad aséptica de CARCASS y la orgía criminal de unos LIVIDITY, y al menos esta orientación a la hora de tratar el consabido tema sí tiene mérito y hasta más personalidad que la propia música. Y el detalle jocoso del pene sobre la mesa, junto a la rodilla derecha de la pobre desgraciada, tiene su gracia, su macabra y sanguinolenta gracia, pero en realidad ya aparecía hace diez años en la portada del "Harvesting The Cunt Nectar" de otros caballerosos angelitos como XXX MANIAK.

Así pues, ¿qué tenemos entre manos con este "From Crotch To Crown"? Básicamente lo dicho en el segundo párrafo, Brutal Death veloz, salvaje, técnico y convencional. Blasts de otro planeta, continuos cambios de ritmo, violencia sonora y unas guitarras que no paran de soltar notas y más notas. El bajo suena con cuerpo y pegada, y hasta tiene momentos de protagonismo en el tema-título, pero en general se dedica a doblar las guitarras y poco más. "Battered To The Grave", "Set Forth To Annihilate" o "Reduced To Stumps" son muestra del gusto por los ritmos irrregulares y las frases asimétricas, "Under The Patio" destaca como uno de los escasos temas con momentos pegadizos y "Dismember The Transgender" como el único que no empieza a mil por hora... y para de contar. El resto, previsible, genérico y oído ya en muchos otros sitios. ¿La producción? fantástica, ¿trabajo de los temas y arreglos? muy bueno, ¿ejecución? impecable, ¿brutalidad? aplastante, ¿ideas e inspiración? muy escasas, ¿personalidad? nula. Se me ocurren otros álbumes igual de bestias e intensos pero con identidad a prueba de bombas, como el "The Spiritual Decline" de SUICIDAL CAUSTICITY el año pasado, o el reciente "Exhumation Of Sacred Impunity" de POSTHUMOUS BLASPHEMER. El disco es bueno, por mucho que me pese, y es disfrutable de principio a fin, qué duda cabe, pero en el catálogo de PROSTITUTE DISFIGUREMENT quedará como una deshonrosa anomalía.

sábado, marzo 29, 2014

FALSE PROPHET- The second death (1991) 2014 CD/2LP Reissue

Algo más de dos décadas han hecho falta para que exista una edición íntegra de la discografía de FALSE PROPHET, pero la espera ha merecido la pena, porque se trata de una reedición por todo lo alto, exhaustiva y detallada, como debe ser. El grupo tuvo corta vida, aunque tocó bastante en directo y tuvo cierta repercusión local en su país, pero no consiguió ni un buen fichaje, ni cruzar el océano ni mantenerse en el tiempo. Una pena, dadas sus tremendas cualidades y su desbordante talento para fundir Thrash y Death en un momento singularísimo para ambos géneros, el del cambio de década al llegar los años 90. El único consuelo posible era reeditar como se merece su potentísimo material, y gracias a la iniciativa del sello estadounidense Heaven And Hell Records ha sido posible.

El sello en cuestión se planteó llevar a cabo esta reedición para su colección "Lost Relics", en formato CD, y posteriormente el sello sueco Blood Harvest se ha encargado de la edición en vinilo doble. La tarea de remasterización fue encargada a Jamie King, quien ha trabajado en su estudio The Basement Recording Studio en Winston-Salem, Carolina del Norte (estado del que proceden FALSE PROPHET), produciendo, sonorizando, mezclando y masterizando a un montón de grupos, si bien en su mayoría no muy conocidos, salvo BETWEEN THE BURIED AND ME y KILLWHITNEYDEAD. La reedición, aparte de sonido mejorado, incluye nueva portada (que al menos respeta el concepto de la de 1991), nuevo artwork y galería de fotos, y en cuanto a la música abarca, como ya hemos dicho, todo lo que grabaron en estudio estos mozalbetes, bien como FALSE PROPHET o bien bajo el efímero nombre de INFERNAL HEIRARCHY que adoptarían poco después. Es decir, lo que corresponde a los años 1989, 1991 y 1993. De regalo se incluyen también dos temas en directo de una breve grabación de 1990 (que ya editó el año pasado el citado sello Heaven And Hell) y que son un extra perfecto, ya que se trata de los dos únicos temas de ese EP que no aparecen en ninguna grabación de estudio.

El álbum no sigue una secuencia cronológica, y presenta el material en este orden:

"The Second Death" (1991 Full-length):
Diabolic Rites (Intro)
The Second Death
Holy Deception
In Satan's Name
Forgotten Souls
Bring Back A Memory

"Sign Of The Cross" (1989 Demo):
Red Dawn
Sign Of The Cross
Devil's Meat
False Prophecy

INFERNAL HEIRARCHY- "Infernal Heirarchy" (1993 Single):
First Born
False Prophecy

"Murder Or Mercy" (1990 Live EP):
Murder Or Mercy
Knights Of Salem

En cuanto a los sobradísimos méritos musicales de "The Second Death" remito a la reseña de su edición original y que se puede leer aquí mismo (en la sección "Tesoros ocultos"). El resto del material de la reedición puede que no esté a la altura en cuanto a sonido, pero las composiciones son igual de impactantes y de valiosas, porque el grupo verdaderamente era un ciclón de creatividad, ideas y energía. Y respecto a la edición como tal no se puede aspirar a nada mejor que lo que se ha hecho aquí: está todo, está actualizado y está mejorado. Hora y cuarto de música que hace un recorrido completo por la existencia de FALSE PROPHET y de INFERNAL HEIRARCHY. Esfuerzos así solo pueden recibir alabanzas, ya que están hechos con el anhelo de recuperar en toda su dimensión el trabajo y la aportación de un grupo que no tuvo suerte. Es una manera de hacerles justicia a ellos y a la vez de ofrecer a los fans un material de primerísima calidad. Insuperable, se mire por donde se mire.

martes, marzo 18, 2014

RAPED BY PIGS- Squealing to the new world (2014)

Primer larga duración de los peruanos, tras una serie de complicaciones que retrasaron su salida, en principio prevista para septiembre del año pasado, hasta las primeras semanas de este 2014. Lo que ofrecen en este disco no se aleja mucho, estilísticamente, de lo que pululaba en los temas de su MCD "Gushing Orgasms 2", pero me temo que esta vez el formato completo les ha venido un poco grande. En aquella ocasión presentaban temas nuevos y rescataban otros anteriores, y las dimensiones reducidas de la entrega "por fascículos" demostraron ser un terreno en el que se movían a sus anchas. Ciertamente dieron en el clavo con la fórmula de temas variados en los que la economía de materiales era exprimida de forma magistral hasta sacarle todo su jugo. Ahora, en cambio, la ampliación de esa misma estrategia al gran formato da como resultado un conjunto demasiado heterogéneo, y lo que, dentro de su peculiar modo de componer, resulta una virtud se vuelve aquí motivo de irregularidades varias.

En general predomina el Slam bruto e instigador de lesiones cervicales, los ritmos machacones, los riffs sencillos y el imprescindible cerdismo gutural en las voces, aunque al mismo tiempo parece que hay algunas más partes Death que antes. En todo caso, el equilibrio se mantiene en niveles bien conocidos para los habituales del sector. Me apresuro a decir que la voz es tan espectacular como cabía esperar, César Pigs tiene una variedad de inflexiones formidable, aparte de un maravilloso gusto por lo más estridente, ruidoso y molesto del espectro vocal. La batería también mantiene el alto nivel establecido ya como seña del grupo, sin necesidad de deslumbrar pero conduciendo la maquinaria con pulso firme a lo largo de todos los cambios y ritmos que recorren el álbum. Y ahí viene el primer problema, que estos cambios son demasiados y demasiado aleatorios.

RAPED BY PIGS siguen logrando un alto nivel en todo lo que sea hacer arreglos, trabajar los materiales, introducir variaciones sobre un mismo patrón, explotar las combinaciones instrumentales, etc. Como dicen en el norte, son capaces de sacar leche de las piedras, y es que la habilidad en los mencionados terrenos es su mayor baza como compositores, pero la parte creativa de un disco no acaba ahí. Los temas no tienen identidad porque no siguen ninguna idea individual, son una sucesión de partes que dan la sensación de que podrían estar en cualquier otro sitio y el resultado sería el mismo o parecido. Y, por otra parte, pese a la mencionada habilidad, los materiales de por sí son demasiado genéricos, muy poco originales, y ni con todo su ingenio para darles la vuelta, estirarlos, contraerlos y zarandearlos hasta agotar sus posibilidades consiguen que dejen de serlo, y es que si el punto de partida es pobre, al final se nota.

La producción tampoco ayuda a paliar estas carencias, se echa en falta más contundencia en los graves, ya que el bajo por momentos parece ausente. Por todos es sabido que el género gana mucho con un sonido cuanto más redondo mejor, para poder machacar al oyente con una bola de sonido que le aplaste la cara contra el suelo, y aquí falta esa densidad que permite que incluso un riff de una nota suene como si llegara el final de los tiempos y el planeta se cayera sobre tu cabeza. Las guitarras son afiladas y cortantes, sí, cada cosa está en sitio, el sonido es claro y todo se entiende, pero casi habría sido preferible transigir con una pérdida de nitidez si se hubiera ganado en potencia. No es el mayor de los convenientes, pero la producción le hace flaco favor a los temas, ya de por sí normalitos. Eso sí, en directo y con un buen sonido, asistir a la devastación gorrinácea de estos enfermos tiene que ser toda una experiencia.

sábado, enero 18, 2014

LAY DOWN ROTTEN- Deathspell catharsis (2014)


Para haber perdido a lo largo de los años a sus dos guitarristas originales, LAY DOWN ROTTEN se las han apañado bien para conservar un estilo más o menos reconocible. Este es ya el segundo disco tras la marcha de los dos “Danieles” (curiosamente el último fichaje a las seis cuerdas también se llama Daniel), de modo que hoy día sólo queda el batería como miembro original, aunque el bajista casi podría ser considerado como tal, porque lleva en el grupo desde su segunda Demo, del 2001. El caso es que sólo la sección rítmica perdura, y esa, se mire como se mire, no suele ser la parte que corta el bacalao en un grupo de Death Metal, o de Metal extremo en general, y al final se nota en el estilo actual de LAY DOWN ROTTEN, pese a su continuidad y su constancia a la hora de publicar discos.

Sus tres primeros trabajos salieron con Remission Records, luego editaron tres más con Metal Blade y este “Deathspell catharsis” es el primero para Apostasy Records, sello de recientísima creación, propiedad de Tomasz Wisniewski, cantante de DAWN OF DISEASE, y prácticamente consagrado a grupos alemanes. En el pasado LAY DOWN ROTTEN se habían caracterizado por un Death Metal sin dogmas de escuela, amplio, generalista, con estructuras clásicas y muchas partes pegadizas, incluso en los estribillos. Ahora van un paso más allá y se entregan a un estilo aún más accesible, “comercial” le llamarán algunos, en muchos momentos Death melódico, con guitarras dobladas, armonías épicas y estribillos diseñados con evidente intención de provocar una respuesta inmediata en el oyente.

Sobre la orientación estilística de un disco creo que no hay que valorar nada, ni para bien ni para mal, es la que le da la gana al grupo y si a alguien no le gusta, que no compre el disco, que deje de ir a sus conciertos y que revenda sus posters y camisetas, así funciona el mercado, y al final la libertad creativa de los artistas siempre queda expuesta a la libertad de los fans para respaldarlos o no. Yo constato el cambio y allá cada cual, cambio que en este caso ni siquiera es drástico, sino sólo una intensificación de parcelas que ya existían en su sonido. La producción del álbum es fantástica, y los arreglos también, con muchos detalles, rellenos, voces superpuestas, frases solistas, solos llameantes y expresivos, y en general un reparto sobresaliente del trabajo guitarrístico, como en el tema “Schaedelberg”, por citar uno.

Por la parte compositiva los méritos son muy inferiores: para empezar, abusan del truco de bajar a un tempo lento cuando entra el estribillo, cambio que repiten en todos los temas salvo el último, donde hacen el cambio inverso. Lo hacen con tanto descaro que los temas 1 y 2 (” Cassandras haunting” y “Deathspell catharsis”) tienen el estribillo exactamente a la misma velocidad y hasta melódicamente son parecidos, y no hay que ser especialmente observador ni suspicaz para notarlo, porque es muy cantoso tratándose de dos temas que van seguidos. Paso algo parecido con los temas 7 y 8 respecto a la velocidad de la estrofa, e incluso el 9, aunque en realidad es así en todo el disco, y si destaco estos ejemplos es sólo porque cometen la imprudencia añadida de colocarlos seguidos. El mencionado 9 (“Blood on wooden crosses”) al menos tiene una estructura propia, es el más variado en cuanto a velocidades, el paso de unas a otras no coincide necesariamente con la llegada y el final del estribillo y no está construido maniqueamente alrededor de las dos que imperan en el resto de composiciones.

“Zombiefied electrified” también presenta mayor variedad rítmica que la mayoría de temas, aunque se vuelve aburrido cuando se adentra en la parte más pesada. Y en general tampoco es que haya temas deslumbrantes, riffs antológicos, estribillos apoteósicos… más bien lo contrario, todo es muy normalito y suena bien sólo gracias a la producción y los arreglos, pero al cabo de varias escuchas palidece y pierde fuerza. Los estribillos en particular, que son una baza importante en este tipo de Death Metal “digerible” y orientado a públicos amplios, carecen de verdadera fuerza y sobre todo de la capacidad de resistir el paso del tiempo. Los de “The fever” o “Zombiefied electrified”, con su simpleza a lo KREATOR, son buenos ejemplos. Les podrá funcionar para los directos de la próxima gira porque es fácil de cabecear, de recordar y de corear, pero eso no hace un gran tema, es música de corto recorrido, de consumo rápido, material perecedero. Y de los demás, sólo los de los dos primeros temas son más o menos resultones, y con toda intención están convenientemente puestos el principio, como pasa siempre en este tipo de discos.